Destellos de humor opita

Para empezar este artículo debo declarar que el Huila existe

Por: Andrés Óliver Ucrós y Licht
agosto 27, 2018
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Destellos de humor opita
Foto: Google Street View

El Huila es tan godo, pero tan godo, que nació de una pelea entre conservadores. Sospecho que la mayoría de los que hoy dicen ser liberales en el Huila también son godos; y los que se reconocen como conservadores en el Huila puede que tengan más esperanza de serlo en un grado menos superlativo.

A excepción de Jimeno Andrade no conozco en el Huila godos con sentido del humor.

“Huila” es un término nasa que significa “montaña luminosa” o “montaña naranja” (Wila o Wüila), por el volcán nevado del Huila, pero al ver el papel que tienen hoy los nasa en las decisiones de su Departamento, esto resulta un ludibrio o un contrasentido a secas…

El origen de la provincia de Neiva

El origen de la provincia de Neiva también es un chiste mal contado. La provincia de Neiva surge como una Plaza de Armas creada para proteger el paso ganadero entre Santafé y Quito en el siglo XVII. El expresidente de la Real Audiencia de Santafé don Juan de Borja, mandó un expresidiario llamado Diego de Ospina, con un ejército de 400 blancos, 40 panches y 40 muiscas a fundar Neiva (que significa ‘Entre Ríos’). Le dieron a escoger entre pudrirse en la cárcel por la muerte de unos indios que trasladaba entre Santafé y Remedios, o hacer una campaña contra los pijaos. La plaza de armas que fundaría tenía el fin de evitar la sustracción de ganado por parte de los indios pijaos. La “pacificación” llegó según el historiador Humberto Montealegre bajo tres estratagemas:

1. Talar toda suerte de sementeras y huertas de pancoger, reduciendo a los indios en angustias de hambre.

2. Declarar a los pijaos caníbales sin serlo para subyugarlos o exterminarlos bajo el amparo de una Cédula Real.

3. Lograr que los indios traicionaran a su pueblo facilitando el trabajo de los 401 mercenarios y sus indios auxiliares.

Una vez sometidos esos 20 mil indígenas, nadie quiso habitar Neiva por las descripciones de don Antonio de Herrera, así que vivir en Neiva se hizo consecuencia de un castigo…y puede que con ese calor siga siéndolo hasta ahora. Con el paso del tiempo, en el siglo XVIII, unos de sus primeros pobladores, los Perdomo de Betancourt, legalizaron el comercio ganadero de Neiva a Quito, quitándole parte importante del negocio de la carne a los ricos ganaderos de Santafé. Y así, poco a poco, Neiva se consolidó como el centro de negocios de un pueblo agreste y agrario.

La fundación del departamento del Huila

La fundación del Huila es otro chiste mal contado. El general conservador Alejandro Villoria recibió con su hermano la Gobernación del Departamento como pago por su victoria en la Guerra de los Mil Días en Villavieja. Terminada la guerra, Alejandro insistió en la política y fue a la Cámara de Representantes... Arcadio Charry por su parte, otro político conservador que se opuso a toda posibilidad de progreso, no podía ir a la Cámara porque los votos que tenía en el Tolima Grande no le alcanzaban por culpa de Villoria. Su solución “salomónica” fue presentar un proyecto de ley que particionara el Tolima Grande para recabar los votos del norte y dejarle a Villoria los del sur: En 1905 Neiva quedó como capital del Huila; e Ibagué, como capital del Tolima.

Algunos destellos de inteligencia en el país de las achiras, del embajador de la India y de un festival del Bambuco donde todo gira alrededor de una sola canción que no es un bambuco, son los siguientes:

I – La Fundación del Hotel Plaza de Neiva. Cuando el empresario Oliverio Lara Borrero terminó la construcción del Hotel Plaza, le dio un parte informativo a su hermano recibiendo esta respuesta: “Ya terminó el hotel. ¡Ahora construya la ciudad!”. Tal era la Neiva de los años 50.. Una ciudad medieval.

II – El Momico. Según Guillermo Cabrera Dussán en su Anecdotario Huilense (1971), llegó cierto día don Carlos Ucrós Durán al pueblo del Hobo, sitio obligado para almorzar, luego de haber madrugado a caballo para cruzar todo Llano Grande. Dice:

“En el hotel, la hija del dueño recalcaba:
—Es que dentro de ocho días tenemos que ir a Yaguará, porque tenemos que ir, no nos podemos quedar.

Todos sabemos que el río es el límite entre los dos municipios y más o menos a la mitad de la distancia entre el Hobo y Yaguará, se encuentra el sitio llamado Momico.

