La izquierda latinoamericana que queremos

"Hay que hacer un pacto ético con las bases sociales, con las masas de los desposeídos, con los pueblos y con todos los excluidos"

Por: livingston jaime arevalo galindo
marzo 01, 2021
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La izquierda latinoamericana que queremos

Somos la militancia, los que pegamos los carteles, los que ponemos los muertos, los que caminamos, los que gritamos, los que vamos a las marchas, los que creemos en la vida, en la humanidad y en otro mundo posible, pero principalmente creemos en otro modelo de desarrollo. Hemos pasado la vida a la sombra de las direcciones políticas, de aquellas que nos han traicionado, nos han vendido, nos han negociado, se han cambiado de bando y van de banda en banda. Somos los que buscamos los votos, y los que hemos puesto las armas y el pecho, pero de las direcciones solo hemos recibido confusión y traición. Nos han puesto precio.

Hoy hemos llegado a la mayoría de edad, por eso estamos acá, presentes, a pie firme con la cabeza en alto, exigiendo a la dirección de las izquierdas de América Latina que den un paso al frente, que realmente tomen la posición por la que hemos luchado, por la que hemos entregado la vida, los sueños, las familias, los hijos y los padres. ¡Hoy nos atrevemos a exigir! Acabemos con el agua tibia de la política. Consideramos que ese centro es una traición a la sangre derramada por los pueblos de América y por los hombres que han pensado en otro modelo económico.

Las direcciones políticas en Bolivia, Brasil, Nicaragua, Venezuela, Chile y Argentina han sido mentecatas, con el gran capital y con el verdadero poder económico. Han seguido con una rodilla al piso frente al imperio. Las izquierdas de los otros países quieren seguir viviendo en el mismo modelo económico. Han abandonado el concepto de la lucha continental. Dejaron a la vera del camino la Constitución Continental de Raulito, la Gran Colombia de Bolívar y el sueño de América. Olvidaron que la lucha de clases es el motor de la historia y que es la sangre la que revitaliza el desarrollo de los pueblos, es ella la que ha hecho avanzar a la humanidad.

Estamos acá exigiendo que se coloquen al lado de los pueblos, que no sigan usurpando la esperanza, que tomen en sí y para sí la conciencia que la humanidad ha construido y en la cual camina duramente por la senda de la construcción de una nueva relación de poder entre los hombres.

Nosotros exigimos que seamos claros en lo que queremos, que no tengamos miedo de ser de izquierda, de gritarlo a los cuatro vientos. Vamos a implantar un nuevo modelo económico y con nuevas relaciones frente al imperio. Como un bloque continental desarrollaremos a América para la humanidad, y vamos a replantear las relaciones con el sistema financiero del mundo y con las aseguradoras. Nos declaramos dueños del suelo y el subsuelo, la tierra tendrá otro uso, vamos a respetarla a ella y a sus recursos, por ser propiedad de las generaciones futuras, que retornarán a la comunidad todos los bienes que han sido entregados a los particulares sin retribución digna.

Los derechos fundamentales, de primera, segunda y tercera generación, son ineludibles para los Estados. Deben ser objetivados, así mismo los resultados de la ciencia y la tecnología van a ser puesto al alcance de todos los hombres de América, creando recurso humano para lograr la autonomía, soberanía científica y tecnológica, la seguridad alimentaria, la salud pública, y el buen vivir para todos.

Hoy que hemos alcanzado la mayoría de edad, le exigimos a las direcciones de las izquierdas que hagan un pacto con la historia, con los pueblos, con ética, con la verdad. A los brasileños, a los bolivianos, a los ecuatorianos, a los argentinos, a los venezolanos y mañana a los colombianos, que determinen como defender las victorias, en manos de quién han de quedar las armas para defender la soberanía continental y regional.

La izquierda debe ya hacer un pacto ético con las bases sociales, con las masas de los desposeídos, con los pueblos, con todos los excluidos, no más burocracias alejadas de la problemática nacional, continental, local, un pacto histórico con los ciudadanos.

Esta es nuestra propuesta como bases, como pueblo, como ciudadanos, rechazamos los pactos entre las burocracias partidistas, les exigimos un pacto con la comunidad, con y para la militancia.

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