Amenazada de muerte, así está la democracia actual

Ni para el pueblo ni por el pueblo. Este sistema político ha perdido sus valores esenciales y se ha transformado en todo lo que no debería ser

Por: luis Arturo Gil Ph.D.
agosto 05, 2019
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Amenazada de muerte, así está la democracia actual
Foto: Pixabay

La democracia que hoy se practica en muchos países, incluyendo a Colombia, está herida de muerte. Lejos de ser el gobierno del pueblo y para el pueblo, se ha convertido en el gobierno de los políticos para su beneficio o el de sus partidos, en contra de sus opositores, generando divisiones y odios irreconciliables que paralizan el avance de los países y la solución de sus problemas, al tiempo que el costo de funcionamiento de tales gobiernos asfixia las actividades productivas y empobrece a los ciudadanos.

La población espera que sustituir al gobierno de turno por el del otro partido traerá alivio a tal situación, pero la pugnacidad inherente a la práctica política actual continúa entre enemigos, impidiendo gobernar, mientras el pueblo dividido sigue culpando a su opositor político por tal desgracia, ahondándose cada vez más en la intolerancia y el deseo de venganza.

¿A dónde puede llevar semejante encrucijada? Similares situaciones ya vividas nos revelan dos salidas: la guerra civil o la aparición de un caudillo oportunista que se haga dictador. Cualquiera de estas opciones representa la muerte de la democracia y la adopción de la barbarie y destrucción. Una vez agotada la vitalidad del pueblo, a veces resurge de entre las cenizas un nuevo orden, o ese pueblo acepta la tiranía y pobreza impuesta por el tirano y su horda de asesinos, por innumerables generaciones.

La primera deformación de esta pseudodemocracia en que vivimos es que los gobernantes tienen que ser políticos. ¿Cuál es la virtud, el carácter, el propósito y tipo de inteligencia que hace indispensable al político en el gobierno? Primero, es un líder, vocifera sobre todo y continuamente con elocuencia y poder de convencer a su audiencia de cuanta fabricación se le ocurra, así el mismo llega a confundir sus mentiras con la realidad y a creer en su destino mesiánico. Como no escucha, solo habla, se convierte en un ignorante, arrogante con ínfulas de superioridad. Su mayor objetivo en la vida es el poder y la riqueza y usará su inteligencia y astucia en manipular a los demás y hacerse adorar por sus seguidores. ¿Será que este personaje tendrá la intención de servir a su pueblo, o servirse de su pueblo?

Tenemos la impresión de que los políticos se dan en determinadas familias, a las que consideramos “la oligarquía que siempre ha gobernado”. Este fenómeno se extiende a todo el mundo y todas las tendencias políticas. Uno podría pensar que esa personalidad característica de los políticos es genética, pero podría ser cultural: si un niño crece rodeado de políticos probablemente tenderá a ser uno de ellos. Sin embargo, al considerar la composición profesional de un Congreso encontramos que la mayoría son abogados, lo que nos llevaría a pensar que el fenómeno es efecto de una profesión aprendida. El caso es que podría ser una combinación de las tres y siendo así, no tendríamos mucho que hacer!

Pero al presidente lo elegimos con nuestro voto popular. Sin embargo, ¿quién escogió a esos candidatos por quienes tenemos que votar? De donde salieron? Los escogieron sus colegas, los políticos, de manera que son los políticos y sus partidos quienes ponen al presidente. ¿Podrá esto llamarse el gobierno del pueblo?

¿Y quién gana las elecciones? Salvo notorias excepciones, las gana el candidato por el que más se invirtió, por el que se hizo la mejor, más nutrida y técnica propaganda y hasta por el que más votos se compraron. ¿Y de dónde sale esa inmensa cantidad de dinero? En buena parte del erario público, es decir de nuestro bolsillo. Pero a pesar de la ley, se vuelan los topes porque existen “inversionistas” deseosos de hacer grandes aportes a la campaña, filántropos muy generosos que quieren el mejor gobierno para su país, ¿o será el mejor para ellos mismos?

