Opinión

Que sí, que no, que en casa mando yo

Cada vez que tiene que enfrentar la justicia, surge el domador que Uribe lleva dentro, aparecen esas ganas de montarse en la potra, y tratar a sus jueces como si fueran de cuatro patas

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agosto 03, 2018
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Que sí, que no, que en casa mando yo
En la conferencia de prensa que dio en la pesebrera de su finca, Uribe fue maestro del amansamiento y una puesta en escena donde nadie más que él podía marcar el paso. Foto: Twitter/Álvaro Uribe

Qué tendrá más importancia en el código de ética de Álvaro Uribe: ¿Estar moralmente impedido para ejercer como senador mientras tiene cuentas pendientes con la justicia? O ¿el honor de no escaparse de la Corte Suprema en el proceso al que lo llamó a indagatoria? Son, como se ve con facilidad, dos actitudes encontradas. Si escoge un camino, la renuncia, no sería un hombre honorable… Pero si escoge el otro, el de quedarse en el Senado, seguiría moralmente impedido para ejercer su cargo. En una semana se probó ambos trajes el del honor y el de la moral. Ambos le quedaron grandes.

Vaya encrucijada en el alma la que se planteó a sí mismo el buen muchacho que es Uribe. Eso es amarrarse a una estaca, como seguramente amarra a sus bestias para domarlas. Con la diferencia que él es, al mismo tiempo, domado y domador para seguir en el lenguaje equino, tan afín al expresidente.

Cada vez que tiene que enfrentar la justicia, y no ha sido pocas, su espíritu se rebela y surge el domador que lleva dentro, aparecen esas ganas de montarse en la potra, como la que lo tumbó seguramente cansada de sus fuetazos, y tratar a sus jueces como si fueran de cuatro patas.

Así se lo oyó en la conferencia de prensa que dio en la pesebrera de su finca. Los colegas periodistas fueron hasta allá con la esperanza de hacerle un interrogatorio libre y de agenda abierta. ¿Con qué se toparon? Con un maestro del amansamiento y una puesta en escena donde nadie más que él podía marcar el paso.

Un fustazo y arrancó —¿A ver quién va a organizar estos periodistas para que se pongan en fila india? Yo no voy a ser el que de la palabra— otro fuetazo —Usted, mijo, ese de Teleantioquia, que maneja mi amigo el gobernador, usted organice esta recua de bestias.

Así empezó la rueda de prensa, que ya sabemos no era rueda sino fila. Alguno alzó la mano y alguien le dio la palabra. Entonces preguntó por la carta de renuncia que Uribe había anunciado que iba a presentar. Fuetazo fuerte —No señor, no voy a hablar de ese tema. Hablemos de cosas sustanciales, como la falta de ética de los magistrados, como lo mentiroso que es Santos. A Santos no se le puede creer nada, es más mentiroso que Pinocho. ¿A quien le interesan estos temas, ¿ah, ah?

Otro comunicador se atrevió a pedir que no fuera evasivo. Fuetazo doble para la bestia rebelde —No me llame evasivo, yo no soy evasivo, yo contesto temas importantes como que Santos se reunió con los magistrados, él es un mentiroso. ¿Quién quiere preguntarme esto?

Cuando el silencio fue evidente porque nadie quería ganarse otro fuetazo, el propio Uribe fue dando la palabra —Primero usted, senador Prada, lea los trinos que le han llegado en los que queda claro que no fuimos nosotros lo que buscamos a Monsalve, sino el tal testigo el que nos buscó a nosotros—, temeroso Álvaro Hernán Prada procedió a leer unos trinos escritos por un reo en los que se multiplicaban las palabras sucias: hijueputazos, guevonadas, etc.

—¿Ya vieron que es verdad?, —preguntó Uribe a sus entrevistados los reporteros. —Se dieron cuenta de las mentiras de la corte?, —volteó a mirar a su más dócil animal. —Ahora pase usted doctor Granados y explica ¿cómo es que vamos a tratar a esos magistrados?

—Claro Presidente —dijo manso el abogado— aquí tengo lista la recusación para que estos dos togados Barceló y el otro, no sigan conociendo de su proceso. Y no puedo explicar más porque salgo corriendo a defender a su hermano acusado injustamente de paramilitarismo.

—Bueno, creo que con esto más o menos queda resuelto lo que les quería decir. Váyanse a sus medios de comunicación y digan que esta ha sido una rueda de prensa democrática y respetuosa de las instituciones, porque soy un hombre de honor. ¿Que sí, que no? Que en la pesebrera Colombia mando yo—. Y con un nuevo fuetazo los mandó a todos con la cola entre las patas, sin siquiera un relincho.

www.margaritalondono.com

http://blogs.elespectador.com/sisifus

 

 

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