Esto parece ser un esfuerzo del presidente por aumentar su popularidad y asegurar su reelección. Como es lógico, una reactivación repentina o brusca de todos los sectores de la economía estadounidense podría aumentar de manera exponencial las muertes asociadas a la pandemia del coronavirus. ¿Qué sentido tiene salvar la economía sacrificando el bienestar de todo un país? ¿Qué tipo de economía puede tener una nación enferma? Y al fin y a la postre, mejorar la economía debe llevar a un mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos. Sacrificar vidas humanas con el fin de reactivar la economía no sólo es inmoral, también es completamente absurdo.
Este año se celebrarán las elecciones presidenciales en Estados Unidos y el actual presidente solo parece tener una cosa en mente: reactivar la economía a toda costa

