En su libro, alerta sobre el poder desmedido de quienes la controlan, la gran cantidad de recursos naturales que requiere y el carácter imperialista del modelo

 - El Imperio de la IA: Karen Hao y su radiografía sobre el poder de OpenAI

Karen Hao, la destacada periodista e ingeniería mecánica estadounidense y exreportera de The Wall Street Journal y del MIT Technology Review, se ha consolidado como la primera comunicadora en realizar un perfil profundo de OpenAI con su libro “El imperio de la IA: sueños y pesadillas en OpenAI de Sam Altman”. La obra documenta la transformación de la organización desde 2019, cuando nació como una entidad sin ánimo de lucro destinada a ser un contrapeso a las fuerzas mercantiles, hasta convertirse en lo que Hao describe como una nueva forma de imperio.

La autora, de ascendencia china, nació en Estados Unidos y creció hablando tanto inglés como mandarín, aunque no es ajena al español ni a Colombia, pues su esposo es colombiano, razón por la cual conoce nuestra cultura y algunas zonas del país. Hao visitó recientemente Jericó, en Antioquia y Cartagena de Indias en el marco del Hay Festival 2026.

El argumento central de Hao sostiene que empresas como OpenAI, lideradas por figuras como Sam Altman o Mark Zuckerberg, no solo operan como empresas que nos proporcionan productos y servicios, sino que han acumulado un poder superior al de muchos estados-nación, ejerciendo una influencia controladora en la vida profesional y social. Para la periodista, estas entidades operan de manera autoritaria y representan la antítesis de la democracia, advirtiendo que su acceso ilimitado a recursos y su expansión sin control podrían erosionar los cimientos democráticos.

Aunque Hao no está en contra de la inteligencia artificial (IA) per se, sí cuestiona  la inteligencia artificial generativa, diseñada para crear nuevos datos que sean similares a sus datos de entrenamiento. Para Hao, el problema surge cuando los datos empleados para alimentar la IA generativa son hegemónicos, con una visión del mundo marcada por las tendencias de Estados Unidos, sus intereses y la información existente en idioma inglés, lo que impone perspectivas que pueden excluir otras miradas, algo inquietante si se tiene en cuenta que hoy se ha vuelto normal que los funcionarios públicos de países como Colombia consulten ChatGPT para tomar decisiones y definir políticas públicas.

Hao también pone el foco en la enorme huella ecológica producida por un sector que demanda una cantidad de recursos naturales desaforada: para lograr sus objetivos, los mega centros de cómputo deben operar de forma permanente con computadores de chips de alta gama pues requieren de una gigantesca capacidad de procesamiento para crear los modelos de lenguaje en que se basan y necesitan almacenar enormes volúmenes de datos, demandando gran cantidad de energía, agua dulce para enfriar las máquinas y minerales como coltán, cobre y tierras raras.

Hao también advierte que estas empresas tienen la mirada puesta en Latinoamérica para construir sus megaproyectos de infraestructura, debido a la cercanía y conectividad con Estados Unidos y a la resistencia de los movimientos ambientalistas en su propio país. No obstante, en naciones como Chile y Uruguay, ya se movilizan grupos sociales para evitar que gigantes como Amazon o Google incrementen sus centros de datos por temor a la devastación ambiental, principalmente ante las enormes cantidades de agua que requieren, generando un estrés hídrico a la población y la agricultura.

Finalmente, la autora aclara que su postura no es contra la existencia de estas compañías, sino contra su comportamiento imperialista, que extrae recursos sin ofrecer una compensación proporcional. Hao enfatiza la necesidad de una acción colectiva para equilibrar esta relación, sugiriendo medidas como recuperar el control de la información personal, evitar que las redes sociales alimenten estos modelos y prohibir el uso de trabajos individuales para entrenar IAs. A través de estas acciones, considera posible obligar a las tecnológicas a ser más honestas y establecer una relación más justa para la sociedad.

Para escribir su libro, Hao realizó una investigación que duró siete años y para la que realizó más de 200 entrevistas a personas vinculadas directa o indirectamente a Silicon Valley, complejo tecnológico donde trabajó y donde se ha desarrollado la IA.

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By Adriana Arcila

Fundadora y periodista de Las2orillas. Ingeniera de sistemas con maestría en investigación de operaciones, ha trabajado en la aplicación de diferentes procesos de innovación tecnológica, sistemas de información y gerencia en el sector privado y público. Docente en varias instituciones educativas, nacionales e internacionales, está vinculada a varios proyectos de start-ups como socia y mentora, así como en procesos de evaluación para organizaciones tipo MITSolve, OGE GradDiversity, LEAP Challenge y 100K Latam. Miembro de juntas directivas, es la consejera educativa regional de MIT en Colombia.