El Parque Cantarrana, en Usme, nació sobre antiguos suelos agropecuarios y hoy es un pulmón clave de la ciudad donde los vecinos se encuentran los domingos

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Uno de los pulmones más importantes de la ciudad se encuentra en la localidad de Usme. Se trata del Parque Ecológico Cantarrana, uno de los más visitados por los vecinos del sector y personas de otras localidades, disfrutan de un hermoso paisaje verde de 76 hectáreas.

Antes de convertirse en parque, el área donde hoy se levanta Cantarrana hacía parte de suelos de uso agropecuario. Usme, incorporada formalmente a Bogotá en 1954, conservó durante décadas una vocación campesina, con fincas, potreros y caminos veredales. Con el crecimiento demográfico y la expansión de barrios populares, estos terrenos pasaron a ser objeto de planes de ordenamiento que buscaban dotar a la zona de equipamientos y áreas verdes.

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Panorámica de Usme, un barrio de campesinos

El Parque Cantarrana surge en ese contexto. Su desarrollo se dio como parte de las estrategias distritales de creación de espacio público en sectores con déficit de zonas recreativas. Las primeras intervenciones consistieron en la adecuación del terreno, la delimitación de áreas deportivas y la construcción de senderos básicos. Con el tiempo, se incorporaron canchas múltiples, zonas infantiles y espacios abiertos destinados a actividades comunitarias.

El nombre “Cantarrana” remite a la cantidad de pequeñas ranitas que había en el sector las cuales cantaban día y noche. La cercanía con la cuenca del Río Tunjuelo explica, en parte, las características del suelo y las dinámicas ambientales que han condicionado el uso del parque, especialmente en temporadas de lluvia.

Desde su apertura, el parque se consolidó como punto de encuentro para los barrios aledaños. Allí se realizan actividades deportivas informales, encuentros culturales organizados por colectivos locales y jornadas institucionales promovidas por entidades distritales. Su uso cotidiano refleja la diversidad social de Usme, una de las localidades con mayor crecimiento poblacional de Bogotá en las últimas décadas.

A lo largo de los años, Cantarrana ha sido objeto de distintas intervenciones de mantenimiento y adecuación, algunas de ellas impulsadas por la administración distrital y otras por iniciativas comunitarias. Estos procesos han estado marcados por debates sobre seguridad, conservación y uso del espacio público, frecuentes en parques de gran extensión ubicados en zonas periféricas de la ciudad.

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