En la década de 1865, Santafé de Bogotá, era ciudad que contaba con una población por encima de los 40.000 habitantes, una época bastante compleja donde hubo guerras civiles y algunas epidemias. Por aquella época Santafé de Bogotá estuvo sumida en un estancamiento y un descenso demográfico a raíz de los constantes enfrentamientos armados y enfermedades como la viruela. La movilidad de su gente era tirando infantería, a lomo de mula, caballo o bueyes, no existía el transporte púbico a gran escala ni muchos menos motorizado como los actuales. Las familias ricas de Bogotá, utilizaban los famosos carruajes de entonces carrozas o simplemente a caballo para movilizarse por las calles empedradas de la ciudad.
Para salir de sabana Cundinamarquesa o trasladar algún tipo de mercancía lo hacían a través de único transporte disponible las mulas, burros o yuntas de bueyes para conectar con el rio Magdalena que era la principal arteria del país en ese momento. Para aquellas épocas en la ciudad de Bogotá estaba regida por la naciente constitución federalista de los Estados Unidos de Colombia y aunque ostentaba el Título de Capital Federal, seguía siendo una población con fisonomía colonial y provinciana, aislada y fría.
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Una fábrica de tubos innovadora en el barrio 20 de Julio
El entorno urbano de Bogotá giraba alrededor de lo que hoy se conoce como La Candelaria, los ríos San francisco, San Agustín -hoy carreras, séptima y trece-, la Catedral, las Nieves, Santa Bárbara y San Victorino, al igual que la Plaza Mayor y las antiguas y famosas Galerías Arrubla, el corazón comercial de la ciudad. Plantagenet Moore Mejía, de descendencia inglesa, nació el 21 de julio de 1.865, en el hogar conformado por James Tirrell Moore Stewart y Nepomucena Mejía y Lorenzana, de Ríonegro (Antioquía).
Tyrrell Moore fue un ingeniero, metalúrgico, químico y empresario inglés que llegó a Colombia en 1829 para trabajar en la explotación minera. Su aporte fue fundamental para la industrialización de Antioquia, donde también donó los terrenos para el Parque Bolívar y la Catedral Metropolitana de Medellín.
Plantagenet tuvo un solo hermano, Juan Francisco Moore Mejía. Además, fue un reconocido químico, ingeniero y empresario bogotano que, en 1906, fundó la Fábrica de Tubos Moore, que funcionó durante aproximadamente 100 años en lo que hoy se conoce como la localidad de San Cristóbal, en un sector del barrio 20 de Julio.
Con la fundación de su empresa, logró un hito en Bogotá, gracias a la revolución que impulsó en la ciudad y en la industria de la construcción a principios del siglo XX. Con la creación de la primera fábrica de tubos a base de gres vitrificado, no solo para Bogotá sino también para el resto del país, se logró canalizar las aguas lluvias y negras mediante desagües y alcantarillados.
En aquella época, estas obras se construían de forma rudimentaria con ladrillos, pero eso cambió con la fundación de la Fábrica de Tubos Moore, que revolucionó el sector de la construcción con sus productos en gres. Los tubos eran fabricados con arcillas extraídas de los yacimientos que existieron en la localidad de San Cristóbal.

Estas eran sometidas a un proceso industrial de cocción a altas temperaturas en hornos de carbón con llama invertida. Así se lograba la vitrificación de la arcilla, que consistía en fusionar sus componentes naturales: sílice, alúmina y minerales arcillosos.
El resultado eran tubos de gres impermeabilizados para evitar filtraciones, de alta resistencia y durabilidad, utilizados en alcantarillados y acueductos para conducir líquidos. La fábrica se especializó en la elaboración de tubos de gres vitrificado, así como de ladrillos vitrificados y tejas para viviendas.
