El confinamiento hirió la susceptibilidad y desgastó las emociones, por lo que la apatía social se apoderó del individuo. ¿Saldrá el ser humano de ese estado?
Una experiencia con las abuelas de Aguablanca y jóvenes marcados por la violencia, nos dejó claro que es mejor hablar de 10 emociones que de 10 mandamientos
El sentirnos juntos renace algo en nuestro interior, nos sentimos vivos, más vivos. ¿Permitiremos que el virus nos mate en vida?, ¿o, reinventaremos las relaciones humanas?