Persépolis (2023): La dificultad de crecer entre represión, guerra y depresión

Persépolis (2023): La dificultad de crecer entre represión, guerra y depresión

La historia gráfica es una explosión de humor, alegría, héroes, bicicleta, con personajes como Marx y Descartes, reyes, dioses, emperadores

Por: Luis Carlos Muñoz Sarmiento
marzo 27, 2024
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Persépolis (2023): La dificultad de crecer entre represión, guerra y depresión

Para que una revolución triunfe, todo el pueblo tiene que implicarse.
MARJI (Persépolis)

El que es ignorante siempre obedece, siempre cree que si la autoridad manda,
todos sus derechos se reducen a la obediencia.
MEMPO GIARDINELLI (La revolución en bicicleta)

Cada esfuerzo por clasificar lo que es ciencia y de generar entusiasmo popular sobre ella
es unbeneficio para nuestra civilización global. Del mismo modo,
demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia,
el pensamiento ‘new age’ y el fundamentalismo religioso es un servicio a la civilización.
CARL SAGAN

El 27.feb.2024 terminé de leer el regalo que me dio mi hijo Santiago en la Navidad de 2023. Así, desde la bóveda interdisciplinaria de La Fábrica de Sueños, el turno es hoy para la literatura y, en concreto, para la historia gráfica o esa manera de contar la Historia con base en la representación visual a través de pinturas, fotografías, ilustraciones y otros medios gráficos, con el fin de preservar la memoria colectiva y registrar la evolución de la sociedad. Aunque, en el caso de Persépolis, se da el caso no tan poco frecuente, huelga decir de la sociedad persa, y tan paradójico, que creyó desarrollarse y progresar cuando lo que hubo fue una involución o retroceso, en términos de bienestar, calidad de vida, salud, educación, trabajo, a causa, entre otras cosas, de guerra, represión, en fin, desafueros del poder, que encarna la Revolución Islámica iraní del ayatolá Khomeini (o Jomeini), vista desde los ojos de la niña Marji, la autora, mientras ella es obligada a portar el velo y el chador sin chistar…

Cabe destacar que Marjie, Marjane Satrapi, es también la directora del filme homónimo, Persépolis (2007), junto al francés Vincent Paronnaud (1). A mediados de mar.2024 creó un tapiz en forma de tríptico, con la torre Eiffel y dos atletas que portan la llama oficial, para los Juegos Olímpicos de París (2024) (2). El libro, Persépolis, publicado en versión digital (3) y física (4) se divide en cuatro partes, cuyos títulos iniciales tienen una idea en común: el sustantivo, en tanto sinónimo de movimiento y por ahí derecho de acción, libertad, goce, que, por contraste y acción del Estado y en particular del Poder, derivan en quietud forzada, opresión, cárcel, sufrimiento, todo ello, desde luego, en un espacio deshumanizado de guerra, represión y depresión: ésta última, de la que termina siendo víctima la niña de diez años Marji en un espacio donde se funden/confunden la historia del país, la de su familia, la de ella. El primer título, justo, El velo; segundo, El viaje; tercero, La sopa¸ cuarto y último, El regreso.

A partir de El velo, I Parte, la historia gráfica de Satrapi es una explosión de humor, alegría, fiesta, héroes, bicicleta (otro símbolo de libertad y de revolución); con personajes como Marx y Descartes, reyes, dioses, emperadores, seres libertarios/vitalistas como Gandhi y esclavistas y genocidas como Atatürk; entes como ejército, nación, Estado; anomalías como invasiones, hambre, dolor, desesperación, enfermedad, drogas, separación, muerte. Escenario variopinto del que Marji va a revelar pros y contras, bondad y maldad, eros y tánatos, de una sociedad que, como la iraní, ha sido afectada desde varios frentes, empezando por EE.UU y la historia de Mosaddegh y el Sha R. Pahlevi hasta llegar al citado Ruhollah Khomeini y su revolución islámica, permeada por el control, la persecución política y religiosa, los prejuicios frente a la libertad, de movimiento y expresión, con sus respectivas taras de manipulación colectiva: velo y chador, violencia y tortura, doble moral y control de medios masivos de información.

Que en el caso (no sólo) de Irán son medios de desinformación, pues también obedecen al manejo mediático global de Jacob Rothschild (5), dueño hasta el 26.feb.2024 de un 96% del mismo (ahora en manos de su hijo Nathan James) (6), R. Murdoch y las transnacionales del engaño BlackRock y Vanguard, con todo tipo no de bienes y servicios sino de males y abusos: aprovecharse, v. gr., de la ignorancia de los pueblos para instalar la obediencia como norma y no como elección, la evacuación forzada como mal sinónimo de exilio o inxilio voluntario; el castigo y la sanción disciplinaria como velos de bienestar y seguridad ciudadana. Lo que en concreto significa arrinconamiento, malestar e inseguridad colectiva pues de facto los DD.HH individuales han quedado abolidos por la sinrazón de Estado. Es en medio de este aire nocivo que Marji crece y se desarrolla en contravía del statu quo, de su colegio, e incluso de sus padres, ya que ante el oprobio que se vive ellos prefieren que su hija se vaya del país.

1977. Dos años antes de que la niña de diez inicie su historia, con el aumento de las revueltas populares y a su vez de la represión policial, la violencia política creció de modo exponencial. Las prédicas religiosas de los ayatolás, en contra del Sha Jr., a quien el hombre de los cacahuetes J. Carter alababa en público, se intensificaron y las marchas de oposición fueron cada vez más amplias y de mejor cobertura. Ya en 1953, los gringos derrocaron a Mosaddegh e impusieron, de nuevo, al Sha Jr., para poder sacar mayor ventaja en la explotación del petróleo. Khomeini se atravesó a Carter, a la invasión de USA y denunció su incursión en asuntos internos de Irán. Un editorial de la gran prensa occidental no pudo ser más ridículo ni tener menos humor: criticaba al clero chiita y le confería a Khomeini el cargo de ‘agente occidental encubierto’. Si de torcer algo se trata, no hay sino que llamar a los usuarios del ‘derecho’ o a los gringos y asunto resuelto: al menos, así piensa el Imperio sionazista/gringo.

Ello es clave saberlo, para a su vez entender el contexto en el que Satrapi narra e ilustra las siguientes secuencias a partir de El velo, y sobre las cuales se harán breves notas: La bicicleta, La celda de agua, Persépolis, La carta, La fiesta, Los héroes, Moscú y Los corderos. Así, la primera citada va sobre eso que es como una bici, la revolución: si sus ruedas ya no giran ella se desploma; la segunda, refiere que el rey no es ningún elegido de ningún dios, según el padre de Marji, y que medio siglo atrás el Sha Sr. planeó un golpe de Estado para derrocar al emperador e instaurar una república. Khomeini, rechazó de plano la difamación que Carter hizo de él mientras la policía reprimía las manifestaciones que apoyaban al ayatolá en Qom, sede de su centro religioso y donde hubo 40 días de duelo por los caídos, en Tabriz, donde la policía disparó sobre la turba y la protesta creció en distintas urbes del país, y en la capital, Teherán, donde la policía disparó directo a la población, para asesinar a más de 200 personas.

Episodio trágico llamado Viernes Negro. La doble moral de EE.UU brotó: en público apoyaba al Sha y en privado lo instaba a disolver disturbios. En nov.78 accedió a instalar un gobierno militar, en dic. lo revocó y designó al líder opositor Sh. Bakhtiar, primer ministro. Por último, merced a los oficios gringos, el Sha Jr. y su prole se fugaron de Irán. El 1.abr.1979, surgió la Rep. Islámica de Irán y Khomeini lideró una teocracia que cayó diez años después. En el ínterin buscó la solidez del poder nacional, expulsó al intruso foráneo, nacionalizó el petróleo y facilitó la ocupación popular de la embajada gringa en Teherán, la Crisis de los rehenes (7). En fin, entre 1980 y 88, debió sortear la invasión de Irak, vía USA, por cuyo boicot Irán comenzó a ser aislado internacionalmente: su economía se fue al piso. Khomeini se hizo dictador de corte fundamentalista chiita y legalizó el asesinato por crímenes morales, que iban desde las críticas al nuevo régimen hasta los desvíos sexuales y religiosos.

La tercera secuencia, Persépolis, cuya etimología va sobre el país que antaño fue Persia y relata la historia del abuelo en la cárcel para luego morir de cáncer, la pobreza en que cayó la abuela, lo malo que fue el Sha Sr. pero su hijo ‘diez veces peor’, de ahí sus promesas de esplendor jamás cumplidas, mientras Marji lee todos los libros que puede; La carta o el motivo de su vergüenza, la diferencia de clase para luego asumir la condición de clase, y la historia de la criada Mehri que se enamoró del hijo del vecino hasta que un día le envió una carta… ¡escrita por Marji! La fiesta o el fin del Sha y el saber perdonar; Los héroes o la liberación de 3.000 presos políticos, el tributo a S. Yari y M. Shakiba, la tortura y el abandono del materialismo dialéctico del cómic por Marji; Moscú o donde su padre se doctoró en marxismo/leninismo; y Los corderos, alusión en clave al inicio de la invasión (no guerra) de Irak urdida por USA a Irán. Como no hay guerra de Israel contra Palestina, sino un genocidio.

La II Parte, El viaje, habla sobre la citada crisis de los rehenes, la prohibición para ir a USA, el cierre de las universidades iraníes, a riesgo de educar ‘a futuros imperialistas’; el insulto, los intentos de violar y tirar a la basura a las mujeres, como quien emula el modelo patriarcal, machista y andro/falo/céntrico de Occidente: es la hora en que ellas tienen que aprender a defender sus derechos. Prohibición para el hombre de usar corbata, símbolo occidental. Primera vez que Marji ve la violencia delante suyo. Las restantes nueve secuencias reflejan una constante: la occidentalización de Irán y tienen como referentes la guerra, el dinero, el éxito, los vicios (húmedos y secos), el prurito de viajar, el Heavy Metal, la tradición judía, la vía al casorio o el derecho de la mujer a que el marido pague una suma: si ella muere, éste queda obligado a ‘hacérsela llegar a su familia’. Son ellas, en su orden: Los F-14, Las joyas, La llave, El vino, El cigarrillo, El pasaporte, Kim Wilde [y Iron Maiden], El Sabbat, La dote.