Es de esperar que toda esa frenética actividad propagandística (perdón, educativa), también le cueste al partido. ¿Acaso los partidos no son sin ánimo de lucro? ¿En manos de políticos se hará algo sin ánimo de lucro? No lo creo, a esos fieles docentes se les nombra en cargos públicos desde donde se hacen nombramientos, se otorgan privilegios, se cobra por servicios y por hacer justicia… y se promueven leyes y contratos de beneficio para los generosos donantes.

¿Y qué del legislativo? Congreso, Cámara, consejos, etc. Elegidos también por voto popular, aunque uno no entiende porqué se reeligen a tantos congresistas todas las veces. Pues resulta que por ley se les paga $32 millones de pesos cada mes, se les da carro blindado con chofer y oficina, se les pagan asesores y secretarios, pasajes y viáticos, honorarios y gastos de representación y al final, se los premia con mega pensiones.

Por supuesto han de ser muy productivos, aunque frecuentemente en las deliberaciones se les ve poco, y son pocos los que participan. Excepto, claro, cuando de una reforma a la justicia o a sus privilegios se trata, entonces todos gritan al tiempo, nadie escucha y al momento de la votación no hay quórum. Es tanto el trabajo que tienen que son numerosos los proyectos archivados por no alcanzar a pasar en dos legislaturas.

¿Y qué bondades tienen esos proyectos que se aprueban? Las leyes colombianas vistas desde la barrera parecen ser de carácter restrictivo, punitivo, retrogradas y con micos ocultos hechas para que algunos abogados las violen sin que se note. Son pocas las propositivas, productivas o de beneficio para el país. Desde la barrera, lo que se observa es que si el ejecutivo propone algo los opositores siempre se oponen. Paralizar al gobierno parece ser su único oficio permanente. Así se incrementa la pobreza y la ignorancia y se contará con más carne de cañón para gobernar bajo el poder de las armas.

¿Cómo podrán corregirse tantas aberraciones? Veamos cuál fue el patógeno que infectó a la primigenia democracia. Ocurrió desde el principio cuando ante la imposibilidad de que todo ciudadano gobernara se inventó la democracia representativa, consistente en nombrar de entre cada grupo de vecinos un representante para conformar un cuerpo legislativo. Como eran voluntarios de todas los oficios y profesiones su único móvil fue el de contribuir al orden y bienestar del conglomerado, mediante acuerdos y compromisos que debían cumplirse por todos. Así era un gobierno del pueblo y para el pueblo, en contraste con los demás gobiernos, ejercidos por los poderosos y ricos, quienes rodeaban a un tirano que imponía su voluntad arbitrariamente.

Nunca se pensó que gracias al avance de la ciencia y tecnologías la posibilidad de que los pueblos se gobiernen mediante la participación de todos sus ciudadanos se vislumbre hoy como una realidad. Esto quiere decir que por primera vez en la historia humana tenemos los medios para lograr que la democracia directa sea posible.

Ese medio se llama internet y nos permite comunicarnos, informarnos, expresarnos y recibir respuestas cuantificadas sin demora. Todo esto sin que medien manos sucias o distorsiones, sin puestos de votación, sin movernos de nuestra casa y sin ningún costo, otro que el uso de poderosos computadores blindados contra hackers.

Habrá que comenzar por crear un legislativo compuesto por personas sabias, con gran experiencia en su área del saber, pertenecientes a todas las profesiones y oficios, tendencias y creencias, de manera que en realidad refleje la rica variedad de la gente de una nación. Nunca más el Congreso debe pertenecer a los políticos, ni será el bastión de clases o profesiones determinadas, como ocurre hasta hoy día.

Para acabar con el oportunismo y ambición de estos congresistas que hemos conocido, este nuevo cuerpo legislativo estará formado por gente madura, que se haya distinguido por sus aportes a la nación y deseo de servicio, lo cual se refleja en sus escritos, o logros empresariales, o deportivos o éxitos profesionales o de cualquier trabajo o labor honesta, que lo hagan modelo de vida a seguir. Aquellas personas que crean cumplir con tales condiciones podrán presentar su currículo a consideración de un comité ad hoc, el cual mediante corroboración y entrevistas personales escogerá candidatos.

