Opinión

El ego de Gustavo Petro acabó con la Colombia Humana

Al escoger a Hollman Morris como candidato de la Colombia Humana a la Alcaldía de Bogotá, Petro acaba de pegarse un tiro en el oído

Por:
agosto 01, 2019
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
El ego de Gustavo Petro acabó con la Colombia Humana

Tengo que decirlo con toda la fuerza de las palabras: pertenezco ya al enorme ejército de personas que se desilusionaron de Gustavo Petro. La jartera que me produce Uribe y esa vieja creencia universitaria de que todo país del Tercer mundo debe dar de vez en cuando un timonazo a la izquierda me hicieron votar por él en las elecciones presidenciales del 2018. Con lo frustrante que está resultando Duque, es fácil pensar que un gobierno petrista hubiera sido lo mejor, pero ¿se imaginan la crisis institucional que habría generado el mandato de un hombre que solo escucha a sus propios pensamientos?, ¿un hombre poseído por un ego tan aplastante que se vuelve autrodestructivo? Prueba de lo anterior es que, al escoger a Hollman Morris como candidato de la Colombia Humana a la Alcaldía de Bogotá, acaba de pegarse un tiro en el oído.

Hace unos meses, antes de que Patricia Casas, su exesposa, hiciera pública una demanda por violencia intrafamiliar, violencia sicológica y económica, Hollman Morris era mi candidato. Su trabajo en el Concejo y, sobre todo, el documental Impunidad, vital para entender la farsa de la desmovilización paramilitar durante el gobierno Uribe, me convencían de que él era el hombre. Pero después del escándalo, de leer cómo le respondía a Casas “trabaje vaga” por Whats App cuando ella le pedía para la manutención de su hija, decidí abstenerme de votar por Hollman. Intento ser coherente con el respeto a la mujer que profeso desde mis redes sociales, desde esta columna de opinión.

Creí que Gustavo Petro también intentaría ser consecuente con lo que ha profesado en el Congreso, en su Colombia Humana. Ya lo dijo mi querido amigo Pedro Adrián Zuluaga, “Hollman Morris merece como ciudadano la presunción de inocencia, como candidato a la alcaldía de Bogotá no”, por eso su apoyo a esa candidatura lo deja muy mal parado con buena parte de las mujeres que han apoyado su campaña. El golpe más demoledor fue el de perder a María Mercedes Maldonado, una de las mentes más aventajadas dentro del partido. Se conocen desde 1997 cuando ella trabaja en la CAR y ambos pelearon por el infame POT de Peñalosa. En una vergonzosa entrevista a la W, Petro descalificó la renuncia de Maldonado diciendo que lo hacía por celos, por un asunto personal con Hollman que arrancó en las pasadas elecciones a la alcaldía. Además, dijo que ella había renunciado porque no conocía a fondo los problemas que podría traerle a Bogotá un metro elevado. La señora Maldonado le respondió a su mentor político con este trino:

 

 

Minimizó la demanda a Hollman diciendo básicamente que dejáramos de ser puristas porque la izquierda ha tenido una larga historia de machistas inveterados, o si no vean organizaciones tan fálicas como las Farc o el M-19, a lo que la señora Maldonado también respondió en Twitter:

Petro es puro autismo, puro amor propio, puro ego. Por eso, en algo parecido al suicidio político, despreció la carta firmada por 75 personas de la Colombia Humana de las cuales 51 eran mujeres, entre las que se contaba, además de Maldonado, Ángela María Roblado, en la que le pedían no respaldar la candidatura de alguien con denuncias por maltrato a su exesposa. La Colombia Humana siempre ha hablado desde una altura moral que no tiene el Centro Democrático, pero, en su empecinamiento por mantenerse en la pelea por la alcaldía, Hollman está arrastrando en la caída a Petro.

El propio senador lo deja mal parado cada vez que explica por qué escogió a Morris: “Es el único de los candidatos que defiende el metro subterráneo”. Eso no puede ser un argumento, eso es como si dijera abiertamente “lo escogí porque no había más y peor es nada”. Es cierto que le ofreció a Angela María Robledo la candidatura y que ella lo rechazó en parte porque fue agotador trabajar al lado de este chupador de energía profesional, de una persona tan difícil.

Para concluir lo del metro, a mí como votante me tiene sin cuidado si el metro es subterráneo, marítimo o aéreo, con tal de que se haga. Es mentira además de que no hay estudio, los estudios están y horroroso que Petro quiera hacer campaña a punta de fake news. Si él cree que va a haber corrupción en la construcción del metro elevado que no sea tan gaseoso y empiece a decir nombres, a denunciarlos ante los entes de control, pero no le puede hacer daño a la democracia recurriendo a lo que tanto le critica al uribismo.

Espero con esta columna los insultos, las agresiones, las amenazas y señalamientos de los fans de Petro que tanto se parecen ya a los del presidente eterno. Acá estaré esperándolos, lamentando su fanatismo, su ceguera y su machismo, ese rasgo que siempre ha acompañado a los hombres de izquierda de este país.

 

-Publicidad-
0
22724
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Colombia está harta de Álvaro Uribe

Colombia está harta de Álvaro Uribe

Pablo Escobar, Patrón de Colombia

Pablo Escobar, Patrón de Colombia

La gordofobia de los políticamente correctos

La gordofobia de los políticamente correctos

Juanpis González, un gomelo que no le hace daño a Álvaro Uribe

Juanpis González, un gomelo que no le hace daño a Álvaro Uribe

¿De verdad extrañan tanto a la altiva Tutina?

¿De verdad extrañan tanto a la altiva Tutina?

Iván Márquez condenó a muerte a los estudiantes de la Universidad Nacional

Iván Márquez condenó a muerte a los estudiantes de la Universidad Nacional

¿Por qué los colombianos le dieron la espalda a Caracol y RCN?

¿Por qué los colombianos le dieron la espalda a Caracol y RCN?

Los cambios del español Reglero tienen a Caracol Radio al borde de la crisis

Los cambios del español Reglero tienen a Caracol Radio al borde de la crisis