Pereira demostró el 10 de octubre que sigue en pie. Empresarios impulsaron la reconstrucción con cultura, solidaridad, turismo y apoyo a los damnificados

- El empresariado pereirano se levantó en convite

Dicen que las ciudades se miden por cómo se levantan, y Pereira, dos meses después del terremoto del 10 de agosto, ya está de pie. Después del sismo, muchos negocios reabrieron vendiendo apenas el 10 % de lo que vendían antes. Un mes después ya estaban en la mitad, según Fenalco Risaralda. Y el gremio es optimista, pues cree que en algunas zonas comerciales las ventas podrían volver a la normalidad en los próximos meses.

El camino no ha sido fácil. Más de 10.000 negocios resultaron afectados, de acuerdo con el censo de la Cámara de Comercio de Pereira. Pero una ciudad herida no es una ciudad apagada, y Pereira sigue abierta para sus habitantes y para quienes la visitan. Su corazón empresarial sigue lleno de vida, con restaurantes, bares, hoteles, tiendas y emprendimientos que volvieron a abrir sus puertas y esperan que la gente regrese a recorrerlos. Ese fue, justamente, uno de los mensajes del primer Día Cívico convocado por la ciudadanía, celebrado el pasado 10 de octubre bajo la idea de que “hay mil maneras de ayudar y cero excusas para no hacerlo”. Uno de sus pilares era la reactivación económica.

La jornada, convocada por la plataforma Alluda y la Fundación Malabareando las Calles, invitó a empresas, fundaciones, colectivos y ciudadanos a crear sus propias actividades solidarias, conocidas como “convites”. La idea era sencilla. Ayudar no significa necesariamente donar dinero; también se ayuda comprando en el negocio del barrio, almorzando en el restaurante de la esquina o saliendo a disfrutar la ciudad.

Para las empresas, una de las formas de hacer convite fue precisamente esa, incentivar la reactivación económica a través de una causa solidaria. Para que la gente pudiera encontrar cada actividad, Alluda habilitó un mapa vivo, una página web que cualquiera podía abrir desde el celular y en la que cada empresa, fundación o ciudadano registraba su convite. Así, los pereiranos podían ver en tiempo real qué estaba pasando en la ciudad, dónde y a qué hora, y elegir de qué manera querían ayudar. Ese día, el mapa sumó 25 convites. Estas son cuatro historias que muestran las distintas maneras en que el empresariado pereirano decidió ayudar ese sábado.

De café en café

Ese día, los cafés de Pereira dejaron de verse como competencia y se unieron por una misma causa, la reconstrucción de Sala Estrecha, uno de los espacios culturales independientes más importantes de la ciudad, que quedó destruido por el terremoto. Entre los participantes estuvieron El Barista, Amarillo Limón, Pancracio, 9 Gramos, Café Veredal, Cafetalex y La Catedral Café Cultural. La dinámica fue sencilla. Quien llegaba a cualquiera de ellos podía pedir un “café solidario”, que no tenía precio fijo, porque cada persona decidía cuánto valía su café y dejaba su aporte en las alcancías dispuestas para Sala Estrecha. Al final de la jornada se donaron cerca de 400 tazas.

El gesto tiene un valor especial, porque los cafés también enfrentan sus propias dificultades, como nóminas, arriendos y cuentas que no dan espera. Aun así, se pusieron la mano en el corazón y, de paso, movieron la economía, pues quien entra por un café muchas veces sale también con un agua o una galleta para acompañarlo. Así, de café en café, el sector puso su grano de arena para reconstruir la cultura de una ciudad que perdió el Teatro Santiago Londoño y espacios como Sala Estrecha. Porque una ciudad sin cultura es una ciudad a medias, una ciudad sin dónde expresarse ni cuestionarse, y en la que los artistas pierden no solo un escenario, sino también su sustento.

