La noche del martes 4 de mayo fue una de las peores en Bogotá, especialmente para Bosa y Patio Bonito. Un helicóptero Blackhawk, generalmente utilizado para guerras, aterrizó en el portal de Transmilenio de las Américas ante la mirada atónita de varias personas, mientras que otros helicópteros, entre ellos el Halcón de la Policía, vigilaba desde el aire.
No fue todo, el CAI de La Aurora en la localidad de Usame fue quemado con 10 policías vivos adentro. Sin explicación alguna, alrededor de 90 manifestantes se reunieron rodeando la estación y tardaron segundos en destruirlo y, lo peor, casi acaban con la vida de los uniformados que lograron escapar pero resultado gravemente heridos, aunque los vecinos del CAI intentaron auxiliarlos, fue inútil pues los vándalos arremetían contra quien desafiaran sus actos violentos.
En una rueda de prensa a la una de la mañana, la alcaldesa de Bogotá repudió los hechos, reportó 91 personas heridas, 19 policías. Claudia López calificó los hechos como insólitos: el nivel de destrucción, violencia, ataque contra ciudadanos y nuestra policía. En medio de sus palabras, no aguantó más y rompió en llanto, la última semana ha sido devastadora para la alcaldesa que ha logrado mantenerse serena ante la caótica situación.
Qué noche tan dolorosa. Tuvimos una brutal escalada violenta. Hay 30 civiles y 16 policías heridos. Ningún fallecido. Por literal destrucción, Transmilenio apenas podrá operar de 6am a 3pm con solo 60% del sistema. La violencia debe parar. Debemos recuperar la deliberación serena pic.twitter.com/VoGRMx2otK
— Claudia López Hernández (@ClaudiaLopez) May 5, 2021