Trump no es el único “inestable” con poder. Acá no tenemos bomba atómica, pero sí todas las formas de violencia, empezando por el lenguaje, de todo el espectro político, con una o dos excepciones
Estamos ante una contrarrevolución que antagoniza con el modelo enseñado e inculcado en Occidente en forma de un conjunto de valores conocido como democracia liberal
Si el enredo Watergate redujo la credibilidad de los estadounidenses con Nixon, las mentecateces de Trump obligarán al pueblo americano a una rectificación drástica en las próximas elecciones