Tiene razón Sergio Fajardo en no hacerse contar frente a los extremos cuando la campaña presidencial apenas comienza.

 - Los candidatos tendidos en el campo de las consultas interpartidistas

 

El efecto político de la Gran Consulta por Colombia va a ser la desaparición del debate presidencial de los ocho candidatos perdedores para darle a Paloma Valencia candidata del Centro Democrático y segura ganadora, un barniz de centro derecha, que no coincide ni con sus ideas ni con las de su partido. No es probable que los votos de sus contendores, que las encuestas estiman reducidos y que son todos votos de opinión la acompañen en esa aventura, con un par de excepciones. Al menos se descongestiona la lista.

La votación en esa consulta del 8 de marzo por Paloma, que al parecer no va a ser caudalosa pero que la valoriza como aliada, sería el complemento para reforzar la candidatura de Abelardo de la Espriella, hoy empatado en la encuesta Atlas -Intel en el primer lugar con Iván Cepeda. Máxime si ese resultado está acompañado de una importante representación en el Congreso del Centro Democrático, de la que de la Espriella carece. En la derecha quedaría como primera fuerza el uribismo con su presencia parlamentaria y de la Espriella con sus votos. Dios los cría y el diablo los junta.

En la izquierda, ya que Iván Cepeda no puede participar en la consulta del Frente por la Vida, por controvertida decisión del Consejo Nacional Electoral, CNE, que Cepeda acata con cierto alivio, y ante la desbandada de la mayoría de sus posibles integrantes, esa consulta pierde su carácter de izquierda para buscar una vagarosa opinión de centro progresista. No parece, según Atlas-Intel, que la realización de esa consulta, que divide a la izquierda, tenga mayor efecto sobre la candidatura consolidada de Cepeda sobre la cual el Pacto Histórico y su poderosa maquinaria han cerrado filas. Los partidarios de Cepeda tendrán que decidir si se abstienen o apoyan a alguno de los sobrevivientes de ese empeño impulsado con inteligencia y entusiasmo por Roy Barreras.

En el campo minado de las consultas van a quedar solo como candidatos de peso Paloma Valencia, Claudia López y Roy Barreras. El resto desaparece.

Quedan también en la palestra quienes tienen candidaturas viables y no van a participar en las consultas: Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Sergio Fajardo. Los tres con apoyos importantes en la opinión pública, Fajardo de tercero lejos de los punteros, con las manos libres para hacer coaliciones con candidatos o partidos que se sientan representados por ellos. Lo que si no tiene sentido es que un grupo de candidatos sin votos y sin partidos, reacios a participar en las consultas, congestionen sin esperanzas la primera vuelta solo para dejar una constancia histórica, que la historia pronto olvidará.

Tuvo razón Sergio Fajardo en no dejarse arrastrar a una consulta de centro. Se salva de hacerse contar frente a los extremos cuando la campaña presidencial apenas comienza. Después del 8 de marzo, Abelardo de la Espriella con su voluminosa intención de voto e Iván Cepeda con eso más su representación parlamentaria, hubieran sido un mal comienzo para Fajardo, quien al marginarse de las consultas conserva su espacio de centro, si los electores deciden que ya es bueno de tanta polarización entre Petrismo y Uribismo, aunque le espera una dura remontada. Sergio Fajardo gana sin participar pues su posición queda intacta en medio de tantos como van quedar tendidos en el campo, listo para la batalla final.

 

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