Todas las historias, todas las miradas, desde todos los rincones
Opinión

La justicia en manos de bandidos

Tres exmagistrados involucrados en un escándalo de corrupción que da asco y coloca un velo de duda sobre los fallos que pasaron por sus manos, desmoraliza y enfurece

Por:
Agosto 18, 2017
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
La justicia en manos de bandidos
Exmagistrados José Leonidas Bustos, Francisco Javier Ricaurte y Camilo Tarquino

Como lo viene demostrando Venezuela con amplitud, la verdadera democracia está hecha de una justicia honesta, independiente y regida por leyes garantistas. Nada de eso tiene nuestro vecino. El Tribunal Supremo de Justicia Venezolano está conformado por magistrados cuestionados y cuestionables; el presidente tiene un prontuario por delitos de corrupción, por ejemplo. Sus decisiones parecen dictadas desde el Palacio de Miraflores, sin ninguna separación de los intereses políticos del ejecutivo y se rige por normas, procedimientos y leyes redactadas de afán, según sus necesidades pero no por la rama legislativa, que es desconocida olímpicamente, sino por Maduro y sus secuaces. Allá no hay democracia, la justicia se aplica a discreción.

Esos elementos deben servirnos de alerta, en especial por el susto de convertirnos en un régimen castrochavista. Si hay un camino expedito para llegar a parecernos a esa nación fallida, es el deterioro de nuestra rama judicial. Lamentablemente, eso es lo que está pasando ahora que se confirma el grado de corrupción alcanzado en la Corte Suprema y nos hace recordar los escándalos que se develaron antes en la Constitucional y en la Judicatura.

 

Si hay un camino expedito para llegar a parecernos a esa nación fallida,
es el deterioro de nuestra rama judicial

 

Y es que corrupción es corrupción, sin importar si es de izquierda o derecha. Cuando un magistrado empeña su potestad para obtener un beneficio ilícito, no importa si el que le pague es Maduro u Odebrecht, un presidente de un país o de una compañía, un gobernador o un congresista. Simplemente, ese magistrado no está ejerciendo justicia, sino haciendo negocios y de paso pisoteando el fundamento de la democracia: que la justicia sea igual para todos y en defensa del bien común.

José Leonidas Bustos, Francisco Javier Ricaurte y Camilo Tarquino, están involucrados en un escándalo de corrupción que da asco y coloca un velo de duda sobre los fallos que pasaron por sus manos. Lo grave es que también esas dudas se hacen extensivas a todo el colectivo, a los magistrados actuales y en general a todo el sistema judicial. No más en el caso de la oposición cerrada que tuvieron a las propuestas de reforma a la justicia y en especial a la creación de un Tribunal de Aforados que se hiciera cargo de juzgar a estos altos magistrados, se puede deducir ahora con las denuncias que se conocen, que no actuaron pensando en el bien del país sino en proteger su pellejo privilegiado.

Que estén implicados excongresistas no sorprende a nadie. Más desprestigio no puede caber en el Congreso porque no tiene más integrantes; pero que en una sola investigación afloren tres exmagistrados, no solo sorprende sino que desmoraliza y enfurece.

Ojalá que no haya solidaridad de cuerpo, por el bien de la rama judicial y de la democracia, se requiere que la Corte Suprema colabore con la investigación, que abra todos sus secretos, que se auto examine y, sobre todo, le dé total respaldo a la Fiscalía y después a la Comisión de Acusaciones de la Cámara que sería la encargada de abrir el proceso contra estos tres nombres rodeados de privilegios.

 

No puedo imaginar peor momento para tanto desprestigio de la justicia,
ahora que necesitamos un Tribunal Especial para la Paz y el posconflicto
y que se comprometa a cerrar las heridas de la guerra

 

No puedo imaginar peor momento para tanto desprestigio de la justicia, ahora que necesitamos un Tribunal Especial para la Paz y el posconflicto y que se comprometa a cerrar las heridas de la guerra y a construir un nuevo país. Nada de esto se puede hacer con la justicia corrupta que tenemos, donde los fallos se compran y se modelan como un traje a la medida del comprador.

¿Justicia corrupta? Eso sí es castrochavismo, así los corruptos sean de derecha, como lo son algunos de los involucrados.

[email protected]

http://blogs.elespectador.com/sisifus

 

Publicidad
Queremos seguir siendo independientes, pero no podemos solos. ¡Apóyenos! Con la tecnología de TPaga
$20.000 $50.000 $ 100.000 $300.000
Donaciones en pesos colombianos ($COP) a la Fundación Las Dos Orillas. NIT 900.615.503 para la operación de Las2orillas.co
0
3026
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus

Otras Columnas de Margarita Londoño

Violadores pillados, pero no castigados

Violadores pillados, pero no castigados

De Weinstein a Trump, Kevin Sapacey, Michel Jackson, la violencia contra la mujer se ha destapado gracias a sus denuncias y empiezan a pagar por ello los intocables del cine
Todos contra la JEP

Todos contra la JEP

En el Congreso: ausentistas, opositores de siempre y de ocasión (CR), oportunistas (mermelados), el gobierno por incapaz, la guerrilla por soberbia, y nosotros que pasamos de agache
Perdón no es igual a inocencia

Perdón no es igual a inocencia

Las culpas de sus delitos asúmalas usted señor Santrich, pero no quiera compartirlas, porque con generosidad se le está perdonando, pero eso no quiere decir que se le declare inocente
Represión policial: ¡bestial!

Represión policial: ¡bestial!

La brutal represión en regímenes de toda índole, pasó de castaño a oscuro en Colombia con la masacre de Tumaco. ¿En que paró la reforma de la Policía?
Vargas en su pantano

Vargas en su pantano

Entorpecer la implementación de la paz, es imperdonable para quien se fortaleció bajo alero del gobierno de la paz. Ahora que pretende salirse, seguramente caerá en el pantano
Ahí están los que son, ¡no molesten más!

Ahí están los que son, ¡no molesten más!

A la derecha no le gustaron algunos juristas relacionados con temas de derechos humanos y a la izquierda, los que estuvieron vinculados con la justicia penal militar
¡Que renuncie toda la Corte!

¡Que renuncie toda la Corte!

Que se estremezca todo como un gran sacudón para ver si nos libramos de tanta porquería que hay en el Estado. Llegó la hora del cambio real y no de los cambiazos
¡Moñona!

¡Moñona!

En orden de aparición: empate con Brasil, cese de hostilidades Gobierno-ELN, anuncio de entrega de Úsuga, visita de Francisco. ¡Semana para recordar!