Alpina tiene la mira puesta en alcanzar ventas por $4 billones en 2026. En ese camino, su presidente, Ernesto Fajardo, no solo busca consolidar el control de la estadounidense Clover Sonoma, sino también fortalecer Soka, una marca que nació en 2002 como parte de la estrategia de la compañía para reducir su dependencia del negocio lácteo.
Desde su lanzamiento, Soka fue concebida para conquistar al público joven, por lo que construyó una identidad asociada con la vitalidad y un lenguaje cercano. Su imagen es un camaleón y su propuesta buscaba ofrecer una alternativa para los antojos del día a día. Uno de sus eslóganes más recordados fue “Flúyelo con Soka”.
Con el paso de los años, la marca ha renovado sus fórmulas y presentaciones e incorporado sabores como mandarina, maracuyá y mango. De acuerdo con Alpina, sus productos tienen bajo aporte calórico y de azúcar, una característica con la que la compañía ha buscado responder a las nuevas preferencias de los consumidores.
En 2017, Alpina lanzó la presentación de medio litro con el objetivo de generar mayor valor dentro de la categoría de bebidas refrescantes. Ahora, en 2026, la compañía buscó registrar nuevamente la marca Soka ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), entidad dirigida por María Rocío Cortés Vargas. En principio, el trámite parecía no tener mayores obstáculos.
Cuando Nutresa conoció la solicitud, presentó una oposición ante la SIC. La compañía tiene en su portafolio la marca Zuko, incorporada tras la compra de la chilena Tresmontes Lucchetti (TMLUC), realizada el 18 de julio de 2013 por US$758 millones. Con esa operación, Nutresa buscaba ampliar su negocio de bebidas instantáneas frías, en el que ya contaba con marcas como Zuko y Livean, y complementar su oferta de chocolates, galletas, cárnicos y café.

En Chile, Zuko es considerada una de las marcas de jugos en polvo más icónicas y con mayor arraigo cultural. Nació a finales de los años setenta de la mano de Tresmontes y, con el tiempo, revolucionó el mercado al popularizar el formato de sobre individual para preparar un litro y ampliar su catálogo de sabores. La marca contribuyó a masificar el consumo de bebidas instantáneas y se convirtió en un referente del mercado chileno.
Por eso, para Nutresa, proteger Zuko es estratégico. Tras la llegada de Jaime Gilinski al control de Nutresa, el empresario también pasó a tener influencia sobre la marca. En el proceso ante la SIC, los abogados de Nutresa argumentaron que aprobar Soka podía generar riesgo de confusión entre los consumidores. Los representantes legales de Alpina, en cambio, sostuvieron que no existía posibilidad de confusión entre las dos marcas.
La SIC, en primera instancia, terminó respaldando la posición de Alpina y concedió el registro de Soka. La decisión, sin embargo, pone sobre la mesa una disputa que trasciende el nombre de una bebida: enfrenta a dos grandes grupos empresariales por la protección de sus marcas y por el espacio que buscan ganar en el mercado de bebidas. La controversia muestra cómo una disputa marcaria puede adquirir relevancia cuando involucra compañías líderes y marcas dos mercados latinoamericanos.
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