El padre de la niña le respondió:

—Pero si sólo hace diez días estuvimos allá en el bautismo de mi sobrino.

—Sí, pero no podemos quedarnos. Son las fiestas reales y no nos quedamos, porque no nos quedamos, replicó nuevamente la señorita.

En ese momento pasaba la mesera poniendo cubiertos y don Carlos le preguntó:

— ¿Cuál es el afán de la señorita para ir a Yaguará?

—Es que allá tiene el novio.

—Ah, tiene razón.

Luego pasó cerca la señorita y don Carlos le preguntó:

—Señorita, ¿a qué pueblo quiere más: a Hobo o a Yaguará?

—Ay, don Carlitos, los quiero tanto a juntos ¡que tengo un pie en Hobo y otro en Yaguará!

—Señorita: ¡me voy pa’ Momico!”.

III – El naufragio del general Liborio. El hermano de la segunda esposa del presidente José Hilario López, don Liborio Durán Borrero abordó un champán para reunirse con su cuñado en la convención de Rionegro. Cruzó parte del país a través del río Magdalena. La embarcación empezó a tambalear y el general Durán que era un célebre masón y ateo empezó a rezar de rodillas, al cielo. Sabía del arte de Sun Tzu y conocía el código napoleónico, las constituciones republicanas, pero el primogénito del prócer independentista don Pero Félix Durán, no sabía nadar... Empezó a ahogarse y el boga tras llevarlo a nado hasta la playa lo confrontó:

—Ay, general usted haciendo ruegos… ¿Luego, no era masón y ateo?

—Sí, que soy masón y ateo, pendejo: ¡pero de tierra firme!

IV – Los hermanos Ucrós Durán. Los Ucrós o Ducros, pasaron de la Costa a Bogotá, de Bogotá al Huila, y del Huila nuevamente a Bogotá. Alguien hizo unos comentarios al ingeniero José Eugenio Ucrós sobre uno de sus hermanos:

— Ola, tu hermano no hace nada, ¿no? Es un dandy que solo sabe contar cuentos, tomar whisky y enamorar señoritas, ¿y tú qué haces?

—Mmm… Yo le ayudo.

V - “El Chulo”. En la fonda huilense apareció un señor apodado “el chulo”. El mismo Carlos Ucrós, de una anécdota anterior, supo que este pasaba por angustias económicas, así que lo mandó a llamar. Don chulo se negaba conociendo el humor mordaz de Ucrós, y ante la insistencia le mandó a advertir: “Bueno, díganle que yo voy, pero ¡ay, donde me llegue a decir el apodo…!”. Sosegado el tema por don Carlos Ucrós, le expresó su solidaridad: “¿Cuánto calzan en su casa, don Fulano?”. El chulo respondió: “en mi casa calzamos de cero hasta cuarenta y cinco, don Carlitos”. Le prometió entonces unos zapatos para él, su mujer y sus hijas. Ante el ofrecimiento, el chulo le preguntó: “¿Y cuándo puedo pasar por ellos, don Carlos?”. Ucrós le respondió: “Bueno, pásese mañana… en un vuelito” —no le dijo el apodo, ¡pero se lo dijo!—

VI – Don Régulo Suárez. Don Régulo fue seguramente el máximo exponente del humor repentista en el Huila con don Miguel Ángel Villoria (autor de Unas Cortas y Otras Largas, quien firmaba como "Crapaud" o "el Sapo"), aunque su humor era más bien grosero y no llegaba a ser tan fino, pero muy ingenioso sí que era... Decía “soy de Carnicerías y a nadie le vendo carne”. Una vez le llegó un hombre acongojado por el cruel rechazo de su amada con un fuerte temblor de manos. Después de unos aguardientes, a solicitud del visitante entristecido, el bardo le compuso unos versos burlándose de su temblor:

“Líder sin inspiración / y de escaso talento / como lo dejó la mosa / se encuentra culiando al viento” (¡!).

VII - Relaciones entre parlamentarios. Un periodista llegó un día al senado para hacerle una entrevista al senador Jaime Ucrós García, célebre por su humor y temido por su procacidad. Le preguntó sobre su relación con el también parlamentario Alberto Galindo que aunque era liberal y del Huila tenía fuertes diferencias políticas con él. “Senador —le preguntó—, ¿ustedes se tratan?”.

Ucrós le dijo con desparpajo habitual:

—Sí... ¡Nos tratamos de hijueputas!

Fin de la entrevista.

Said so.

 

-.
0
3743
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus