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Cuando Simón Trinidad se llamaba Ricardo Palmera

En este relato Imelda Daza Cotes describe la desesperación y persecución en la Valledupar de los años 80 que llevó a Palmera y a otros a tomar el camino de la insurgencia.

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Abril 04, 2014
Cuando Simón Trinidad se llamaba Ricardo Palmera

Ricardo Palmera había hecho el recorrido de muchos profesionales de su generación nacidos en la provincia colombiana. Dejó su natal Valledupar para estudiar economía en la Universidad Jorge Tadeo Lozano y luego regresó a trabajar a su tierra. Fue gerente del Banco del Comercio  al tiempo que intentaba incursionar en la política. Lo impactó Luis  Carlos Galán y junto a un grupo de amigos militaron en el Nuevo Liberalismo y organizaron el grupo Causa Común para impulsar reformas sociales en un departamento lleno de desigualdades como el César.

Terminaron entusiasmados con las propuestas de la Unión Patriótica, el movimiento político que surgió de los acuerdos de paz del gobierno de Belisario Betancur con la guerrilla de las Farc y se convirtieron en su núcleo de apoyo en Valledupar. Querían hacer prolìtica legalmente, pero pronto llegaron las amenazas y las  muertes de amigos cercanos. Acorralado y perseguido Ricardo Palmera tomó la decisión de su vida: irse a la clandestinidad y unirse  a la insurgencia, adquirir una nueva identidad, Simón Trinidad e ingresa a las Farc.

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Otros jóvenes como Imelda Daza toman el camino del exilio. Ella cuenta todo ésto y mucho más de lo ocurrido en los aciagos años 80 y 90 en los que fueron asesinados tres candidatos a la Presidencia de la Republica y se exterminaron buena parte d elos lideres de la UP en un relato titulado Ya no nos daba tanto miedo como rabia,  que forma parte del  libro El baile Rojo escrito por el antropólogo Yesid Campos, publicado por Icono Editores. Son relatos no contados del genocio de la UP que como el de Imelda Daza impactan al tiempo que ayundan a comprender realidades y opciones de vida como la de Ricardo Palmera cuando se volvió Simòn Trinidad.

En este relato Imelda Daza Cotes describe la desesperación y persecusión en la Valledupar de los años 80 que llevó a Palmera y a otros a tomar el camino de la insurgencia:

 

 

 

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