La secuencia los F-14 [Tomcat] habla de los caza gringos que tenía Irán, parecidos a los MIG soviéticos con los que Irak agredió, o invadió como dice Marji, al vecino por entonces lleno de petróleo que luego el instigador EE.UU saquearía. Ambos aviones ya se habían visto en Vietnam. Luego, Irán reaccionó y 140 aviones F-14 bombardearon a Bagdad, una lección para Sadam Hussein, aliado de EE.UU y luego kaputt por ellos, como ya JFK había hecho en los 60 con Trujillo en Rep. Dominicana. La guerra es una cosa que nos afecta a todas, cree Marji, el parecido entre la conquista árabe y la ‘guerra Irak-Irán’ es irrefutable, en fin, era preferible que ‘mi padre [el de Pardís Entezami]se hubiera quedado en la cárcel vivo a que sea un héroe muerto’. Las joyas, muestra que poco después de empezar la guerra se vaciaron los supermercados, el precio de la gasolina se disparó, Irak bombardeó la refinería de Abadán. En suma, Mali y su familia tuvieron que vender todas las joyas para sobrevivir…

En La llave, Marji relata que, si el ejército de Irak tenía calidad, el de Irán, cantidad: una ‘auténtica cantera humana’. Lo único que los separaba era la suma de mártires de guerra. En el colegio las ponían en fila dos veces al día para llorar a sus muertos. Un ritual favorito del país era flagelarse con saña hasta llegar a tomarlo como prueba de virilidad. Al humor escatológico de Las joyas (‘aerofagia: echarse pedos’) se suma ahora el humor negro: Marji se burla del suplicio y para ello se tira al piso dizque a ‘sufrir’. Las únicas que no ríen son las monjas. Cualquier pretexto era bueno para burlarse de la situación: hacer capirotes para los soldados; decorar el salón para el aniversario de la revolución: menos mal, no fueron sino diez años seguidos. En el cole la desobediencia era la norma, no la obediencia que esperaban las directivas. La llave del paraíso la portaban los pobres en sus cuellos e iban a las minas y allí volaban en pedazos. Marji va por primera vez a una fiesta, y lo hace en plena era Punk

El vino es la respuesta entre lúgubre y alegre de la gente ante los abusos del Poder. Tras el bombardeo a las fronteras, el objetivo fue Teherán. Cinta adhesiva en los vidrios para que no estallen y cortinas negras para que los vecinos no vean, ni por ende vayan al chisme, la calumnia o la delación, usada por los áulicos del régimen. Como fiestas, discos, videos, naipes, ajedrez, todo estaba prohibido, a una mujer le cayeron 75 latigazos: para los hombres había un 50% de descuento. Pero, si alguna lloraba, vía soborno era exonerada. Como en USA, en Colombia, en todo país. Sin fiestas, la única otra opción: el entierro. Al irse la luz y acabar la música, el ingeniero padre de Marji sacaba su zarb y ya. Su tío montó un laboratorio vinícola en el sótano, la Sra. Nasrín pisaba las uvas y luego venía la policía. Asonadas, requisas, golpes, tras el licor. Un guardia se siente burlado por el ‘occidentalizado de mierda’ con corbata y éste hace 20 años trabaja para el país. La ideología cede a la presión del dinero.

El cigarrillo va sobre ese vicio seco tan gringo y propio del cine como lo es ese otro húmedo del trago. Marji hace amigas: de nuevo infringe la ley, luego de la protesta del 79. La hamburguesa, otra referencia gringa y móvil comestible; la mamá dictadora y guardiana de la revolución. Jorramshar se recupera del bombardeo narrado en La llave. Arabia Saudí, eterno verdugo de Irán, se compromete (= EE.UU a cada tiro) a pagar los destrozos de la guerra, pero el régimen dependía de ella. El pasaporte, va también ligado al vicio anterior, por el afán de iraníes de ir a EE.UU, tierra tan querida por el Sha, al que EE.UU tanto exprimió que ni notó que era apenas un limón: luego botarían la cáscara. El tío Taher intenta viajar a Irlanda a visitar a su hijo Alí, ya tenía dos infartos y sufre un tercero. Discute con la prole de Ebi sobre la terquedad de Marji, la franqueza, el machismo. Por detener a unos comunistas tiraron una granada cerca de su casa y ¡el infarto! Nilufar es ejecutada sin piedad.

Como hoy con el genocidio de Palestina por parte del Imperio sionista/gringo, en Kim Wilde, nadie puede entrar allí, dice Ebi: es zona ocupada/prohibida. Él y su esposa, corren a sacar pasaportes para un día ir a Turquía, solos. Marji les propone ir a Europa o EE.UU: caprichos inoculados vía aculturación. Entonces, les pide traerle afiches de Kim Wilde y de Iron Maiden: ningunos animales, como los defiende Ebi ante su esposa y por su filia común con Marji. Compran los posters en Estambul, luego irán en un abrigo que convierte a Ebi en una suerte de vampiro, un Drácula metalero. Luego, en casa le comparten a Marji tenis Nike, botones de Michael Jackson, chaqueta vaquera. Marji se viste con todo eso, sin olvidar el velo. Los líos vendrán luego vía nacionalismo, fundamentalismo, prejuicios. El hambre iba en proporción directa al incremento del mercado negro: igual que en El baile, de Scola, un hombre lleva en su abrigo videos, música, labiales, naipes, chocolates, juegos de ajedrez (8).

