El Valle del Cauca ya es ganador de los comicios que se celebrarán próximo 8 de marzo. Por la sencilla razón de que para estos comicios se ha visto una importante renovación, que genera ilusión para el futuro del departamento.
La esperanza es que quienes salgan elegidos nos representen en Bogotá mucho mejor de lo que han hecho los actuales congresistas, quienes, con contadas excepciones, tienen muy pocas realizaciones para mostrar.
Necesitamos que los jóvenes que salgan elegidos el 8 de marzo conformen, con los veteranos que mantengan sus curules, un bloque parlamentario que realmente se haga sentir en la capital.
Porque una de las razones para el actual gobierno solo le ha dado migajas al Valle y no ha avalado los grandes proyectos de región como el tren de cercanías o la vía Mulaló Loboguerrero es que los congresistas que nos representan no han trabajado en bloque en favor de los intereses del Valle.
El famoso bloque parlamentario de bloque no tiene sino el nombre; quienes lo integran no han sido capaces de anteponer los intereses del Valle a los suyos propios.
Los candidatos jóvenes con los que he dialogado tienen claro que lo primero que tienen que hacer es unirse para conformar un grupo de presión poderoso que se haga sentir en Bogotá.
La verdad es que esos jóvenes que he tenido la oportunidad de escuchar me han impresionado por su claridad y por la ilusión que tienen de servirle al Valle. Me voy a referir a algunos de ellos.
A Ana María Sanclemente, quien aspira llegar a la Cámara de Representantes por Cambio Radical, la conozco desde niña, porque fue compañera de mi hijo en el Gimnasio La Colina. Siempre fue la mejor de la clase (creo que mi hijo pasó varios exámenes gracias a los empujones que le dio ‘Anita’ como le dice él).
A pesar de que económicamente no tiene afugias, siempre ha sido muy pila. Llegó de carambola, a la alcaldía de Dagua donde logró que su municipio se destacara como uno de los mejores manejados fiscalmente en el Valle.
Luego desarrolló una importante tarea en la Secretaría de Seguridad, donde enfrentó con firmeza los diferentes retos que en esa materia tiene el Valle.
Gracias al apoyo incondicional de la gobernadora, Ana María Sanclemente tuvo varios logros, como el desmantelamiento de la temible banda de La Inmaculada de Tuluá
Gracias al apoyo incondicional de la gobernadora, y a pesar de la falta de acompañamiento del Gobierno nacional tuvo varios logros, como el desmantelamiento de la temible banda de La Inmaculada de Tuluá. Sería muy bueno para el Valle contar en el Congreso con la seriedad y capacidad de trabajo de Ana María.
Otro aspirante destacado es Jaime Arizabaleta, candidato a la Cámara por el Centro Democrático. La aparición de Jaime ha sido una bocanada de aire fresco para la política en Cali y el Valle.
Con su irreverencia y creatividad se ha ido haciendo un espacio, cada vez más grande, en ese escenario tan complejo. Es un ‘boom’ en las redes sociales, tiene 300 mil seguidores en X, y no deja de sorprender con sus ocurrencias.
Sin duda es un fenómeno de opinión por su firmeza, coherencia y claridad y no me cabe duda de que va a llegar a la Cámara donde, sin duda se hará notar.
Otro joven con el que he conversado y que me sorprendió gratamente es Edwin Maldonado, candidato a la Cámara por el Nuevo Liberalismo. Tiene una formación muy interesante porque se ha desempeñado tanto en el sector público como en el privado.
Fue director del Comité Empresarial del Valle y secretario de Desarrollo Económico de Cali. Es serio y estudioso y en los temas económicos tiene una claridad que sorprende.
Es de los que no tiene dudas de que sin los congresistas del Valle no se unen no nos van a parar bolas en Bogotá.
Ana Erazo me parece otra candidata interesante. Casi nunca estoy de acuerdo con ella porque pensamos muy diferente e incluso hemos tenido nuestros choques en redes.
Pero eso no impide reconocer que es una política coherente y trabajadora, que defiende sus ideas a muerte. Ha sido una dura opositora del gobierno de Alejandro Eder, me parece que en ocasiones se le ha ido la mano, pero casi siempre cuestiona con datos en mano. Sin duda es una de las promesas de la izquierda en el departamento.
El espacio no me da para referirme a otros aspirantes jóvenes que también podrían ser unos grandes representantes del Valle en Bogotá.
Pero ojo, el hecho de que un candidato sea joven no implica que signifique renovación. Hay algunos aspirantes que tienen poca edad, pero que representan a empresas que han hecho de la política un negocio.
Uno de ellos es David Pinilla, candidato a la Cámara por el partido Liberal. Este muchacho es hijo de Carlos Pinilla Malo, conocido popularmente como el concejal Malo. Un personaje que lleva muchos años en el Concejo de Cali y que practica esa política mezquina que tanto daño le ha hecho a Cali. Dicen que es el cabildante que más contratistas tiene incrustados en el Municipio de Cali.
Mejor dicho, el verdadero aspirante a la Cámara es el concejal Malo en interpuesta persona, ni más ni menos que su hijo.
Ojalá este 8 de marzo se produzca una real renovación en el equipo de representantes a la Cámara del Valle del Cauca. El departamento lo necesita.
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