En sus inicios, la empresa comenzó fabricando tubos de 3 y 6 pulgadas de diámetro y 70 centímetros de largo. Un año después de haber iniciado labores, en 1907, adquirió la primera máquina de vapor. Hasta ese momento los trabajos se realizaban por medio de una pequeña máquina manual, con lo cual pudo aumentar la producción y llegar a fabricar tubos de hasta 12 pulgadas e incluso de diámetros superiores.
Los ladrillos producidos por Tubos Moore se hicieron famosos en la industria de la construcción y se utilizaron ampliamente en la pavimentación de vías y en las fachadas de las viviendas, en especial al sur de la ciudad. Allí, fabricaban ladrillos de 24, 12 y 6 centímetros, mientras que las tejas se elaboraban bajo los parámetros de las de la época colonial, diseñadas de forma cóncava para facilitar el drenaje en las cubiertas de las viviendas. Le puede interesar en Las 2orillas: Tres duras coroneles de la Policía serán las encargadas de perseguir a los contrabandistas
Entre los años 1916 y 1925, la empresa tuvo una drástica transformación con la implementación de nuevas tecnologías. Dejó de lado el vapor, que fue reemplazado por energía eléctrica. En dicho proceso de transformación de la compañía, su propietario trajo desde Inglaterra hornos industriales de última generación, lo que ayudó a mejorar la producción. Estos funcionaban con carbón y un sistema de llama invertida, con el que se pudo fabricar cerámica industrial y ladrillo vitrificado.
En 1918, las instalaciones donde funcionaba Tubos Moore fueron modernizadas y su infraestructura fue reestructurada con la llegada de los nuevos equipos. La empresa funcionó desde sus inicios, en 1906, en el centro-sur de la ciudad, en la Carrera Quinta con Avenida Primera. Puede leer en Las 2orillas: Tres duras coroneles de la Policía serán las encargadas de perseguir a los contrabandistas

La llegada de la segunda generación familiar y Transmilenio
Además, la exitosa empresa tuvo presencia en sectores de los barrios Las Cruces y San Rafael, así como en La Colina, al suroriente de Bogotá. La fábrica se ubicaba en los terrenos donde hoy funciona el Portal 20 de Julio de TransMilenio. Era una sociedad limitada. Plantagenet Moore Mejía estuvo casado con Ana Mendoza Sanz de Santamaría. De este matrimonio nacieron tres hijos: Ana Moore Mendoza, Josefa Moore Mendoza y Fernando Moore Mendoza.
Moore Mejía estuvo al frente de su empresa hasta los años treinta y, en 1928, cuando la fábrica experimentaba su mayor auge industrial, empezó a entregar de forma paulatina el control de la compañía a sus hijos y se retiró del negocio a los 65 años Posteriormente, ya con el control de la fábrica, los herederos la convirtieron en una sociedad anónima en 1945. De ese modo, hicieron nuevas inversiones para modernizar la tecnología y ampliar las instalaciones.
Con nuevos equipos especializados comenzaron a producir tablón vitrificado y otros materiales relacionados con la construcción de viviendas, tanto para interiores como para exteriores. Lograron exportar sus productos a países como Estados Unidos, Ecuador, Venezuela y Puerto Rico.
La Fábrica de Tubos Moore S. A. cerró sus puertas en 2007 a raíz de una grave crisis económica. Por esta razón, la Superintendencia de Sociedades la declaró en liquidación obligatoria. Las instalaciones donde por más de un siglo funcionó la famosa empresa fueron demolidas en 2009 para dar paso a la construcción del Portal 20 de Julio de TransMilenio, un SuperCADE y una plazoleta ferial que actualmente está en manos del IPES. Las obras fueron inauguradas el 15 de septiembre de 2012.
Los 125.000 metros cuadrados que tenían dichos terrenos fueron adquiridos por la Alcaldía de Bogotá tras un proceso de expropiación administrativa, cuyo trámite se inició el 17 de junio de 2008 para hacer realidad la construcción del portal correspondiente a la tercera fase de TransMilenio, al suroriente de la ciudad, en la localidad de San Cristóbal. El proceso se realizó a través del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU).
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