Si los iraníes son campeones mundiales del chisme, dice Marji en El Sabbat, ¿los colombianos serán subcampeones? De ahí se pasa a la necesidad de que la gran prensa confirme lo que otros no ven con sus propios ojos: nudo gordiano y aval para que aquella especule sin control. Amenaza de misiles balísticos. El éxodo dejó desierta a Teherán. La inflación se disparó: el dólar pasó de siete tomanes, en tiempos del Sha, a 110, cuatro años más tarde. Un misil estalla en el barrio Tavanir, donde viven Marji y su familia, así como los judíos Baba-Levi: hay un 50/50 de probabilidad de verse afectados por la explosión, por lo cual a su vez la tensión tanto en la historia gráfica como en el filme es proverbial: como es Sabbat, en todo caso, los judíos tienen que reunirse en casa; por una pulsera de turquesas, regalo de una tía por sus 14 años, Marji reconoce a Neda, hija de los Baba-Levi. He ahí cómo es posible captar que en una guerra una sola persona muerta es tan clave como miles de ellas.

La dote o el amor como contrato, transacción económica, una persona hipotecada a la otra, por haber sido comprada, en fin, el prólogo a muchas de las actuales relaciones. La carátula del libro, merece una mención: se trata de Persépolis o las mujeres en Irán: mujer en PP, niña en segundo, ambas con velo forzado. La madre, mano en la barbilla, al estilo de El pensador (tributo a…), de Rodin (se sabe que Camille Claudel [9], tuvo mucho que ver con su trabajo, hecho que se ocultó a futuro), en actitud reflexiva y que, como Dante, se ve afectada por todo lo que ve; la hija, atenta, lista, ojo bien abierto, emblema de observación y como quien guarda una historia que luego contará. El rojo y negro de fondo, una alusión tácita al Leitmotiv de la historia gráfica en su recorrido: la idea de eros y tánatos, en constante lucha. El amor y la muerte, en teoría opuestos, en la práctica como uña y mugre. En 1984, a sus 14 años, tras la muerte de Neda Baba-Levi, Marji era una rebelde a la que ya nada le producía miedo u odio.

La III Parte, La sopa, otra metáfora del hambre y la necesidad de saciarla. Nov.84, Marji en Viena. Quería hacer el tránsito entre el Irán piadoso y la Europa laica. Por primera vez comparte su cuarto con alguien: Lucía, para ella una especie de Heidi. Ocasión para ir al cole sin velo y privarse de los golpes de pecho por los mártires del asalto iraquí, vía USA, a Irán. De la casa de quien desconfía a un internado de monjas, va Marji: todo en su vida parece ser efímero, no como el exilio que parece eterno. Si iniciaba su vida de adulta liberada. Fue al mercado, cogió detergentes perfumados y pasta (dos paquetes), su único alimento por el próximo cuatrienio. La sopa Knorr o crema de champiñones que le hizo Lucía no la tramó. Las otras secuencias son: El Tirol, La pasta, La píldora, La hortaliza, El caballo, El escondite, Love Story, Cruasanes, El velo (o El regreso del velo, ya que así se inicia el libro). Todas, una especie de historia gráfica de formación, a la manera de Bildungsroman alemana.

En El Tirol, Marji cuenta que Lucía la despierta con un secador para ir a un cole donde no tiene amigos. Primer examen de mates: destacada. Por ayudar a otros y dibujar a los profes ganó muchas simpatías (para de Greiff, sería simplatías): por fin existía. Sus errores en francés le evocaron el cierre de los coles bilingües en Irán. El vivir la guerra, la hizo distinta. Sus otros cuatro amigos se van de viaje y Lucía y su tía invitan a Marji al Tirol y que no le cite a Klaus. La iraní/gala le dice que claro, pero si no la vuelve a despertar con el…: luego del viaje, no se volvió a quejar. La pasta, pese a la traducción del libro, un tanto gilipollezca, no es blanca o dinero, sino la comida de casi un lustro. Del punk Momo, Marji aprende que hay que instruirse para poder integrarse: así, leyó a Bakunin, el anarquista por definición, sobre la Comuna y el exasperante Sartre. Viene el mítico día de febrero en que hace pasta; lo de la mala educación del iraní; y el chiste: ¿no eran todas putas antes de meterse a monjas?

La píldora, anticonceptivo o eufemismo por liberación sexual. Nuevo hogar, mejor que la residencia. Si para las monjas Marji era insolente, no sabían de Julie. Por Armelle, conoció a Lacan, quien amplió el psicoanálisis vía lingüística. Promiscuidad, píldora, fiestas. Liberación (primer paso para integrarse a Occidente) vs conservatismo. En La hortaliza se da en Marji un cambio mental seguido de cambio físico. La rudeza del velo se acabó gracias a un pañuelo. La muerte, único terreno en el que supera a Momo en autoridad; la culpa la hace renegar de Irán y resulta francesa; bareta en boga por Thierry. En la crisis, sólo le queda conservar dignidad e integridad, como le dijo la abuela. Sin integridad no habría integración. El caballo o cuatro meses en un piso/comuna. Un espacio para ella sola. Ocho amigos, todos homosexuales. Visita de su madre, no la reconoce, luego acepta el efecto del paso del tiempo. Charlas eternas para recuperar el tiempo perdido. El humor: el té, pipí de caballo y cara de...       

