Síndrome de Estocolmo: el alimento de la corrupción en Colombia
El síndrome explica por qué poblaciones enteras sin desarrollo entregan el poder a sus verdugos: la clase política que lidera ciudades sin producción
El síndrome explica por qué poblaciones enteras sin desarrollo entregan el poder a sus verdugos: la clase política que lidera ciudades sin producción
En la lista hay funcionarios que se aprovecharon del poder y corruptos de cuello blanco que desde el sector privado movieron coimas para lograr jugosos contratos
Quien se presentó como exitoso empresario que en la política acabaría con la "politiquería y esa partida de vagabundos”, es condenado por corrupción y la gente calla
El parásito de la corrupción se ha enquistado en muchos escenarios del sector público; desde los actos más simples hasta los más complejos del Estado
Desde engañar a compradores, comprar un fallo, hasta los falsos positivos, el descaro de las fotomultas, y un largo etcétera. ¿Nos está invadiendo la corrupción?
Como dice la oración del corrupto, señor, no te pido que me des, ponme donde hay. Y de lo demás, yo me encargo.
Este artículo, elaborado hace seis años, cuando la corrupción en el país estaba en plena efervescencia viene a confirmar lo que en su tiempo señalé
"Tres días después lo cogió de la camisa y furioso, estuvo a punto de golpearlo. Le gritó: ¿Dónde se robó esas medallas? Me costaron lo que dice el recibo..."