Expedición Avina -

A esta familia le corre tierra viva por las venas

Por:
diciembre 03, 2014
A esta familia le corre tierra viva por las venas
Fundación Tierra Viva. Fotografía: Camilo Rozo

En Belén de los Andaquíes hay una familia muy especial que se dedica a cuidar las riquezas naturales de toda una región, que en verdad son de todo el país y del planeta entero. Lo hacen conscientes de que el tiempo de los hombres es ínfimo comparado al de la naturaleza. Lo hacen conscientes de que la tierra no es una fuente inagotable y no está ahí con el único fin de servir los intereses humanos.

A esta familia no la unen lazos de sangre sino su profundo amor por la naturaleza y su interés por protegerla. Y el hogar que los acoge es La Fundación Tierra Viva. Tanto niños de 7 años como abuelas de 70 han ido aprendiendo a recorrer el territorio que habitan para conocerlo mejor. Tanto mujeres que cuentan con títulos universitarios como hombres que no llegaron a terminar la primaria han luchado por proteger los ecosistemas, no sólo de Belén de los Andaquíes sino también de nueve Parques Municipales Naturales que hoy en día están bajo custodia de la fundación.

Desde su creación hace 20 años, Tierra Viva atiende a una necesidad real de concientizar a los habitantes de la región, a los comerciantes de madera, a los agricultores y ganaderos, a quienes cazan ilegalmente, a los representantes de industrias extractivas de que han ido sacando mucho de esta tierra ignorando (en alguno de los dos sentidos de la palabra) el hecho de que sus métodos no son sostenibles a largo plazo.

 

 

Así se ven los paisajes que se están transformando en el Caquetá

 

El objetivo de los primeros fundadores de Tierra Viva era proteger el recurso hídrico pero con los años han ido abarcando bajo su cuidado la fauna y flora del lugar sabiendo que en un ecosistema cada elemento es vital. Además, enfrentan un nuevo reto: el de proteger las reservas de los municipios que se quedaron por fuera de la normatividad para el Sistema Nacional de Áreas Protegidas estipulada en el decreto 2372 de 2010. Al quedar excluidas de esta legislación, zonas como Belén de los Andaquíes, ricas en petróleo y minerales quedaron expuestas a la explotación.

Con el fin de cuidar los terrenos que quedaron expuestos, la fundación ha logrado crear un Sistema Municipal de Áreas Protegidas que es hoy en día el encargado de proteger el medio ambiente en nueve Parques Naturales Municipales. Entre ellos, parques como La Resaca, que abastece a todo el municipio de agua, o Las Lajas a donde se ven llegar al final de la tarde bandadas de aves que pasarán allí la noche; humedales como La Canangucha y la Batana. Estrellas hídricas como el Parque Agua Dulce, o áreas ricas en producción de aguas negras amazónicas como el Parque El Amón.

Aldemar, Luz Dari y Junner, se esfuerzan por establecer un diálogo a través del cual puedan hacer entender que “estos parques no son el enemigo de las personas sino que son sus aliados. Porque a futuro, en medio de este cambio climático, en 20 años, esta va a ser la zona que va a surtir de agua su propia finca y su propio ganado”. Además quieren hacer notar que los efectos en la sociedad civil se verán a corto plazo porque la pérdida de la biodiversidad y la sobreexplotación de estas tierras genera conflicto social: la canasta familiar se hace más cara, hay más prostitución, aumentan la pobreza y la drogadicción y surgen bandas criminales.

 

-Publicidad-
0
763
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Nota Ciudadana
El cultivo del ser: la invitación del Caquetá a toda Colombia

El cultivo del ser: la invitación del Caquetá a toda Colombia

Nota Ciudadana
Nos falta pelo pa'l moño en la defensa del agua

Nos falta pelo pa'l moño en la defensa del agua

Nueva pirámide en el Caquetá

Nueva pirámide en el Caquetá

Nota Ciudadana
Trabajar para pagar la 'vacuna' a las FARC

Trabajar para pagar la 'vacuna' a las FARC