El escondite: la terraza, rincón preferido de Marji en casa de Frau Dr. Heller. La mierda de su perro, el único atentado a la armonía. Todos sus amigos se fueron del cole. Va con Enrique a una fiesta de anarquistas. Recordó las protestas y luchas de niña en Irán, conocería mejor a Bakunin. Asado de salchichas adobado con tonadas de Janis Joplin: de nuevo enamorada. Enrique no está enamorado de Ingrid, sino que le confiesa que es gay. En todo caso, quería amar y ser amada. Love Story, sí como el fil/me/lodrama gringo: sus amigos anarquistas la adoptan. La vida comunal iba en aroma de droga. Error: cita a la yerba o bareta como droga y es planta. Igual que es planta la coca y droga la cocaína. La madre del profesor de física, francesa de origen judío/marroquí, la entiende y reconoce que es muy difícil ser inmigrante entre xenófobos: ella ya lo sabía. Se sentía menos deseable, con menor fe en sí y conoció a Jean-Paul: frente al despecho, cada día se sentía peor. Poco a poco derivó en Dorian Gray…

Hasta que conoció la Love Story de su vida con Markus. Pero, la cosa no empezó bien: ambos eran hijos únicos y sin nada en común. A él lo descrestó su rebeldía y desinterés innato. Y a ella le pareció hasta normal pagar la gasolina para que el príncipe azul la invitara a su casa y así, cuando menos lo esperaba, el milagro. Pero, su madre alemana la echó con un lacónico raus, ¡fuera!, lo que le recordó al viejo que le gritó en la calle: ‘¡Fuera, extranjera de mierda!’ Le decía que se aprovechaba de su hijo para obtener pasaporte austriaco, y la echó de su casa. Así, Marji, por amor, se volvió jíbara, narcotraficante. Cruasanes, por su parte, no es otra cosa que la historia de una infidelidad, mezclada con política: obra de teatro y elección del cabronazi Kurt Waldheim. El mismo que fue presidente de Austria, secretario general de la ONU y que con rango de oficial nazi combatió en los Balcanes durante la II GM, por lo cual no sólo tuvo que conocer, sino que es probable que cometió crímenes de lesa humanidad (10).

Por último, El velo, como al inicio del libro, o la ruptura de Marji con Markus que significaba su caída; sólo él se interesó por ella en sus cuatro años en Viena; Frau Dr. Heller la expulsó de su casa tras acusarla de robo. Se sienta en un banco (22.nov, su cumpleaños) y se queda quieta, calada por el frío. La gente va y viene del trabajo y ella ahí. Pero, la noche trae consejo, decía la abuela. De pronto, una epifanía: Markus, era un cabrón; hubiera podido caer en una redada por ir al Café Camera a comprar droga; hubiera debido defenderla frente a su madre cuando le dijo raus. Por lo sumiso que era, lo atraía la rebeldía de Marji. Ante su descaro, ésta se gastó en tres meses los ahorros que debían durarle un año. Al filo del tiempo, no le echa la culpa, ahora lo entiende. En fin, primera noche, entre muchas, al aire libre. De día viajaba en tranvía. Empezó a fumar colillas y así llegó el fin de la dignidad. Buscó comida en la basura y una esquina para dormir. Hasta que paró en el hospital a causa de la bronquitis.

La IV Parte, y última, de Persépolis inicia con El regreso: Marji vuelve de un destierro vestido con el traje discreto del exilio. Llega a Mehrabad y en el uniforme del aduanero ve el signo represión. Todo lo que un viajero traiga: prohibido. Las autoridades llaman hermano al sujeto sólo para que acate la orden: voz preferida en el diccionario de la tiranía. Regreso a casa y pocas ganas de referir la estadía en Viena. El Punk, a la mierda, la conciencia de clase lo dicta. Después del té pipí de caballo de Frau Heller, no Keller, nada mejor que uno iraní; de ahí el proverbio: ‘Dos cosas dan la felicidad. Un té después de comer, un cigarrillo después del té’. Por eso, Marji ya era una adulta para su madre. Los mártires en murales de 20 m. de altura y el decoro que de ello brota la obligó a retomar el velo: las calles llevaban sus nombres. Era como ir por un cementerio en cuyas víctimas veía su propia vergüenza por haber huido de la guerra. El ingeniero Ebi no da abasto para reconstruir el país. ¿Otra guerra?

Cien años de inestabilidad en la región: hoy se nacionaliza el petróleo, mañana EE.UU pone un dictador: como en 2014 en Ucrania y ahora quieren hacerlo en Turquía: amenazas de muerte para la valiente periodista que denunció el hecho por vía del ministro del Interior que le dice al embajador gringo en su país: ‘Quita tus sucias manos de Turquía’ (11). Primero, la Guerra de los Seis Días (1967); luego, la invasión de la URSS a Afganistán (1978-1992) y enseguida la de EE.UU (2001-2021) (12); por último, el retorno no ‘del conflicto israelí-palestino’, como dice Marji, sino de la invasión sionista a Palestina. Como ahora pasa en la Franja de Gaza y Rafah: el intento de exterminar a 2.3 millones de seres humanos a los que se trata de ‘animales’ (13). La guerra de ocho años, como pretexto urdido por USA para acabar con los ejércitos iraquí e iraní: éste, el más potente de Oriente Próximo, en 1980; aquel, un gran peligro para Israel entonces: hoy para el Imperio sionista/gringo de Biden y Netanyahu.

