¿Qué nos dice la experiencia de los derechos civiles en los Estados Unidos de América sobre cómo convertir una causa justa en un cambio duradero?

 - En memoria de un luchador

El movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos de América y sus innegables logros, no solo en cuanto a avanzar en terminar la segregación racial, sino en términos de todos los derechos de las minorías en general, es un ejemplo que, de cara a la muerte de uno de sus líderes, Jesse Jackson, debemos repasar para aprender.

Los males son malos. Ninguna discriminación se justifica: En la teoría del cambio se aborda el dilema de los de adentro y los de afuera. Es la situación de quienes creen que, una vez que han logrado dar un paso, si ese mismo paso se les permite a otros, no habrá suficiente para todos.

Frente a ello, si bien el Movimiento tuvo su origen en la discriminación por motivos de raza, los avances y reivindicaciones que lograron fueron y siguen siendo icónicos para la igualdad de los seres humanos, sin importar color, religión, sexo u origen nacional.

El enemigo no es el sistema. Los cambios, si se institucionalizan, duran: Hay quienes pregonan que las injusticias del sistema condenan al sistema mismo. De esa manera pretenden que cada uno que ha sufrido por alguna razón se haga agente del caos.

El Movimiento probó que es un error. De una manera inteligente, los líderes comprendieron que su enemigo no era el sistema, sino el mal uso del sistema. Fueron visionarios en pelear para que sus reivindicaciones no dependieran de derogar todo el aparato como lo conocemos. En lugar de ello, sus batallas significativas se dieron en la arena de las ideas, las normas y las instituciones. De esa manera, los logros que obtuvieron se volvieron parte del establecimiento y, por lo mismo, permanentes. Al hacerlo así, todo el poder que antes había hecho y defendido las injusticias se volvió el garante de la igualdad.

Por eso siguen siendo realidad y un gran patrimonio para todos, pues se materializaron en leyes, órdenes ejecutivas, modificaciones jurisprudenciales y otras manifestaciones legalmente vinculantes e institucionalmente cimentadas. Algunos ejemplos son la Ley de Derechos Civiles que proscribe las discriminaciones; el fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos en el caso Brown v. Board of Education, con el avance mágico de explicar que, si se pretende que seamos iguales pero separados, no seremos iguales, y las directivas presidenciales para las fuerzas armadas y para el gobierno federal en general.

La protesta no es violencia. La violencia deslegitima

Sigue a Las2orillas.co en Google News

La protesta no es violencia. La violencia deslegitima:Seamos la pesadilla de quienes nos roban los sueños”. La frase del Che Guevara resume la idea de que, para lograr cambios, se debe incentivar el odio.

Frente a esa corriente, el Movimiento que tanto logró fue de activistas, pero siempre se mantuvo pacífico. Y, cuando evolucionó hacia expresiones violentas o que incitaban al odio, su capacidad decayó y sus posibilidades de moldear el futuro se desvanecieron.

En efecto, la gran capacidad de convocatoria y la popularidad de las reivindicaciones que buscaron se obtuvo con diversos modos de protesta, principalmente movilizaciones masivas y las famosas “sentadas”. Cuando quisieron dar un paso más y avanzar a la desobediencia civil, lo implementaron con boicots que se limitaban a no usar los servicios y nunca lo hicieron de modo obstructivo que sacrificara los derechos de los demás.

Y, mucho más diciente, cuando la fracción que se dio a conocer como del “Poder Negro” introdujo métodos violentos y acudió al odio, se iniciaron los disturbios desde 1964 y, en 1968, se llegó al asesinato de Martin Luther King Jr. y a la desaparición del Movimiento como fuerza unificadora.

Y sí. ¡Sí se puede! Cada uno de nosotros, y todos, queremos que Colombia sea mejor. Soñamos con aportar a que la generación que comienza herede un país más lindo en todos los sentidos, en el que muchos más puedan hacer realidad sus anhelos. Aprender a lograr cambios que sean cambios para bien y que duren, para que podamos superar escalones y avanzar, sería un paso. Repasar la manera como el Movimiento por los Derechos Civiles lo hizo nos ayudará.

Anuncios.