El Carnaval de las Artes, la reflexión como espectáculo

El Carnaval de las Artes, la reflexión como espectáculo

En su décima sexta versión en La cueva, el bar de los amigos de García Márquez. David Lara Ramos recuerda cómo fue ese primer día de la reflexión como espectáculo

Por:
marzo 14, 2022
El Carnaval de las Artes, la reflexión como espectáculo

El primer día del Carnaval Internacional de las Artes fue el jueves 8 de febrero de 2007. Un momento en que el formato de entrevistas en vivo, con cierto nivel de espontaneidad, se convirtió en espectáculo.

Ese primer día, se escuchó al cronista mexicano Carlos Monsiváis. Luego, hubo un encuentro de Monsiváis con académicos y artistas para insistir en esa reflexión sobre la creación y el carnaval. Estuvo el magnífico Donato Sartori y sus máscaras; Chico César, con su guitarra y su música de Brasil; Pancho Amat, con su tres y su sabor cubano, entre otras personalidades, todos con la misma misión, reflexionar sobre si vida, sobre el carnaval.

Al cumplirse 16 años de aquel día, y próximos a la XVI edición del Carnaval Internacional de las Artes, resalto 23 reflexiones trascedentes de aquel primer día.

Juzgue usted si están vigente, juzgue usted si algo ha cambiado y juzgue usted también la relevancia de este gran evento que ha sido la conciencia cultural de una urbe como Barranquilla y de la región Caribe.

1. Reconocer, de entrada, el carácter iluminador de la reflexión de apertura de ese jueves 8 de febrero de 2007, titulada El carnaval para qué, a cargo del escritor mexicano Carlos Monsiváis. Monsiváis presentó nueve miradas sobre el carnaval a partir de las teorías de Mijail Bajtín. El punto central de su conferencia estuvo relacionado con la pregunta ¿Vivir o ver el carnaval? Resumida en la frase: “Mientras uno se resista a ser turista, habrá carnaval”.

2. El carnaval es único y viene de una fuerza del hombre, muy anterior a los clérigos y reyes. No debemos confundir el carnaval con el candelario de fiestas seculares o teocráticas. El carnaval, más que una expresión colectiva, es la manifestación individual de las alegrías y desenfrenos. Cada ser humano vive el carnaval con sus riquezas individuales que son producto de su ser, su formación o su manera de afrontar la existencia, recalcó Monsiváis.

3. El escritor peruano José Carlos Mariátegui, citado por Monsiváis, defendió la idea que el carnaval es una propuesta particular de cada ser humano. Mariátegui define la fiesta como esa manera espontánea y única de expresarse. Si vemos el carnaval como la fiesta de un pueblo o comunidad, lo que en realidad vemos es la unión de libres expresiones individuales.

4. El carnaval hay que verlo como ese paréntesis que abrimos en nuestras vidas por todos los resabios de la mala educación que hemos recibido. El carnaval es todo aquello que va en contra de lo que nos enseñó Carreño, o todo aquello que podemos considerar como moral o buenas costumbres, expresó Monsiváis,

5. Al reflexionar sobre el disfraz, Monsiváis contó que cuando caminaba por Ciudad de México sentía que él era el único que iba disfrazado. Se refirió entonces a la popularización de los piercing, rayitos, cabellos tinturados, jeans rotos o ropa de pasarela. Aquello que definió como la libertad de exhibición y lo carnavalesco parecen salir del carnaval y trasladarse a la vida diaria. Sorprendido, estableció que hay más carnaval en las calles de México que en cualquier otro lugar. ¿Igual podría decirse hoy de Barranquilla?

6. De esa manera estamos ante la carnavalización de la realidad y la descarnavalización de la fiesta popular. La fiesta de la reflexión como espectáculo. Llevo 16 años pensando esa frase. En medio de esta pandemia, momento en que la fiesta se detuvo, los desfiles desaparecieron, al igual que el famoseo inútil de artistas musicales y de televisión, montados en estridentes carrozas, hemos vuelto nuestros ojos hacia el porro negro de Santo Tomas, hacia la danza de los goleros de Sabana Grande, hacia los negros del Cangarú de Baranoa o hacia el Gongo de Galapa. La esencia y el origen.

En aquella tertulia de aquel jueves 8 de febrero de 2007, el poeta Miguel Iriarte hizo un llamado para que prestemos más atención a nuestras manifestaciones populares: “Se está entrando en una etapa peligrosa, un momento en que la fiesta se desfigura y se desnaturaliza”.

7. Cada vez más aparecen censores que intentan moralizar la fiesta. El carnaval va en contra de todas las morales posibles, ese es su sentido. Sería bueno que se leyera en voz alta por las calles de Barranquilla la crónica La larga pena del Sátiro Alado, escrita por Heriberto Fiorillo, creador del Carnaval Internacional de las Artes y de la reflexión como espectáculo.

