Bajar el salario en un país informal

El ministro parece haber olvidado que 3 de cada 5 trabajadores están en este sector y que los TLC han hecho que la productividad de muchos sectores haya disminuido

Por: Julian Gil Castillo
octubre 01, 2018
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Bajar el salario en un país informal
Foto: @SenadoGovCo / Caracol Radio

En el año 2008 Alberto Carrasquilla, el actual ministro de Hacienda, habló de que el salario mínimo en Colombia era “ridículamente alto”. Por eso luego de su nombramiento era natural que su talante lo conllevara a materializar estas ideas.

En su actual intervención durante el Congreso Nacional de Fasecolda el señor Carrasquilla afirmó nuevamente: “El sector formal contrata a un costo que es relativamente alto. La relación, para poner un ejemplo, entre el salario mínimo legal y el salario medio del país está entre los más altos del mundo”.

Además, aprovechó también este espacio para defender la idea de que “en la actualidad dicha brecha se encuentra muy por debajo de lo observado en otros países de la región (Consejo Privado de Competitividad, 2017) y que su ampliación puede alcanzarse a través de dos mecanismos: i) generando aumentos en la productividad, tanto laboral como empresarial, y ii) teniendo un crecimiento más controlado del salario mínimo".

Ante estas afirmaciones es necesario hacer ciertas claridades y más teniendo en cuenta que este personaje presuntamente obtuvo una riqueza de la noche a la mañana (8.000 millones) con patrimonio público, aprovechándose de su formación académica y de la necesidad de agua potable de muchas regiones de nuestro país.

Pues bien, la discusión principal acá es la concepción económica que quiere imponer el ministro, la posición ortodoxa de que bajando los salarios podremos generar mayor empleo. El ministro parece haber olvidado o más bien omitido que 3 de cada 5 trabajadores en Colombia están en el sector informal y que la firma indiscriminada de Tratados de Libre Comercio desde el gobierno de Álvaro Uribe Vélez ha hecho que la productividad de muchos sectores haya disminuido notablemente y que por esta razón los empleos que estos renglones de la economía generaban se perdieran.

Somos el tercer país con peor salario de Latinoamérica, solo por encima de Venezuela y México, según un informe que publicó revista Semana. Las medidas de aumento y disminución de este se deben generar únicamente cuando la productividad lo indique. Es decir, la generación de cadenas de valor y la industrialización de la economía deben conllevar naturalmente a que haya un aumento del empleo y con este del salario.

En Bolivia, por ejemplo, el presidente Evo Morales aumentó el salario en 10,8%, atendiendo a las necesidades reales de la población boliviana y respondiendo a un aumento generalizado de la productividad. No lo aumentó por “ideas”, lo aumentó porque la economía marcha bien y la protección de su mercado ha generado empleo y buenas condiciones de vida. Bolivia no se aisló del mundo, solo protegió el empleo y la soberanía nacional.

Medidas como las de Bolivia son las que se hacen necesarias en estos momentos. Medidas que ataquen verdaderamente la médula del problema, no medidas que prolonguen el calvario de millones de colombianos que sol a sol trabajan para lograr sobrevivir con lo que devengan a diario.

La próxima reforma tributaria que ahora bautizó Duque como “reactivación económica” será la punta de lanza para impulsar todas estas medidas nefastas, que como siempre favorecen los grandes capitales y se la clavan a las clases trabajadoras del país.

La conclusión es sencilla, el mensaje es claro para las personas que se encuentran en formación académica y que su elección haya sido la ciencia económica. La realidad va mucho más allá de los libros y la academia, la ortodoxia ha sido el estancamiento ideológico que aún pregonan e imponen y por esta razón es imperativo que logremos generar pensamiento crítico y sobre todo algo que carecemos muchos estudiantes de economía: el trabajo con la gente. Debemos volver a entender la economía como un ejercicio práctico de relaciones sociales constantes, no como un juego de estadísticas y números que aunque importantes son en sí cifras reductoras que distorsionan en muchos casos la realidad.

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

-Publicidad-
0
887

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Desaprobación de presidente Duque aumentó a 69 %

Desaprobación de presidente Duque aumentó a 69 %

Carrasquilla no puede manejar el tema de Santurbán

Carrasquilla no puede manejar el tema de Santurbán

Ni control político ni moción de censura

Ni control político ni moción de censura

Nota Ciudadana
Caricatura: La nueva locura de Duque

Caricatura: La nueva locura de Duque