El traje pirata del presidente
Opinión

El traje pirata del presidente

Ávila investigó los atuendos para llevar como armadura al centro de poder. Pero el poder ya no tiene ni confianza en las etiquetas porque todo es una basura integral

Por:
diciembre 23, 2023
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2orillas.
Jaime Ávila fue artista con humor negro de buen caricaturista, Foto:@Mincultura

En estos días de desgobierno en donde Colombia se vive la incertidumbre más aguda y, para ser más melodramática la escena, renace Duque de las cenizas del Ave Fénix porque como no hizo nada más que crear escándalos amorosos se le reconoce como líder inútil. Y eso es porque estamos en un estado catastrófico, pero es Navidad. Y me acordé de mi alumno Jaime Ávila. Que trabajó, haciéndole un homenaje a su padre como si fuera sastre. Nació en 1968, estudió ingeniería civil, después fue artista con humor negro de buen caricaturista.

Jaime Ávila presentó su nueva línea de trabajo de confección y costura en el 2018. El artista, como hijo de sastre, investigó los posibles atuendos que la gente debía llevar como armadura al centro de poder. Fue tiempo pasado.

Muestrario, collage textil, cortesia Galería Nueveochenta

La plaza de Bolívar es el ejemplo clásico de la urbe española. En la Plaza que desde su fundación tiene palomas y deambula el poder sin pena ni gloria. Hoy es un lugar de encuentro o desencuentro donde los nuevos hacen alarde de su poder y los viejos se marchitan, el lugar de turno, de robos, de la mermelada a cambio de regulaciones para la sociedad:  todo se compra y no hay ideales. Así es la nueva política. Se acabaron los sueños. Todo es realidad rampante.

Alrededor de la plaza:  el edificio del Congreso, la Catedral Primada, Basílica de la Inmaculada Concepción de María con su Capilla del Sagrario y la casa arzobispal. El Palacio Liévano que es la alcaldía pero que 1848 fue el edificio más grande de la ciudad y el primer centro comercial donde se encontraba la sombrerería que produjo el gran incendio que duró tres días y destruyó el centro. El actual Palacio es la sede de la administración distrital, fue diseñado por el francés Gaston Lelarge bajo la supervisión del ingeniero Indalecio Liévano.

El palacio de Justicia ha tenido incendios que lo han obligado cambiar 5 veces la edificación y, ni hablar hoy en día de la situación de la justicia en Colombia. La última fue en 1985 fue la toma del palacio de Justicia por el grupo Guerrillero del M-19 en la operación Antonio Nariño en donde el actual presidente fue uno de los actores criminales.

Todo cambia de rumbo. Y el artista en una de sus últimas exposiciones propuso tipos de tela para el perfil de los habitantes. “El Traje de Palacio” fueron las telas tradicionales para el mundo del poder. Primero, los tipos de tela que son los adecuados para cada edificio que rodea la Plaza. Y el prototipo es un hombre joven que generalmente camina. Tiene una gestualidad corporal de antes y esquematizada mientras lleva maletín, paraguas, sombrero o gabardina como Alfonso López Caballero.

Hoy son sombreros de plumas, camisas arrugadas, corbatas olvidadas, vestidos a medio planchar. Todos arrugados o deportivos, despelucados o con cola de caballo. Vaya uno a saber de las medias y los zapatos… Todo en el poder huele mal.   

Como era antes, las obras de arte de Jaime Ávila eran muestras de telas de su padre: el rojo pagano adecuado para la Catedral, las rayas y tonos cafés para el Palacio. La espina de pescado para caminar en la plaza, el café oscuro para los estudios liberales al lado de la Catedral. Las rayas finas, preferibles para los agentes de bolsa, banqueros y abogados. Otra tela de rayas con fondo oscuro, el uniforme para presidentes. El paño gris grafito es una variante conservadora para la Plaza de Bolívar. Después, las recomendaciones más específicas con el modelo: el blazer con morral en la espalda sirve para el Congreso y le faltaron los zapatos Cross. O la gritona de su mismo partido.  

Centro Internacional, cortesía Galería Nueveochenta

Después en collage de telas que construye la arquitectura del lugar, aparece el volumen. Y al final vienen los patrones de las chaquetas con camisa y corbata correspondiente. Un estudio, como los de hoy con antropología y sociología incluida en los artefactos.

En fin, arte con etiqueta. Pero el poder ya no tiene ni la confianza en las etiquetas porque todo es una basura integral.

En la página de opiniones de Goggle comenta sobre el Palacio de Justicia: “Está ubicado en el centro histórico de la capital. Siempre lleve chaqueta y paraguas. En Bogotá no se sabe cuando llueve o hace sol. Lleve buenos y cómodos zapatos y no se le olvide el bloqueador. Ojo con los ladrones y su cámara”. Hoy los ladrones están en todas partes, están en el Congreso. Y casi todos se visten de camaradas con la computadora y a las espaldas para sumar acuerdos y prebendas.

Jaime Ávila se murió muy joven en el 2020 pero fue un gran artista. Y ya nadie entendió el mundo.

Versión actualizada

Sigue a Las2orillas.co en Google News
-.
0
Se perdió en su laberinto  

Se perdió en su laberinto  

La premonición de la muerte

La premonición de la muerte

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
--Publicidad--