Opinión

Cómo persiguen las dictaduras

Lo que va de Trostky perseguido por Stalin a Leopoldo López perseguido por Maduro

Por:
junio 08, 2016
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.

Comentario a dos libros complementarios.

Uno, El hombre que amaba a los perros. Ha sido aclamado como una gran obra de la literatura, sin aclarar si por su carácter histórico, biográfico, político o de ficción. Trata del homicidio de Trostky y de su asesino Ramón Mercader, en forma de novela —no se sabe cuánto real y cuánto no—; relata la vida del primero en el exilio hasta su muerte; y la persecución que le hace el régimen de Stalin incluyendo la preparación que le hace al segundo para cumplir ese cometido. Su autor es Leonardo Padura Fuentes, escritor cubano que lo que realmente expresa es su desencanto —y el que él considera el de su generación— por el fracaso del sueño o utopía del socialismo. Muestra la forma en que la versión oficial logró deformar la historia de lo que sucedía bajo el gobierno de Stalin y de lo estéril de la lucha de Trosky por oponerse a él y lo difícil de denunciar las atrocidades que cometía (y lo inútil de huir a su persecución).

Y el otro, el de Leopoldo López Preso pero libre, que se compara con el anterior por el paralelo que se puede encontrar entre la relación del autor con el régimen de Maduro. Solo que en este nada es novelado o con carácter de ficción. No es gran literatura (ni lo pretende) pero en cambio sí es un gran libro por lo importante como denuncia.

Aquí la alternativa es la contraria al exilio en cuanto reivindica la decisión de continuar la actividad política desde adentro —así sea en la cárcel— y bajo las instituciones que rigen en el país. Tiene dos dimensiones, la del pensamiento político y la de las formas de adelantar su promoción, temas tanto más interesantes que son parte de lo que a diario se trata en Colombia.

Por contraste con el régimen que lo persigue,
la propuesta de Leopoldo López
se llamaría ‘La democracia del siglo XXI’

En lo político, como el mismo autor lo repite, la esencia de su propuesta, de su lucha y de la razón de escribir el libro es lo que llama ‘el derecho de todos a gozar de todos los derechos’. Es lo que llama la verdadera democracia moderna. Ni los simples mecanismos de elección popular, ni la institucionalización de la autonomía y separación de poderes son suficientes para dar vida a la democracia si no se logra que cumplan con ese propósito. Por contraste con el régimen que lo persigue, su propuesta se llamaría ‘La democracia del siglo XXI’.

En cuanto a la experiencia personal (si esto se puede llamar ‘experiencia’) relata la forma en que es tratado él —o cualquier opositor al gobierno actual de Venezuela— si no se somete a las condiciones que se le imponen. Su encarcelamiento, su juicio, las violaciones a los Derechos Humanos en su contra, son narradas sin énfasis en resentimientos, dando más importancia al análisis de lo característico de ese régimen dictatorial —extrapolable a cualquier dictadura—, que a la vivencia y los sentimientos personales.

La historia hasta hoy desconocida de cómo se trata a los presos políticos en Venezuela y de lo que les toca padecer es aterradora: y entre más política es la detención —en el caso de Leopoldo López ha sido así calificada por todas las instancias internacionales pertinentes (ONU, OEA, Human Rights Watch, Amnistía Internacional, Premios Nobel y expresidentes, presidente Obama y Parlamento Europeo, etc.)— más arbitrario, abusivo y vengativo es el manejo de las ‘autoridades’.

Es una cátedra de oposición pacífica a una dictadura. Con principios políticos y siguiendo convicciones religiosas y cívicas. También un ejemplo de entereza ante las dificultades y atropellos que se pueden encontrar en ese camino.

Transcribo algunas de sus consideraciones:

Respecto a la ‘justicia injusta’ cabe destacar que el fiscal que pidió su condena —Franklin Nieves— huye de Venezuela y declara que el juicio fue una farsa. Y la perito de la Fiscalía —único  testimonio que respaldaría la acusación— denuncia presiones y niega lo pretendido por los acusadores.

Parodiando algo a Bolívar dice: ‘Si mi encarcelamiento sirve para el despertar de un pueblo, pues bien valdrá la pena’.

En los casos que dice con humildad que le sirven de inspiración (Mandela, Ghandi, Luther King) no solo ve la fuerza moral de los personajes, sino situaciones que habían vuelto inviable e imposible de mantener las condiciones que les correspondió derrotar.

‘¡Si los medios callan que hable la calle, que hable la calle con gente y que hable la calle en paz … yo les pido que sigamos en esta lucha, que no dejemos la calle, que asumamos nuestro derecho a la protesta pero que lo hagamos en paz, sin violencia,’

Las victorias frente al Gobierno las atribuye a un liderazgo social y político fuerte; un trabajo social de base en las comunidades; y un discurso frontal contra el desastre que se vive.

Denuncia que los presos políticos son considerados y tratados como enemigos, como prisioneros de guerra, no como sujetos pendientes de un juicio.

‘La falta de democracia interna del aparato político (se refiere a los partidos) impuso decisiones sin foco, que no estaban orientadas a atender los problemas de una mayoría empobrecida, sino a mantener sus propios privilegios de élite política’.

Como la acusación es la incitación a cambiar el Gobierno pregunta ‘¿Qué es la democracia entonces si no es la ´posibilidad de que exista alternabilidad de poder?’

‘Como decía Martin Luther King (…) No es una lucha pasiva, es activa, es utilizar las herramientas de una protesta no violenta para irrumpir en la calma en la que los opresores están cómodos.’

‘Si alguna destreza psicológica puede desarrollarse en la cárcel es la capacidad de estar en paz contigo mismo.’

‘Mi prioridad es aprovechar cada día, hacer de cada día una oportunidad para crecer, una oportunidad para estar más fuerte, más sereno.’

‘La privación de la libertad nos convierte en el centro de la represión, pero también nos lleva a ser la vanguardia de la lucha por la libertad. Estar en esa vanguardia significa traducir en acción la conciencia que tenemos …’

-.
0
1044
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
¿Para dónde va Cuba?

¿Para dónde va Cuba?

Sobre el estatuto antivandalismo

Sobre el estatuto antivandalismo

Treinta años después de la Constituyente

Treinta años después de la Constituyente

Los menores de 30 años

Los menores de 30 años

¿Será Duque para Uribe lo que Maduro para Chávez?

¿Será Duque para Uribe lo que Maduro para Chávez?

¿Hacia un nuevo pacto social?

¿Hacia un nuevo pacto social?

Pasamos el punto de no retorno

Pasamos el punto de no retorno

Ni Colombia es Venezuela, ni Petro es Chávez

Ni Colombia es Venezuela, ni Petro es Chávez