El “infierno” de María Fernanda Cabal

Sin haber participado en el primer debate en el Congreso de la República, ya nos anticipó cuál será su aporte para favorecer la reconciliación y la convivencia pacífica

Por: Javier Mauricio Santoyo Martínez
Abril 19, 2014
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El “infierno” de María Fernanda Cabal

Sin haber participado en el primer debate en el Congreso de la República, la Representante electa por el Centro Democrático, ya nos anticipó de qué está hecha, y cuál será su aporte para favorecer la reconciliación y la convivencia pacífica en nuestro país.

Es ella, sin lugar a dudas, la congresista que necesitábamos para adelantar la etapa de postconflicto en nuestra querida patria. El tuit que escribió desde lo más profundo de su corazón, dejó ver, no sólo su resentimiento contra Gabriel García Márquez por haber sido amigo de Fidel Castro, sino su desprecio contra los colombianos que le apuestan a poder vivir en armonía, pese a tener ideologías políticas y económicas diferentes.

Si su deseo fue el infierno para el Nobel de Literatura, da miedo pensar que proyecto de ley propondrá en contra de congresistas de izquierda como Cepeda y Robledo. O que podrá desear a los periodistas que se atrevan a cuestionar su trabajo legislativo.

Da la impresión que el adoctrinamiento recibido en el Centro Democrático, tiene poco de democrático. Las diferencias se zanjan con el infierno, las hogueras, la quema de libros, el exterminio, y en últimas, con la desaparición del adversario.

Primero nos enseñaron a pronunciar la palabra terroristas, importada de Estados Unidos, cuando esa nación lanzó su cruzada armada en Afganistán e Iraq. Después introdujeron una nueva expresión para calificar a todos los que no están de acuerdo con su modelo de sociedad: los castro-chavistas.

Parece que la congresista resultó una alumna aventajada, e incluso llegó a un punto de intolerancia, que a su propio líder no se le hubiera ocurrido traspasar. ¿Será que leeremos un tuit de la congresista pidiendo un castigo, aunque no sea divino sino terrenal, contra los que han ordenado la desaparición y el asesinato sistemático de decenas de miles de compatriotas, ejecutados por sospechas?

Ojalá la vehemencia que tuvo para condenar a Gabriel García Márquez, la utilice para cuestionar las conductas anti jurídicas que han exhibido miembros de su organización política, cuyos pecados van más allá de ser amigos de miembros de la ultra derecha armada.

Con tesis, como la expuesta por la señora Cabal, ya sabemos que nos alistamos para un nuevo Congreso lleno de expresiones de radicalismo y xenofobia política.

Es mejor un funeral para el Nobel lejos de este país, con políticos y mafias, que no quieren a personas de su talla, que fueron capaces de matar a Jaime Garzón, y ahora quieren pisotear el recuerdo y la obra del verdadero Gran Colombiano.

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