Una conversación a propósito de la controversial propuesta de Diego Molano, el nuevo ministro de Defensa

 - Del protestódromo

—Señor funcionario, vengo a protestar.

— ¿Contra quién?

— Contra usted.

— Bien, llene este formato y espere diez días hábiles para darle respuesta. Luego, pague la estampilla de permiso para usar el protestódromo.

— ¿Y si no me contesta?

— Tiene que esperar. Hay gente, mucha gente, con solicitudes antes que usted.

— ¿Protestando contra usted?

Sigue a Las2orillas.co en Google News

— Sí señor, además, por mantenimiento, el protestódromo, estará cerrado hasta el fin de semestre.

—Bueno, la verdad, se me han quitado las ganas de protestar.

— Señor, toda consulta, causa honorarios. Ya debe $22.000 por consultarme.

—¡Pero, no sean hijueputas, ombe!

—¡Eso es irrespeto a la autoridad!

— ¡Espere, ombe, esto es un atropello!

— Por consideración, le pondré solo una amonestación y trabajo formativo, limpiando el protestódromo.

—¡Gracias, señor funcionario, muchísimas gracias!

Anuncios.