Armitage el 'outsider'

"La inexperiencia del alcalde de Cali en cuestiones administrativas y de gestión pública pueden ser catastróficas para la ciudad"

Por: Luis Eduardo Gutiérrez Rojas
febrero 23, 2016
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Armitage el 'outsider'

Esta semana hubo revuelo en la vida política caleña luego de la polémica que se desató entre el Concejo municipal y la administración, debido a un proyecto de acuerdo que pretende otorgarle facultades Pro Tempore al alcalde Maurice Armitage, por un periodo de seis meses. Lo anterior con el fin de adelantar una reforma administrativa que permitiría crear nuevos puestos, determinar la escala de remuneración correspondiente a las diferentes categorías de empleados, realizar cambios en la estructura administrativa del municipio, entre otros.

La polémica ha girado en torno a varios aspectos: algunos concejales se han mostrado escépticos como Carlos Pinilla, del partido liberal y actual presidente del concejo, quien asegura que la reforma es un ajuste de cargos. Juan Carlos Olaya del MIRA dijo que la propuesta no se parece ni un 80% a lo que exige la ley, que no tiene ni objetivos, ni misión, ni visión ni otros aspectos “básicos”, mientras que por otro lado el asesor Nicolás Orejuela ha manifestado que las pataletas de los concejales es porque no les han dado puestos y andan detrás de ellos.

La inexperiencia del alcalde en custiones de administración y gestión pública llevan a una reflexión: Armitage es un outsider, lo que implica una serie de escenarios que pueden resultar catastróficos para la ciudad. Se denomina outsider a aquel candidato que gana una elección sin tener experiencia política previa de ningún tipo y que conquista las urnas sin apoyo de partido político alguno. Por supuesto es un tipo ideal, pero el actual mandatario se ajusta casi perfecto a esta figura. (Aunque hay que tener presente que él llegó a alcaldía con un discurso ambiguo, se mostró como independiente, pero recibió muchísimos apoyos de la clase política; se vendió como desligado de etiquetas partidistas pero varios lo apoyaron).

Cuando hay un outsider en un cargo ejecutivo pueden ocurrir dos cosas: una confrontación con la clase política, por lo general, representada en el órgano legislativo (para efectos locales, el concejo o la asamblea, aunque no legislen), hecho que ya ocurrió en el año 2000 con John Maro Rodríguez. Lo segundo que puede ocurrir es que la administración de este outsider sin experiencia se vea cooptada por asesores mal intencionados, en cuyo caso la corrupción y el clientelismo hacen su agosto. Es probable que el escenario caleño sea el segundo debido a la amistad de Armitage con la clase política que tanto daño le ha hecho a Cali, además que debe pagar los apoyos recibidos en la campaña con puestos.

El alcalde, en medio de su chabacanería y jovialidad, puede tener muy buenas intenciones para querer reformar el municipio y hacerlo más eficiente o puede querer hacer grandes proyectos para Cali (tal vez las lágrimas que tanto derramó en campaña eran honestas, lloró bastante), pero cuando no se tiene experiencia se puede pecar por omisión al delegar funciones tan importantes como una reforma administrativa a sus asesores que por supuesto son más sagaces.

La reflexión viene al caso debido a la inconsistencia en la presentación de proyecto, a la ausencia de sustentos técnicos y a lo mal presentado que ha estado la propuesta, según como lo han manifestado los concejales. Patricia Molina de POLO ha dicho que la propuesta es vacía, que le faltan sustentos técnicos y jurídicos. Pero no ha sido la única, muchos otros lo han dicho y  manifestado, el proyecto de reforma está mal diseñado y es así porque el alcalde no sabe nada de administración pública.

En medio de la podredumbre de la política caleña se debe caminar con cuidado, cada paso debe ser bien pensado ya que es un terreno fangoso, lleno de charcos, huecos y estiércol y si no se puede caminar solo, por lo menos bien acompañado, que es lo que Armitage no tiene, buena compañía. Desde que se eligió se sabía que su administración estaría amarrada a los intereses de una clase particular.

 

 

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