Lo que el país y la comunidad internacional le exige a Duque es que pare la masacre y que atienda que la solución del paro es diálogo y negociación y no barbarie.
Desde antes de que Duque llegara a la presidencia se decía que sería el títere de Uribe. Pues bien, su gobierno ha sido para muchos la confirmación de esa premisa
Es preocupante la sed de poder del Centro Democrático y el hecho de que se adjudique como suyos, bajo el discurso del orden, a la Policía y al Ejército Nacional