Anuncios.
Aunque nadie esperaba que reconociera su derrota con decoro o humildad, sus denuncias y quejas parecen cada vez más berrinches de niño malcriado
Aunque nadie esperaba que reconociera su derrota con decoro o humildad, sus denuncias y quejas parecen cada vez más berrinches de niño malcriado
Anuncios.