A propósito de Ucrania, sobre quién cubre/encubre la guerra, que no invasión de Rusia (14), y el papel de BlackRock, un testimonio ineludible (15): una invasión [de EE.UU y la OTAN] y no ‘guerra’, que no debió ocurrir jamás. La industria militar quería sumar nuevos países a ella todo el tiempo. Las firmas Northorp Grumman, Raytheon, General Dynamics, Boeing, Lockheed, están detrás de la OTAN y todas pertenecen a BlackRock, dueña hoy del 30% de las tierras de la cantera orbital de cereales [que a su vez domina la prensa mundial con Nathan, hijo del canalla/finado Jacob Rothschild, y R. Murdoch]. En marzo/22, EE.UU comprometió USD$ 113 billones, cifra con la cual se podría haber hecho un hogar para c/u de los sin hogar en el país. Ahora, Biden pide otros USD$ 60.000 millones para ayuda cuando es préstamo. Pero, los grandes gastos vendrán después de la guerra, cuando [los fondos de inversión, gringos] reconstruyan el país. Quien dice todo esto, no es un comunista, sino R. Kennedy Jr.

Antes de El chiste, cabe señalar lo que dice Marji de su padre, Ebi: que, junto a su desolador balance de la guerra, todas sus desventuras vienesas resultan nimias anécdotas. Marji regresa, la familia en pleno la visita, pero ignora si todos están al tanto de su ‘descalabro europeo’ y le daba pena decepcionarlos: dicho con humor, ¿es eso un chiste? Su tío sólo sabe decir en alemán ‘Ich Liebe Dich’ y la esposa, jijiji: como el Dr. Cianuro al darles agua saborizada a Jorge Pizano y su hijo Alejo para enterrar de paso a Odebrecht. Ahora sí, un chiste de verdad: al ver cómo ha crecido, la Abuela le dice: ‘¡Pronto podrás tocarle los huevos al Señor!’ Sus amigas quizá ya lo habrían hecho: estaban listas para casarse de un día para otro, como toda estrella de serie de TV gringa, a las que tanto se parecían, según Marji. Lo prohibido despierta las ganas. Así, ¿cómo no acabar por entender que ‘era una monja’, que maquillarse y vivir a la occidental era un acto de resistencia, y que después de todo ella estaba terriblemente sola?

El esquí: es la hora de que Marji saque ventaja de los consejos de familia y amigos, pero ella no quería hacer deporte, casarse o estudiar: sólo que tuvieran compasión con su sufrimiento; nadie sabe qué es ser del tercer mundo, no tener casa propia ni estar exiliado. Creyó que al volver a Irán todo se olvidaría, pero el pasado la perseguía, los secretos eran un fardo y acabó en depresión. Para sacarla de ella, sus amigas la invitaron a esquiar en la estación de Dizín, a 50 km de Teherán. Sus amigas tenían apariencia de modernas, pero eran bien godas. Entonces, por meterse con diversos hombres era una puta. Su acritud era hija del desbalance entre hormonas y frustraciones. Tras ver a psicoterapeutas, cayó en tratamiento psiquiátrico, pastillas que la atontaban y al final sentía que ‘no era nada’. Sin identidad, era occidental en Irán e iraní en Occidente. Los padres fueron al mar Caspio, ella se quedó, se metió media de vodka, quiso cortarse las venas: descubrió que con un cuchillo de postre era jodido suicidarse.

El examen. Abril/89: invitación de Roxana. Reza: ¿A qué te dedicas? Soy profesora de aeróbic y doy clases de francés. Chiste malo del soldado que estalla en mil pedazos o que se casa y tiene el pito en la cadera: humor tanático, neovariedad en un mundo leve. Para Reza, en la guerra no hay escrúpulos, sólo queda sobrevivir. Contra las bombas químicas, basta ir a lo alto. Él y su amigo fueron a los Zagros y comieron nieve para no morir deshidratados: como en La sociedad de la nieve, filme en el que, para poder sobrevivir, cuando llega la hora crucial se pretende justificarla por vía del acto cristiano que en la última cena Jesús ofrece a sus apóstoles (16). Así, conoció al hombre con el que se casaría dos años después, como se verá en La boda. Ambos pasan el examen y Marji va a Bellas Artes. Prueba ideológica. La maestra supo que ella estuvo en Viena y le pregunta si llevaba allí el velo: no, responde, siempre pensó que, si el pelo de las mujeres fuera un problema, dios las habría hecho calvas.

