La misoginia de Matador no terminó con la golpiza a su cónyuge. También atacó a Paloma Valencia y a la Primera Dama, por fortuna con memes y no a trompadas

- Alias Matador, el mercenario maltratador de mujeres
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A Julio César Gónzalez lo echaron del periódico El Tiempo por agredir a su mujer. De seguro ese nombre no le dice nada, pero si le cuento que a quien sacaron del periódico más importante por maltratador de mujeres es a alias “Matador”, de seguro sí sabe de quién le estoy hablando.

Efectivamente en marzo del 2023, alias Matador, que sin duda era uno de los mejores caricaturistas del país, salió de ese rotativo cuando trascendió que diez años antes había sido denunciado por agredir a su señora. 

Pero la misoginia de alias Matador no solo se expresó en la golpiza que le propinó a su cónyuge. Varias mujeres han sido objetivo de sus ataques. Por fortuna, la mayoría de ellas han sido víctimas de sus memes y no de sus trompadas.

Una de sus obsesiones ha sido Paloma Valencia, a quien ha atacado de forma recurrente. En enero de este año, cuando la exsenadora era candidata presidencial publicó un meme en el que decía “Paloma Valencia no se dirige al país, se digiere al país”. Y en otra ocasión la comparó con la Paloma de la paz de Fernando Botero.

Mejor dicho Alias Matador no critica a Paloma por sus ideas ni por sus propuestas sino por su físico y por su condición de mujer. Un misógino clásico. Y peligroso. O que lo diga Alejandra Valencia, la pareja de este personaje que ya experimentó la dureza de su pegada. 

La más reciente víctima de los ataques de alias Matador fue Ana Lucía Pineda, la esposa del presidente Abelardo de la Espriella. “Bueno ratita… ¿Dónde están las ayudas para la gente que quedó desamparada por el terremoto en Pereira? Te escucho pati raquítica”. Esa fue la manera como alias Matador se refirió a la Primera Dama de la Nación.

 Si lo que quería era genera bulla lo logró porque la ola de rechazos contra esa manifestación fue gigantesca. 

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A un influencer que está arrancando le sirve que hablen de él, aunque sea para insultarlo. 

Pero a alguien con la trayectoria de alias Matador, ese rechazo afecta de forma grave la poca imagen positiva que le queda.

Hay gente que ha llegado a manifestar que alias Matador merece ir a la cárcel por sus continuas agresiones, físicas o virtuales a las mujeres. Yo lo que creo es que lo deben internar en un hospital siquiátrico a ver si detectan el origen de esa animadversión patológica contra las mujeres.

Pero el pecado de alias Matador no solo es su misoginia. Quizás es el mayor, más no el único. Su otra falla imperdonable es haber pasado de caricaturista a mercenario del petrismo sin avisarle a nadie.

Que alias Matador sea petrista es un acto de mal gusto, pero de todas formas respetable. Pero que haya hipotecado su independencia por defender al anterior gobierno, a cambio millonarios contratos sí es imperdonable.

Según versiones de prensa, alias Matador tenía varios contratos con el gobierno de Gustavo Petro. El mayor de ellos fue suscrito con el Fondo Colombia para la Paz, por un monto de $257 millones. 

Pero además, de acuerdo con denuncias del congresista Daniel Briceño, alias Matador tenía un contrato con $18 millones con Rtvc, el organismo que Holman Morris convirtió en el mayor instrumento de propaganda del gobierno petrista.

Mejor dicho, alias Matador integraba, al lado de Tete Crespo, Lalis, Don Izquierdo, Pajarito, Wally y muchos más, el ejército de mercenarios que integró Gustavo Bolívar para defender, a cambio de muchos millones, las iniciativas del gobierno anterior.  Y para atacar de forma inmisericorde, como suelen hacerlo los mercenarios, a todo aquel que osara atacar a ese gobierno.

Ejército financiado, por supuesto, con dineros públicos provenientes de los impuestos que todos los colombianos pagamos.

Que tristeza que el que llegó a ser el columnista más destacado de Colombia haya terminado como un mercenario maltratador de mujeres. 

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Por Diego Martínez Lloreda

Nací en Bogotá y estudié comunicación social en la Universidad Javeriana. En marzo de este año completé 29 años de trabajo en El País y 39 de ejercicio profesional. En El País fui Editor de Cali, Director de Proyectos Especiales, Asistente de la Dirección, Jefe de Redacción, Director de la oficina de El País Bogotá, Editor General, Director de Información y Director General. En El País escribí los editoriales de los domingos y una columna semanal que se llamaba el Martillo. Dirigí y presenté el programa semanal Al Banquillo con Martillo. Durante siete años mi columna Martillo fue la más leída por los líderes de opinión del Valle del Cauca, según la encuesta de Cifras y Conceptos. Durante cinco años presenté y coordiné el programa la Hora del Martillo por Telepacífico y fui fundador del programa radial Oye Cali. Dirigí el equipo ganador del premio Simón Bolívar a mejor cubrimiento informativo en el 2008 y en el 2011 gané el premio al mejor periodista del año. En 2018 fui galardonado con el Premio Gabo al editor Ejemplar y en 2019 obtuve el premio Alfonso Bonilla Aragón, a la mejor columna periodística.