Tales candidatos podrán exponer al público, por medios televisivos, sus ideas o aportes para resolver algún problema, o emprender un desarrollo económico o actividad científica o constructiva de beneficio para el país. De ninguna manera podrán expresarse en contra de nadie, ni expresar críticas y menos ataques o calumnias.

Otra importante condición de tales candidatos es que tendrán que ser pensionados, pues su participación no será remunerada, ni habrá prebendas ni privilegios para ellos. Así terminaremos radicalmente con los legisladores oportunistas, corruptos o que buscan beneficios partidistas o personales y no los de la nación. Si ocasionalmente hubiera una persona muy destacada quien aún no se haya pensionado, se le podrá otorgar un salario a crédito, para que después de su servicio se reintegre a su labor y cubra ese crédito.

¿Cómo se elegirá al presidente? Comencemos definiendo la labor presidencial. En una sociedad apolítica como la planteada, donde los partidos serán proscritos, el presidente tendrá que ser el primer servidor del pueblo y actuará como un gerente general, cuya labor será la de ejecutar los planes de desarrollo benéficos para el país, delegando funciones en sus ministros, especializados en ejecutar y llevar a feliz término las obras o avances que hayan sido ordenados por el legislativo.

Es decir, el presidente no estará allí para echar discursos, ni recibir afrentas calumniosas ni ataques personales. Si un ciudadano o grupo de ellos tuviera un reclamo o crítica que hacerle al presidente o alguno de sus ministros, lo hará ante una corte, la cual valorado el caso, podrá juzgar al presidente o ministro y de encontrarlo culpable, destituirlo. De ser al contrario, los falsos acusadores serán los juzgados y castigados. Nunca más se usarán los medios para difamar o acusar a los servidores de la nación impunemente, pero a su vez cualquier ciudadano podrá denunciar las irregularidades que cualquier gobernante cometa.

El candidato presidencial podrá salir del congreso, seleccionado por sus colegas, ya que habrá propuesto algún plan de beneficio nacional y no habrá nadie mejor capacitado para realizarlo. Otra fuente de candidatos pueden ser excongresistas que de igual manera hayan contribuido con planes exitosos de progreso. Pero la mayoría de candidatos tal vez serán ciudadanos destacados que presenten su currículo a un comité evaluador ad hoc para su evaluación y escogencia y de ahí en adelante recorran el mismo procedimiento que se empleó para elegir legisladores.

Es decir, los seleccionados uno a uno expondrán por los medios, a toda la nación, cómo proponen ejecutar su labor. Los ciudadanos interesados en votar se inscribirán y a ellos se les enviarán por escrito las propuestas de su candidato para su estudio. Al poco tiempo cada ciudadano inscrito recibirá un cuestionario para responder y ser evaluado automáticamente. Aquellos que demuestren haber entendido por qué votan quedarán habilitados para hacerlo el día indicado, desde su computador. Los resultados serán expuestos a la nación el mismo momento de terminar el escrutinio.

De nuevo, para erradicar las perversas prácticas del partidismo (las calumnias, las campañas y promoción del odio y las asociaciones delictivas para llegar a la presidencia) el encargo presidencial será también ad honorem para alguien cuya motivación sea el honor de servir a su patria.

Es altamente probable que mediante el ejercicio de una verdadera democracia por fin podamos vivir en una sociedad sin privilegios, ni pobreza para nadie. Todo en paz y armonía, respetando y valorando a todos nuestros compatriotas y al resto de la humanidad.

 

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

-.
0
794

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Nota Ciudadana
El triunfo de la voluntad

El triunfo de la voluntad

“La democracia colombiana es una vergüenza, Santos. Vamos a cambiarla”: Timochenko

“La democracia colombiana es una vergüenza, Santos. Vamos a cambiarla”: Timochenko

Nota Ciudadana
¿Duque, un presidente escogido a punta de mentiras?

¿Duque, un presidente escogido a punta de mentiras?

Nota Ciudadana
Sin ética no hay democracia

Sin ética no hay democracia