El traslado de las esculturas de San Agustín a Bogotá a suscitado algunos debates, porque un grupo de personas de la región o residentes de ella se han opuesto a este hecho. No sé con exactitud las razones que las asisten para tal oposición, pero lo que sí creo con firmeza es que dado que […]

El traslado de las esculturas de San Agustín a Bogotá a suscitado algunos debates, porque un grupo de personas de la región o residentes de ella se han opuesto a este hecho. No sé con exactitud las razones que las asisten para tal oposición, pero lo que sí creo con firmeza es que dado que son un patrimonio arqueológico y no unas obras de arte deberían ser disfrutadas en su entorno, en su contexto natural. Además, esa queja de que miles de colombianos se quedaron sin verlas es una fullería (por ejemplo de CMI), pues no se está hablando de que la gente deba trasladarse a Australia o a Irán para conocerlas, sino que debe ir a un punto de nuestro país que no está tan lejos ni es peligroso y en donde además de disfrutar de un hermoso paisaje y de la visita al parque arqueológico puede generar impacto económico en la región. Este tipo de poblaciones vive del turismo y con justa razón explotan ese patrimonio para beneficio de sus habitantes, así que para qué trasladarlas a Bogotá o Medellín, donde los interesados en ellas bien podrían ir en unas vacaciones a disfrutar de las muchas maravillas que ofrece esa zona, como el estrecho del Magdalena, la gran ceiba de Garzón, el patrimonio de Tierradentro, etcétera. Todo ese gasto en el traslado de las esculturas podría invertirse en promover más a San Agustín y sus aledaños y favorecer proyectos culturales regionales.

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By Gladys Peñuela-Kudo

Somos un equipo de periodistas que queremos mostrar, además del país de siempre, ese que está olvidado, el de la otra orilla. A través de relatos, investigaciones y análisis Las2orillas le dará un espacio a aquellas voces y miradas perdidas a lo largo y ancho del territorio nacional. Queremos darle la palabra a la ciudadanía para que publique, de primera mano, sus historias, sus imágenes y cuente sus vivencias.