8. Un hombre vestido de mujer, o una mujer vestida de hombre, era considerado por la sociedad como una ofensa a las buenas costumbres, a la moral. Hoy, ante esas manifestaciones, se hace un llamado a la inclusión, lo que con el tiempo lleva a la aceptación social. El maestro Monsiváis consideró que en ocasiones las reflexiones sobre esas temáticas son tan desequilibradas y como ejemplo soltó la siguiente frase para alegrar la discusión: “Se escucha decir a la gente: es tan femenina esa jovencita que parece un travesti”.

9. Monsiváis afirmó que la carnavalización se detiene ante la tragedia, una frase hecha a la medida para Barranquilla. Se han tenido tragedias, homicidios, desastres naturales, antes y durante el Carnaval, pero la fiesta sigue, incluso en estos años de pandemia la fiesta se ha vivido de muchas formas que aún no han sido contadas.

10. Jaime Abello, en la tertulia con varios invitados, se preguntó si era necesario ponerle “policía” al carnaval para organizarlo. Preguntó si se debían seguir las pautas impuestas por una empresa organizadora o, por el contrario, se debía hacer un llamado al disfrute colectivo para que la fiesta pueda ser más espontánea. Los libretos, se concluye, acartonan la fiesta y la rigidizan.

11. Muy importante fue el tema de la relación entre prohibición y libertad, dos conceptos que toman nuevos sentidos durante la temporada de carnaval. Monsiváis dijo que no se podría hablar de abuso de la libertad, porque estaríamos cayendo en actos delictuosos, pero no hay delito cuando se abusa de las represiones. La expresión “abuso de las libertades” ha sido aprovechada por los regímenes represivos para indagar en la conducta de los ciudadanos, para explorar la intimidad de los ciudadanos como elemento propio de la acción represiva, enfatizó el cronista mexicano.
Sobre el abuso de la libertad, Monsiváis dijo que no cree en ese concepto, para él o hay delito o hay uso de la libertad. Al explicar esa idea, estableció que cuando un gobernante dice cómo o bajo qué circunstancias hay abuso de la libertad lo que está haciendo es definir qué es la libertad, y eso es una desventaja para el pueblo.

12. Darío Moreu, protagonista de la crónica La larga pena del Sátiro Alado, fue en enfático al afirmar que en el espacio del carnaval no se puede prohibir, al igual que no se puede prohibir en el arte, porque allí impera la libre expresión del creador. Hace un llamado a una libertad de expresión total, donde las mismas premisas del arte sean tenidas en cuenta al momento de expresarse en el carnaval. El carnaval, asegura Moreu, debe ser un espacio donde se permita todo aquello que en otras épocas se prohíbe.

13. Isabela Santodomingo dijo que el único talento que ella tiene es haber nacido en Barranquilla, y que una manera de asumir ese talento es invitar a la gente a que viva el carnaval, a que se disfrace, a que se siente en una esquina y no solo a que vea la Batalla de Flores como un espectador más, por ejemplo. Aseguró que la frase “Quien lo vive es quien lo goza” debe ser la esencia de todo aquel que esté en la ciudad durante los días de carnaval.

Sería bueno seguir reflexionando para constatar si existe ese talento del que nos habló Isabela, si ese talento puede servirnos para construir un mejor carnaval. No podemos dejar, concluyó Isabela, que el carnaval se convierta en un deplorable espectáculo de televisión.

14. El maestro Monsiváis dijo que los medios de comunicación, en especial la televisión, influyen en la reducción de la autenticidad y espontaneidad del carnaval. El carnaval es lo que ocurre ante las cámaras, es un espectáculo que se programa para que sea visto en los hogares, siguiendo los patrones que imponen los patrocinadores. De esa manera, el carnaval se organiza para que sea visto como si todos fuéramos televidentes.
En 2020 y 2021 todos fuimos telecarnavaleros. Sin embargo, la transmisión de la Batalla de Flores en 2020, por ejemplo, permitió registrar aquello que no se había apreciado jamás. Los detalles de cada danza, los verdaderos protagonistas de la fiesta que quedaban en segundo plano ante la avalancha de una farándula oportunista que esta vez no pudo ponerse en el mejor puesto. ¡Qué maravilla!

15. Sobre el cubrimiento que los medios hacen del carnaval, Roberto Pombo propuso que ese tipo de fiestas no debería ser cubierto. Para Roberto debe hacerse un cubrimiento del antes, es decir, cómo se preparan los protagonistas de la fiesta, y luego cubrir el después, tratando de indagar cómo le fue a la gente con las propuestas que llevó a la fiesta. Para Pombo, el durante es un acontecimiento individual, íntimo, que es imposible transmitir por los medios de comunicación, dada la carga de sensaciones internas de aquel que se la goza.