El maquillaje: Marji le reprocha a Reza no ser muy activo; él, que vaya tan desaliñada, sin maquillaje. Acusa, sin razón, a un hombre de acosarla y el régimen se lo carga. El acusado le pide que diga algo: es inocente. Su respuesta a Reza es que buscaba protección pues si la veían con ese barniz se la llevaban a ella. Ahora los dos cometen un crimen moral y para salir de él hay que pagar una fianza de 20.000 tomanes: si no, latigazos, 75 para la mujer y 50% de descuento para el hombre. Su abuela la grita, por primera vez en la vida, para sacar a colación la ¡integridad!: decidió que también sería la última. La convocatoria. Sept./89, por fin estudiante universitaria. Chicas y chicos no tenían prohibido mirarse, pero casi. La Abuela la perdona. Resurge Reza. Se le convoca a la Comisión Islámica o al encuentro con el verdugo. Pero, resultó ser el mulá que le aprobó el examen ideológico. No la expulsa a cambio de que diseñe un uniforme adecuado para las alumnas de arte. Autoestima y dignidad.

Los calcetines. Talleres separados: en anatomía, ahora la mujer va tapada, las chicas aprenden a dibujar telas. Los modelos masculinos, objetos de distinción. Pero, mirar a los hombres es inmoral: ¿entonces, dibujo a este tipo mirando la puerta?, dice Marji al vigilante. Si su culo es impúdico al moverse, basta con que no se lo miren, ¿verdad? Y como retó al Poder, no la detuvieron: al tirano hay que perderle el miedo, para que se evapore. 1980/83: el Gobierno encarceló/ejecutó a tantos estudiantes de bachillerato y U. que ya nadie se atrevía a hablar de política; mostrar las muñecas, reír fuerte, tener un Walkman, era motivo de detención. Pasó un día en el Comité a causa de unas medias rojas. Una persona que se pregunta si lleva el velo bien puesto, deja de cuestionarse si tiene libertad de pensamiento. Con miedo no hay capacidad de análisis, reflexión o crítica. No fortificar la justicia implica justificar la fuerza. Toda dictadura está basada en el miedo. Mostrar el pelo o maquillarse derivaron en rebelión.

La boda. 1991. La tradición iba quedando atrás: había ya muchas parejas sin casarse. Pero, sin acta de matrimonio no había ni hotel. Si quieres conocer a alguien, hay que vivir con él, y para eso hay que…, le dice Ebi. Ella decide casarse. El padre le pone tres condiciones al yerno: su hija debe tener derecho al divorcio; que ambos vayan a Europa; vivir juntos mientras sean felices: la vida no es para malgastarla. Ya vendrá el divorcio, pero, primero le dio gusto hasta en comprar lentes azules para los ojos: al mes ya estaban en cuartos separados. En sólo dos meses, pasaron de las disputas semanales a los insultos diarios: lo que lleva al filme libanés El insulto (2017), por las heridas sin cicatrizar (17); y claro a la abuela con quien Marji fue al mar Caspio y aspiró un aire que no existe en otro lado, a la cárcel de Evín, donde yacía el tío Anush en una fosa común como miles de muertos más y le dio su palabra de que sería lo más íntegra posible. Al morir la abuela (4.ene.1996), supo: la libertad tenía un precio.    

La parabólica. 1991. Irak ataca a Kuwait, a instancias de USA. ¿Merecido?: Kuwait apoyó a Sadam por ocho años. Pronto, USA atacará a Irak (18). Se reprime tanto a las mujeres en el mundo árabe que una que lleve una C(a)ca-cola ‘tiene que ser puta’. Al desatar la guerra el pánico en Europa, la gente acapara: el frenesí se toma los mercados. La madre de Marji odia el mal cinismo de los aliados, que se dicen ‘liberadores’ y sólo buscan el petróleo. Pero, todo se hace a nombre de los DD.HH. 1992. Fariborz instala una antena parabólica en su casa, señal de apertura al resto del orbe. Que si Mosaddegh hubiera podido cumplir sus metas; que, si ingleses y gringos no hubieran orquestado el golpe del 53, otro gallo cantaría; pero, para reconstruir Irán hay que ejercer la autocrítica. El fin. 1994. Cuarto año de estudios. A Marji y Reza les encargan crear un parque de atracciones con los héroes de la mitología iraní. De nuevo, la aculturación gringa: Queríamos crear el equivalente de Disneylandia en Teherán.

En conclusión, Persépolis es la épica de una niña iraní que se rebela, se exilia, regresa y luego se va del todo, viaje iniciático pleno de aventuras, historia gráfica de formación a la Bildungsroman alemana, despertar a la sexualidad, relato de sufrimiento, búsqueda, crisis, lucha, crecimiento. También, la forma de mostrar un proceso de aculturación con su ropa, peinados, maquillaje, música, cine, literatura; por otro lado, Marx, Descartes, anarquismo. Una revisión de la Revolución Islámica chiita, un recuento de las guerras vividas por Irán a cuenta de la injerencia de USA y más invasiones promovidas por el Imperio sionista/gringo a lo largo/ancho del mundo. El tipo de grafía elegido por Marjane Satrapi, la historia gráfica, es una forma inteligente de relato para burlar la censura, con su mezcla de historia, humor (escatológico/negro y tanático) e imagen, a través de los cuales una niña muestra un medio machista y patriarcal, así como lo difícil que es crecer entre represión, guerra y depresión…

