Doña Liz, cansada de no recibir ayuda de la alcaldía, solo quería llevar el pan a la casa después de dos meses de encierro. Le pagaron a golpes

 - A una vendedora de tintos la policía le da una golpiza por trabajar en cuarentena

Los vendedores ambulantes ya no aguantan más. Desde que comenzó el confinamiento dejaron de vender sus productos y sus ingresos, ya de por sí muy bajos, casi desaparecieron por completo. Liz Franco no tuvo otra alternativa que salir a la calle a vender los tintos con los que suele subsistir, y ante la ausencia de las ayudas de la Alcaldía de Bogotá, comenzó a vender nuevamente en la calle, obligada a saltarse la cuarentena.

Sin embargo, el representante Inti Asprilla denunció que la Policía golpeó fuertemente a Liz Franco y la detuvo durante algunas horas. Al final, se le impuso una multa, que será apelada, pero quedó claro que los casos se repiten constantemente en Bogotá.

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