Opinión

Agresión pérfida a la carrera diplomática

Desacatos y ataques viles a la inclusión social por parte de la canciller

Por:
mayo 30, 2016
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La canciller María Holguín decidió, ahora sí con maligna desvergüenza, “tirar por la calle de en medio”, según el manido refrán castellano. Es decir, como Michín el gato pateta que decidió volverse bandido, puso a retumbar no los montes, a la usanza del felino de Pombo, sino las altas cortes. Por sus abusos, desobediencia y pisoteo maniático de la ley.

Que diablos, dirá ella, si ya desconocí la más alta corte global, insulté a sus jueces al decir que con zafiedad amputaban sentencias, estos magistrados pelagatos de la Corte Constitucional y el Consejo de Estado tendrán que vérselas conmigo, partida de mentecatos provincianos de pacotilla, gesticulará fuera de sí la criollísima princesa von Metternich.

En efecto, la Corte Constitucional le inició un incidente de desacato la semana pasada por haber incumplido sistemáticamente durante nueve meses —mientras gestaba otro desacato al máximo tribunal judicial del mundo y por cuenta de contribuyentes apaleados viajaba de un lado a otro en su fiesta playera de turismo cubano— el fallo que le ordenó reincorporar a un empleado despedido de la Embajada de Colombia en Londres, en otra de sus habituales persecuciones personales.

Y el Consejo de Estado empezó a estudiar así mismo la semana anterior, demanda contentiva de acción de nulidad contra una resolución de su autoría que da el golpe de mano para pervertir y falsear el carácter profesional de los concursos de ingreso a la carrera diplomática y consular a partir de 2017.

La resolución pérfida —inspirada tramposa e impúdicamente y firmada por esta señora— fue expedida con infracción de las normas apropiadas, falsa motivación, desviación de poder y vulneración gravísima de los derechos de jóvenes aspirantes. El Decreto Ley 274 de 2000 por medio del cual se regula el servicio exterior —paso fundamental impulsado por el presidente Andrés Pastrana y su canciller Fernández de Soto— establece un umbral estricto que debe aplicarse en los concursos y determina los factores de escogencia.

Punto clave de la profesionalización es que es la Academia Diplomática la entidad encargada de señalar objetivamente estos elementos de decisión y el canciller debe fundarse, según el Decreto-Ley, en la propuesta presentada por su Consejo Académico, que establece el 15 por ciento como porcentaje al elemento entrevista; 15 por ciento, lectura y escritura argumentativa de historia universal y 10 por ciento, evaluación de competencias, entre otras.

Estos factores fueron variados por la titular de la Cancillería con el fin de que a entrevista se le aumentara 5 puntos, a argumentación histórica se le rebajaran 5 y a evaluación de competencias se le incrementaran 5. Con claridad se advierte que a los factores más abstractos se les subió varios puntos para permitirse Holguín afincar  el amiguismo descarado que es regla de su conducta pública.

Hay transgresión de decenas de normas,
vulneración de derechos fundamentales de aspirantes,
derecho al trabajo y libre acceso a los cargos públicos

Aquí hay transgresión de decenas de normas, vulneración de derechos fundamentales de aspirantes, derecho al trabajo y libre acceso a los cargos públicos, entre muchos otros. Un golpe a la inclusión social que debe parecerle “de quinta” a este personaje nefasto que tiene encadenado el Palacio de San Carlos con mayor obstinación y vileza que los fantasmas que lo habitan.

La extensa demanda presentada en el Consejo de Estado es testimonio crudo y cruel del retroceso en que ha sido sumida  la Cancillería. Aquí, a mi juicio, hay claro e indudable prevaricato que deberán empezar a evaluar los organismos de control.

Para huir, Michín se encaramó al nido de la lechuza —cuenta Pombo—, como le viene haciendo la señora el quite [van cinco excusas] al debate del representante Rodrigo Lara Restrepo: no, no y no: vivo en La Habana donde me devoro rabos encendidos y vacas fritas con Fide, Timo y Raulillo. Me paso por Caracas y me zampo una hallaca con Nico y Diosito. Me libo un mate necesario con Cristi en uno de sus hoteles llenos de neón en Puerto Madero. Conforto a Dilmita en Porto Alegre. Le compro en Tulcán su chompa de repuesto a Danny el de Managua. Y en lo que me queda de tiempo me encomiendo a fray Manolito Noriega, santo de mi éxtasis, devoción, y arrobamiento celestiales ¡No me queda ni un milímetro de segundo!

Que de congresos y que de cortes, dirá la dama con pretensiones de nobleza. Para eso soy aristócrata, denuesta la cancerbera colérica de San Carlos.

Ya la Corte Constitucional la notificó: “haga Usted alto”, como le apostrofó su congénere horrorizado a Michín. Y como este gato legendario,  en iguales avatares, de pronto caiga rendida la patana ilustre de su cargo, llore todas sus barrabasadas y diga: nunca más seré mala.

¡El país se lo suplica!

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