Santos y el provincianismo tropical envenenado
No era en el Támesis donde había que poner a enfriar el petaco de cerveza. Tampoco era el escenario para llevar jabón y refregarse ahí las miserias locales.
No era en el Támesis donde había que poner a enfriar el petaco de cerveza. Tampoco era el escenario para llevar jabón y refregarse ahí las miserias locales.