Pocas historias, gráficas, valga reiterar, tan libres, sin prejuicios, insurgentes, y cargadas de humor, sexo y amor, esos tres factores tan incómodos para el Poder y para esos desgraciados solitarios que lo detentan: empresarios, industriales, dueños de compañías, como BlackRock o Vanguard, filántropos, como el de la OMS, que ante el cáncer de la soledad que los carcome se desquitan dañándole/torciéndole la vida y el destino al resto (19). Marji se burla de todo y recuerda que la revolución sólo es posible formándose a través de la lectura crítica, siendo ética, decente e íntegra y con la unión popular. Porque aquél que no se capacite e instruya es muy probable que sea un esclavo más para el trabajo o carne de cañón para la guerra. Hay que abolir la lucha de clases y la dialéctica del amo y del esclavo. Todo esfuerzo que se haga para desvirtuar la superchería religiosa, la ciencia apócrifa y cualquier fundamentalismo es útil a la civilización. Así, poco a poco será más fácil combatir depresión, guerra y represión.

A Santiago y Valentina, Marthica y María del Rosario, y que me disculpen los demás que no nombro.            

Notas, enlaces y bibliografía:

(1) https://rebelion.org/de-la-autobiografia-al-autoconocimiento-una-critica-al-sha-y-a-la-revolucion-islamica/

(2) https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/la-autora-de-comics-marjane-satrapi-creo-un-tapiz-para-los-juegos-olimpicos-de-paris-2024/?fbclid=IwAR1qoyUqq4i6AhZWAM7QCXalYTyb5wHfBuhNLRZQRuJqXeTqgDHWZ04z4hM

(3) https://sobrehistorieta.wordpress.com/2016/09/11/persepolis-novela-grafica-de-marjane-satrapi-para-descargar-gratis-en-espanol/   

(4) SATRAPI, Marjane. Persépolis. Reservoir Books, Penguin Random House, Bogotá, 2023, 352 pp. 

(5) https://www.bbc.com/mundo/articles/c723lk1v928o

(6) Sus tres hermanas mayores, Hanna Mary, Beth Matilda, Emily Magda, no fueron tenidas en cuenta.

(7) La misma que contribuyó a que Jimmy Carter no fuera reelegido en las elecciones de 1980.

https://www.greelane.com/es/humanidades/historia-y-cultura/iran-hostage-crisis-4845968/

(8) https://es.wikipedia.org/wiki/El_baile_(pel%C3%ADcula_de_1983)

(9) https://cinestonia.blogspot.com/2012/03/camille-claudel-1988-bruno-nuytten.html

(10) https://valenciaplaza.com/caso-waldheim-1986-cuando-salio-a-la-luz-que-el-secretario-general-de-la-onu-habia-sido-un-oficial-nazi

(11) https://www.youtube.com/shorts/M7ecZYYbkK0

(12) https://www.mdzol.com/bbc-mundo/2021/8/17/afganistan-cuanto-le-costo-realmente-eeuu-sus-aliados-el-conflicto-contra-el-taliban-180352.html

(13) https://rebelion.org/genocidio-sobre-los-palestinos-no-guerra-de-israel-contra-hamas/

(14) https://rebelion.org/la-rara-unanimidad-frente-a-la-invasion-de-ucrania/

(15) https://www.youtube.com/watch?v=udD-95vgFKY

(16) https://www.elespectadorimaginario.com/la-sociedad-de-la-nieve/

(17) https://www.elespectadorimaginario.com/el-insulto/

(18) https://carlosagaton.blogspot.com/2024/03/el-arma-de-inanicion-de-estados-unidos.html?m=1&fbclid=IwAR3wwDXl6vYt_M_7qpkZXYAVZDy2ayKxZPdoxGgf6qws6wT5uxRcN3SEwV8

(19) https://www.youtube.com/watch?v=WEG17flDQKM   

 

* (Bogotá, Colombia, 1957) Padre de Santiago & Valentina. Escritor, periodista, crítico literario, de cine, de jazz, catedrático, conferencista, corrector de estilo, traductor y, por encima de todo, lector. Colaborador de El Magazín Cultural de EE, 5.jun. 2012; columnista, 23.mar.2018. Su libro Ocho minutos y otros cuentos, Colección 50 libros de Cuento Colombiano Contemporáneo, fue lanzado en la XXX FILBO (Pijao, 2017). Mención de Honor por Martin Luther King: Todo cambio personal/interior hace progresar al mundo, en el XV Premio Int. de Ensayo Pensar a Contracorriente, La Habana, Cuba (2018). Siete ensayos sobre los imperialismos – Literatura y biopolítica, en coautoría con Luís E. Soares, fue publicado por la UFES, Vitória (Edufes, 2020). El libro El estatuto (contra)colonial de la Humanidad, producto del III Congreso Int. Literatura y Revolución, con su ensayo sobre MZO y su novela Changó, el gran putas, fue lanzado por la UFES, el 20.feb.21. Invitado por Pijao Editores al Encuentro Nacional de Narrativa Colombiana vista desde las Regiones (Ibagué, 1º a 4 nov.23) Invitado por UFES al Congreso Literatura, Soberanía Nacional y Multipolaridad (Vitória, Brasil, 25.nov.23). Autor en ARC, traductor y coautor, con Luis E. Soares, en Rebelión, Magazín EE, Las2Orillas. E-mail: [email protected]

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