Las FARC: de las armas a las palabras

"El 27 de junio empieza una Colombia nueva: habitada por los mismos de siempre, pero con menos armas que nunca"

Por: Tomas Uprimny Añez
junio 27, 2017
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Las FARC: de las armas a las palabras

“Jamás volveremos a emplear la violencia, nuestra única arma será la palabra” dijo Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, comandante en jefe de las FARC, a quien, paradójicamente, le queda poco de comandante, pues el 100% de las armas de la guerrilla más vieja de Colombia y del continente estará en manos de la ONU, a más tardar el martes 27 de junio de 2017. Esto quiere decir que las FARC habrán desaparecido, para transformarse en un partido político. Después de más de medio siglo de guerra, logramos pasar de las armas y las balas a las palabras.

Sin embargo, hay quienes todavía no quieren ver lo histórico de este momento para un país que lleva atrapado en su pasado. Muchos colombianos vemos esta dejación de armas como la prueba reina de que no estamos condenados a cien años de soledad y mucho menos a cien de guerra y que, al contrario, nuestra estirpe sí tiene una segunda oportunidad sobre la tierra. Pero también hay otros dentro de los críticos del proceso (no todos, por fortuna) que se dedican a arremeter a capa y espada –y muchas veces con los ojos vendados- contra esta paz que, si bien es imperfecta, es mejor que una guerra perfecta- si es que existen guerras “perfectas”. Al mejor estilo orwelleano, unos cuantos personajes creen, y quieren hacer creer, que todos los colombianos somos iguales pero que hay unos más iguales que otros; que hay unos colombianos de bien, unos buenos muchachos, mientras hay otros que son personas horribles, unos monstruos.

El conflicto con las Farc ha causado mucho daño y dolor a un país que apenas está vislumbrando las ventajas de la paz: según el CERAC, desde el cese el fuego bilateral se ha logrado salvar más de 2600 vidas. Repito el número para que no crean que fue un error de digitación: más de 2600 de historias sí serán contadas. Tener un espíritu crítico no es sóoo positivo, sino también necesario, pues las bases de la democracia son el diálogo y la discusión, empero, lo nocivo es ser alguien criticón que no logra ver sino las cosas que le convienen sin tener una visión objetiva.

La desaparición de las Farc es la derrota de la fuerza y de la violencia, el triunfo de la democracia y la victoria de nuestro Estado Social de Derecho. Dicha guerrilla acepta entrar a debatir sus ideas en el Congreso- lo cual debería contar ya como pena alternativa, pues la mayoría de nuestros honorables parlamentarios son muchas cosas, menos honorables-, someterse al ordenamiento jurídico colombiano y a nuestra constitución, a cambio de beneficios jurídicos para sus combatientes y unas reformas esenciales para el futuro de la paz y del país. La reforma rural integral y la apertura política son cambios necesarios, aún más para las regiones rurales de la periferia, las cuales han sido olvidadas por el Estado. En pleno 2017, siglo XXI, estaremos por fin llevando el desarrollo del siglo XIX a estas regiones abandonadas. Triste pero esencial.

Después de más de medio siglo de una guerra fratricida e insensata, de miles de muertos y millones de víctimas, Colombia tendrá, finalmente, un respiro. Los campesinos podrán dormir un poco más tranquilos; los niños no morirán pisando una mina quiebra patas persiguiendo un balón, un sueño; las madres no tendrán que ver a sus hijos darse bala con sus antiguos compañeros de colegio. La paz no es solo de quienes la pactaron en la Habana, sino de todos aquellos que día a día nos hacemos llamar colombianos. El 27 de junio empieza una Colombia nueva: habitada por los mismos de siempre, pero con menos armas que nunca.

Si muchos guardan escepticismo frente a la dejación de armas y no logran, o no quieren, verla con la misma algarabía que muchos de nosotros, véanla al menos como la oportunidad de, finalmente, y como lo dijo el poeta inglés Rudyard Kipling en 1889, “leave to live by no man’s leave, underneath the Law” (la traducción en español sería, más o menos y mucho menos bella, “dejar vivir sin el permiso de nadie, bajo la ley”).

 

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

-Publicidad-
0
545

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Nota Ciudadana
La corrupción en la izquierda latinoamericana

La corrupción en la izquierda latinoamericana

Nota Ciudadana
Mi llamado a la paz

Mi llamado a la paz

Luz verde a un punto crítico del proceso de paz: la verificación

Luz verde a un punto crítico del proceso de paz: la verificación

Nota Ciudadana
Reflexiones desde Barcelona sobre el proceso de paz

Reflexiones desde Barcelona sobre el proceso de paz