16. Darío Moreu dejó clara su molestia, porque las marcas y las empresas están imponiendo sus criterios en los desfiles. Establecen qué se hace y cómo se hace. De esa manera lo comercial está dictando la forma de hacer el carnaval. Fue un comentario que se escuchó en varias sesiones, sobre el que valdría la pena discutir con los anunciantes para la fiesta de 2022, esperemos.

17. Para cerrar sus comentarios, el maestro Monsiváis ratificó su opción por las manifestaciones populares porque considera que solo allí se dibuja y se conoce quiénes somos en realidad. (Carlos Monsiváis murió en 2010).

18. Donato Sartori habló de la renovación del Carnaval de Venecia, explicó en qué consiste el denominado enmascaramiento urbano. Es una propuesta de integración artística con las comunidades (grupos de teatro, danza, música) que se trabaja antes de la fiesta, con el propósito de que el resultado de esos talleres se lleve al carnaval. Surgen así nuevas ideas, y el carnaval se renueva con el aporte del pueblo que vive y realiza el carnaval. Estamos en deuda con esa idea. Se habló, hace 16 años, de organizar una próxima venida del maestro Donato Sartori para que trabajara con artesanos en talleres de máscaras. (Donato Sartori murió en 2016).

19. Existe una preocupación por el libreto que se le quiere poner al carnaval, en el que un ente organizador define cómo debe ser el carnaval. Sobre esa especie de guion, Darío Moreu comentó que ese libreto va en contra del carnaval, espacio donde deben primar la libertad y las trasgresiones. En el carnaval, dijo Moreu, es posible todo, y cada ser humano, cada artista, se arriesga con la propuesta que presenta, allí reconocemos cómo vive y asume el carnaval cada ser humano.

20. Al hablar del tema de las obscenidades y la desnudez, Amalín de Hazbún dijo que el hecho no es mostrar sino cómo se muestra, sin llegar a lo grotesco. Debe existir una medida de lo que se muestra y lo que se oculta. Sobre este aspecto Peter Palacios planteó la idea de una comparsa de desnudos, como manifestación de la expresión del cuerpo. Ante esa comparsa de desnudos, Amalín de inmediato hizo el apunte de que a ella le convendría más que sus integrantes llevaran “alguito” de ropa.

21. Chico César, genial cantautor brasileño, nos dejó una dramática historia para reflexionar. Dijo que no le gustaba el carnaval porque de inmediato pensaba en su infancia. Afirmó que él vendía polvo de carnaval en las calles, pero, a pesar de que la primera caja se la echaba al momento de comenzar a trabajar, todos los que le compraban abrían la caja y le tiraban el polvo en la cara. Es la historia para tener en cuenta al reflexionar sobre los usos de la espuma y el talco de carnaval durante los desfiles.

22. En la tertulia Música y carnaval, el amigo Rafael Bassi, colaborador, hasta su muerte del Carnaval Internacional de las Artes, le comentó al tresista cubano, Pancho Amat que el carnaval es una mano de contradicciones, y entre esas contradicciones la que genera más polémica es el tema innovación versus tradición. Bassi le preguntó a Amat cómo podría darse esa armonía, ese equilibrio entre la innovación y la tradición. Pancho Amat aseguró que tanto jóvenes como mayores son necesarios para la fiesta, y en especial para la renovación de la música. Aseguró que donde no hay experiencia, no hay maduración de las ideas, pero donde no hay juventud no hay continuidad. Para Amat es necesario buscar el equilibrio entre juventud y experiencia. Reconoce que los jóvenes deben aprender lo que él sabe, ya que por ley natural morirá primero, pero los jóvenes seguirán con su legado.

23. Quizá el momento más emotivo de aquel 8 de febrero de 2008 fue la presentación del documental sobre la vida de León Caridi, dirigido por Heriberto Fiorillo. León Caridi, quien falleció en julio de 2006, fue un carnavalero sinigual. Aportó alma, vida y recursos al carnaval de Barranquilla. Fue quien compró la casa del carnaval en Barrio Abajo, donde hoy funciona la empresa Carnaval de Barranquilla S.A. Su vida fue un ejemplo de goce, civismo y proyección de una fiesta que hay que seguir pensando. En la décima quinta versión del Carnaval Internacional de las Artes, hubo dos sesiones tituladas Pensar en carnaval, en la que intervinieron hacedores, académicos y conocedores de la fiesta, porque esa es la propuesta esencial de este gran evento a la comunidad de Barranquilla: reconocer y reflexionar sobre lo procesos creativos para hacer una mejor fiesta.

Sigue a Las2orillas.co en Google News
-.
0
De dónde vienen y qué significan los nombres de las razas de perro más famosas del mundo

De dónde vienen y qué significan los nombres de las razas de perro más famosas del mundo

Así es el parque temático a las afueras de Bogotá para jugar paintball, escalar y más desde $28 mil

Así es el parque temático a las afueras de Bogotá para jugar paintball, escalar y más desde $28 mil

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
--Publicidad--