Con el inicio de 2026, los trámites relacionados con tránsito y movilidad en Bogotá se volvieron más caros. El ajuste no llegó por sorpresa, pero sí se sintió en el bolsillo de miles de ciudadanos que empezaron el año renovando documentos, matriculando vehículos o resolviendo pendientes con el tránsito. El aumento del salario mínimo decretado por el Gobierno Nacional impactó de forma directa las tarifas que maneja la Secretaría Distrital de Movilidad y la Ventanilla Única de Servicios, ya que la mayoría de estos cobros se calculan con base en la Unidad de Valor Básico. En la práctica, esto significa que conducir legalmente, ponerse al día o cometer una infracción cuesta más que en 2025.
Para muchos conductores, la licencia de conducción sigue siendo el trámite más consultado y, también, uno de los más sensibles al alza. En 2026, la expedición de una licencia para automóvil quedó en 329.800 pesos, mientras que para motocicleta el valor es de 272.700 pesos. Quienes necesitan renovar el documento también sienten el ajuste: la renovación para carro cuesta ahora 151.500 pesos y para moto alcanza los 266.400 pesos. Estos valores no corresponden a un solo cobro, sino que integran el aporte distrital, la tasa nacional del Ministerio de Transporte y la sobretasa del Registro Único Nacional de Tránsito, lo que explica por qué el trámite no es tan sencillo ni tan económico como muchos imaginan.
A estos costos se suman otros escenarios comunes. El cambio de licencia por mayoría de edad, un trámite frecuente entre jóvenes que obtuvieron su permiso siendo menores, tiene un valor de 272.700 pesos para carro y 215.600 para moto. El duplicado de la licencia, ya sea por pérdida, deterioro o hurto, también subió: 266.400 pesos en el caso de automóviles y 209.300 para motocicletas. Sin embargo, el valor final casi nunca se queda ahí. Los exámenes médicos en los Centros de Reconocimiento de Conductores y los cursos obligatorios en los Centros de Enseñanza Automovilística pueden elevar el costo total del proceso hasta cerca de un millón de pesos, una cifra que obliga a planear con cuidado cualquier trámite.
El aumento no se limita a las licencias. Los trámites asociados a la compra, venta y registro de vehículos también arrancaron 2026 con nuevas tarifas. Matricular un automóvil cuesta ahora 708.200 pesos, mientras que la matrícula de una motocicleta quedó en 420.700 pesos. El cambio de placas, necesario en varios escenarios administrativos, tiene un valor de 407.400 pesos para carro y 292.500 para moto. En el caso de los traspasos, tan comunes en el mercado de vehículos usados, el trámite de una motocicleta cuesta 145.400 pesos más el 1 por ciento de retención en la fuente, y el de un automóvil asciende a 260.300 pesos, también con el respectivo porcentaje adicional.
Otros cobros que no suelen estar en el radar, pero que terminan siendo inevitables, también fueron actualizados. El duplicado de placas tiene un valor de 429.100 pesos para automóviles, que incluye las dos placas, y de 161.300 pesos para motocicletas. La inscripción en el Runt, obligatoria para cualquier trámite de tránsito, cuesta ahora 22.100 pesos. Aunque estas tarifas aplican específicamente para Bogotá, suelen convertirse en referencia para otros municipios del país, lo que amplía su impacto más allá de la capital.
Uno de los rubros que más preocupa a los conductores es el de grúas y patios, especialmente porque suele activarse en momentos inesperados. En 2026, el servicio de grúa para patinetas, con o sin motor, cuesta 70.100 pesos. En el caso de las motocicletas, el valor sube a 245.200 pesos. Los vehículos livianos pagan 268.500 pesos, los medianos 408.600 y los pesados alcanzan los 601.200 pesos solo por el traslado. A esto se suman los costos diarios de patios, que durante los primeros tres días pueden representar un golpe fuerte para el bolsillo, especialmente en vehículos pesados, donde las tarifas superan los 465.000 pesos y siguen aumentando según el tiempo de permanencia.
Las multas de tránsito tampoco escaparon al ajuste. Infracciones comunes como estacionar en sitios prohibidos, exceder el límite de velocidad o circular sin revisión técnico-mecánica cuestan ahora 633.200 pesos, y en algunos casos implican la inmovilización del vehículo. Existe la posibilidad de reducir el valor si se paga a tiempo: un descuento del 50 por ciento dentro de los primeros cinco días hábiles o del 25 por ciento entre el sexto y el vigésimo día. Sin embargo, otras faltas tienen consecuencias mucho más graves. Pasarse un semáforo en rojo o una señal de pare implica una sanción de 1.266.100 pesos. Conducir bajo los efectos del alcohol puede llevar las multas a cifras que superan los 60 millones de pesos, además de la suspensión de la licencia y la inmovilización del vehículo.
Obtener o renovar la licencia sigue exigiendo cumplir una serie de requisitos que no cambiaron en 2026, pero que cobran más relevancia en medio de los nuevos costos. Estar inscrito en el Runt, no tener multas pendientes, aprobar los exámenes médicos, realizar el curso correspondiente, presentar el documento de identidad y pagar los derechos del trámite son pasos obligatorios. La edad mínima para licencias particulares se mantiene en 16 años.
El inicio de 2026 dejó claro que moverse legalmente por la ciudad exige más planificación y mayor presupuesto. Las nuevas tarifas reflejan un sistema de tránsito cada vez más costoso, donde estar al día no es solo una obligación, sino una decisión financiera que muchos ciudadanos deben pensar con cuidado antes de encender el motor.
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