Este letrero, escrito por los propios reclusos, saluda a los que entran a la peor cárcel de Colombia donde pasará el asesino de Yuliana Samboní los próximos 58 años
"De aquel grupo de campesinos festivaleros que discutía desde la madrugada hoy solo quedan Juan y Alirio quienes ya no cantan ni en el lomo de sus burros"
Ésta no es, ni historieta ni fábula, recreada para ilustrar alguna hipotética situación vivencial, es una realidad sucedida en una población de las que rodean la veta del carbón