- El empresariado pereirano se levantó en convite
Sigue a Las2orillas.co en Google News

Cultura en movimiento

Comfamiliar Risaralda, la caja de compensación familiar del departamento, también decidió hacer convite. Tras el terremoto del 10 de agosto, su Área de Cultura puso en marcha “Cultura en Movimiento”, una iniciativa que llevó música, cine, talleres de cómic y animación sociocultural a albergues, barrios y espacios comunitarios. El propósito era acompañar a las personas afectadas y ofrecerles momentos de expresión y de sano esparcimiento en medio de la emergencia. Además, la caja brindó apoyo técnico y logístico a festivales y otras actividades organizadas por las propias comunidades.

Ese esfuerzo llegó hasta el Día Cívico con un concierto en el Parque La Julia. Los artistas se presentaron de manera gratuita y convirtieron la tarde en un encuentro ciudadano que también le dio un empujón a la economía local. A esto se sumó un musical gratuito para niños en Expofuturo, con motivo de los 69 años de Comfamiliar, en el que la Filarmónica del Café puso su talento al servicio de las familias. Por un rato, en medio de la dificultad, la música y el teatro les devolvieron a los niños y a sus papás un motivo para reír juntos.

- El empresariado pereirano se levantó en convite

En San Pacho, el convite también se vivió jugando

La solidaridad y el emprendimiento fueron los protagonistas de las iniciativas con las que Ingenio Risaralda se vinculó al primer Día Cívico, “Pereira se levanta en convite”. En San Pacho, un cultivador de caña vinculado al Ingenio impulsó una iniciativa para apoyar a las instituciones educativas afectadas por el sismo, con un aporte de cerca de 65 millones de pesos, además de equipos e insumos para facilitar las actividades académicas. A este esfuerzo se sumó Ingenio Risaralda con una jornada recreativa que ya tenía programada y que se integró al convite. Allí, 100 niños tuvieron un espacio de juego, alegría e integración.

Paralelamente, en el Centro Comercial Arboleda, el stand de Ingenio Risaralda abrió sus puertas a un emprendimiento invitado, que aumentó sus ventas en más del 34 % durante la actividad. Desde 2023, Ingenio Risaralda promueve esta iniciativa junto con su aliado, el Centro Comercial Arboleda, para darles a los emprendedores visibilidad y oportunidades comerciales. Fueron dos escenarios con un mismo propósito, el de fortalecer la solidaridad, impulsar el emprendimiento y contribuir al bienestar de las comunidades.

- El empresariado pereirano se levantó en convite

Yoga con caballos por la casa de doña Rubiela

Sana que Sana, una empresa que ofrece terapias asistidas con caballos, decidió hacer convite a su manera con una jornada de yoga con caballos. Cada asistente pagó 80.000 pesos, y parte de lo recaudado se destinó a la reconstrucción de una casa que la empresa adoptó como propia, la de doña Rubiela. Allí viven ella y sus dos hermanas, de 96, 93 y 88 años, junto con un sobrino de 76. El terremoto dejó la vivienda muy afectada, sobre todo el techo, y ninguno de los cuatro tiene cómo pagar los 18 millones de pesos que cuesta repararla.

Ese día, los asistentes encontraron un espacio de relajación y contención emocional, algo valioso en cualquier momento, pero especialmente en el que hoy vive Pereira. Y el impacto fue más allá de la actividad. “Ese fin de semana recaudamos 5 millones de pesos. Muchas de las personas que no pudieron asistir a la actividad por los cupos limitados decidieron sumarse con una donación”, cuenta Catherine, empresaria de Sana que Sana. Porque un convite no beneficia solo a quienes participan en él. La voz se corre, y cada vez más personas se animan a donar por las causas que les tocan el corazón.

- El empresariado pereirano se levantó en convite

También le puede interesar:

Anuncios.

Por Ana Isabel López

Las2Orillas, diario digital independiente que amplifica voces y opiniones diversas con rigor y compromiso.