Ramiro Peña fundador y autoridad en la Iglesia Cristo Rey, con presencia en 190 países, fue clave para que se diera la reunión entre Trump y Petro en la Casa Blanca

 - Un pastor gringo con vínculos religiosos en Los Laches de Bogotá le habla a Trump al oído

Para la reunión entre Gustavo Petro y Donald Trump, el primer puente entre los mandatarios lo tendió un pastor evangélico que recibió al presidente colombiano antes de que cruzara la puerta del Despacho Oval.

La noche previa al encuentro oficial entre Petro y Trump, el reverendo Ramiro Peña sostuvo una reunión privada en Washington con el mandatario colombiano. No fue un gesto protocolario: fue una cita estratégica con uno de los hombres que, desde 2016, integra el entorno religioso y político más cercano a Trump.

El hombre de fe con asiento en la presidencia de Trump

Peña no es un pastor menor en Estados Unidos. Es fundador y líder de la Iglesia Cristo Rey en Waco, Texas, con un ministerio televisivo que (según datos de su congregación) alcanza los 50 estados y más de 190 países. Desde la primera campaña presidencial de Trump formó parte del Consejo Asesor Nacional Hispano y ha participado activamente en iniciativas de libertad religiosa impulsadas desde la Casa Blanca.

Su influencia se consolidó con la creación de la Oficina de la Fe en el Ala Oeste, un espacio institucional que formalizó la interlocución entre líderes religiosos y el Gobierno norteamericano. Ramiro Peña ha sido uno de los pastores convocados de manera recurrente a orar y deliberar con Trump sobre temas como libertad religiosa, política hacia Israel y economía.

En diciembre de 2025, durante la recepción navideña oficial en la Casa Blanca, fue invitado a dirigirse a cerca de 200 asistentes, entre ellos líderes religiosos y miembros del gabinete. Fue la primera vez que un invitado tomó la palabra en ese evento durante la presidencia de Trump, un gesto interpretado en círculos políticos como señal de confianza directa.

A lo largo de los años, el pastor ha orado con Trump en distintos escenarios, incluida la frontera sur, en Texas, y ha mantenido interlocución sobre asuntos migratorios y comunitarios. También ha aparecido junto al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en encuentros vinculados a liderazgo religioso y político.  Adicional, aunque el lugar de nacimiento del reverendo Ramiro Peña es incierto, se sabe que ha fundado iglesias en países como Cuba, México e India.

En el caso de Colombia, se ha sugerido que el reverendo Ramiro Peña tiene vínculos con la Parroquia Nuestra Señora de la Peña, en Bogotá. Esta parroquia, localizada en Los Laches, localidad de Santa Fe, fue inaugurada en 2015 y exhibe reliquias de Juan Pablo II y San Pedro Claver. Actualmente, la parroquia está liderada por el sacerdote Juan Rafael Rueda Carvajal.

Pastor Ramiro Peña, quien ser reunió con Petro antes que Trump
El pastor Ramiro Peña con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.

La reunión antes del presidente

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En ese contexto, la reunión con Gustavo Petro adquirió un significado particular. Peña no actuó como simple anfitrión espiritual, sino como interlocutor previo al encuentro presidencial. La conversación, que se extendió por cerca de dos horas y media en la residencia diplomática colombiana en Washington, incluyó un intercambio de visiones sobre fe y vida pública.

Durante el encuentro, el pastor entregó una Biblia de estudio personalizada y elevó una oración por ambos países y por la reunión oficial del día siguiente. El presidente colombiano, por su parte, manifestó su interés por el “Cantar de los Cantares” y compartió reflexiones sobre su formación católica.

La importancia del gesto radicó en el orden de los hechos: antes de sentarse con el presidente de Estados Unidos, el jefe de Estado colombiano dialogó con uno de sus consejeros espirituales más influyentes. En un gobierno donde el voto evangélico y la agenda de libertad religiosa han tenido peso político, la figura de Peña funciona como puente entre convicciones religiosas y decisiones públicas.

Con 36 años de matrimonio, tres hijos y una trayectoria pastoral iniciada en 1982, este pastor cristiano ha construido una red que combina iglesia, comunidad hispana y poder federal. Su presencia en la antesala del encuentro bilateral reflejó el lugar que ocupa dentro del ecosistema político-religioso que rodea a Trump.

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