Su obsesión son las mariposas cuya gran colección se la donó al museo de Miami, pero su gran fortuna la hizo en el sector de la salud

 - Un millonario coleccionista de mariposas dueño del Minnesota, el equipo gringo que le apostó a James Rodríguez

Antes de que su nombre apareciera vinculado a un fichaje de impacto en la MLS y el Minnesota United, William W. McGuire era conocido en Estados Unidos por otra razón: la salud. Médico de formación, especializado en medicina interna, McGuire construyó su fortuna lejos de los estadios y más cerca de los escritorios corporativos.

Durante casi dos décadas fue la cabeza visible de UnitedHealth Group, una de las compañías de seguros médicos más grandes del mundo. Bajo su liderazgo, la empresa creció de forma agresiva, expandió su presencia nacional y se convirtió en un gigante del sector. Su gestión lo llevó a acumular una fortuna multimillonaria y a consolidarse como uno de los ejecutivos mejor pagados del país en su momento.

Su paso por la corporación no estuvo exento de controversias, especialmente por los paquetes de compensación que recibió como CEO, pero en términos empresariales nadie discute que convirtió a UnitedHealth en un coloso. McGuire entendía de escalamiento, de expansión y de cómo mover fichas en mercados complejos. Esa lógica empresarial es la que años después trasladaría al fútbol.

Pero hay un detalle que retrata mejor su personalidad que cualquier cifra de Wall Street: su pasión por las mariposas.

Un millonario coleccionista de mariposas dueño del Minnesota, el equipo gringo que le apostó a James Rodríguez

Durante décadas, McGuire coleccionó especímenes de todo el mundo. Lo que comenzó como un interés personal terminó convirtiéndose en una de las colecciones privadas más importantes de Estados Unidos. En 2009 donó miles de ejemplares al Museo de Ciencias de Minnesota, una contribución que no solo enriqueció el patrimonio científico del estado, sino que evidenció su perfil filantrópico y su conexión con la región.

El magnate no solo invertía en empresas: invertía en legado.

El rescate de un club que estaba al borde del abismo

Cuando McGuire puso sus ojos en el fútbol, Minnesota no era precisamente una potencia. El equipo que luego se convertiría en Minnesota United FC atravesaba dificultades financieras y estructurales. No había estabilidad, no había estadio propio y la viabilidad del proyecto profesional estaba en duda. McGuire hizo lo que sabía hacer: intervenir, reorganizar y capitalizar.

 - Un millonario coleccionista de mariposas dueño del Minnesota, el equipo gringo que le apostó a James Rodríguez

En 2012 lideró el grupo inversionista que salvó a la franquicia de desaparecer. No fue una compra impulsiva ni romántica; fue una apuesta estratégica. Sabía que la Major League Soccer estaba creciendo y que el fútbol en Estados Unidos tenía un techo mucho más alto de lo que muchos imaginaban.

La concesión oficial de la franquicia de expansión en 2015 fue el punto de quiebre. Minnesota entraba a la MLS con una estructura empresarial sólida y con un dueño dispuesto a invertir en infraestructura. Así nació el Allianz Field, un estadio moderno que se convirtió en símbolo de la nueva etapa del club.

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McGuire no buscó protagonismo mediático. No es un dueño que aparezca cada semana en entrevistas ni que construya su figura alrededor del espectáculo. Su estilo es más corporativo: decisiones estratégicas, inversiones calculadas y visión a largo plazo.

Durante años, Minnesota fue un equipo ordenado, competitivo y estable, pero sin grandes golpes mediáticos. Hasta ahora.

James, la MLS global y el siguiente paso del magnate

La llegada de James Rodríguez cambia la escala del proyecto. No es solo un refuerzo deportivo, es un movimiento simbólico.

La MLS vive una transformación profunda desde que figuras como Lionel Messi elevaron la visibilidad global de la liga. Los clubes ya no compiten únicamente en el ámbito local; compiten por atención internacional, por audiencias digitales y por mercados latinos cada vez más influyentes.

Minnesota, históricamente discreto, da ahora un salto ambicioso. James llega como una figura con arrastre en América Latina, con millones de seguidores y con una marca personal que trasciende el rendimiento estrictamente deportivo. Para McGuire, este fichaje es coherente con su trayectoria: identificar el momento del mercado y actuar. Así como expandió UnitedHealth en el momento oportuno y rescató al club cuando la MLS empezaba a consolidarse, ahora apuesta por una estrella cuando la liga está en su punto de mayor proyección internacional.

El riesgo existe. James ha vivido altibajos deportivos en los últimos años. Pero el magnate no es ajeno al riesgo calculado. En el mundo corporativo, las grandes ganancias suelen venir acompañadas de movimientos audaces.

James Rodríguez

Más allá del salario o del impacto mediático, el fichaje envía un mensaje claro: Minnesota ya no quiere ser un actor secundario. Quiere estar en la conversación grande de la MLS.

Y en esa historia, William W. McGuire vuelve a aparecer como el arquitecto silencioso. El médico que se volvió magnate. El coleccionista de mariposas que donó su tesoro científico al estado. El empresario que entendió que el fútbol, como los negocios, también se trata de visión, paciencia y saber cuándo desplegar las alas.

Hoy, mientras James se prepara para vestir la camiseta del equipo del norte, el verdadero movimiento estratégico no ocurre en la cancha, sino en las oficinas. Allí donde McGuire ha construido su vida: calculando riesgos, anticipando tendencias y apostando, una vez más, por el crecimiento.

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