Duque y Petro frente a la corrupción

Como dice el adagio popular: “dime con quién andas y te diré quién eres”

Por: carlos eduardo lagos campos
Junio 13, 2018
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Duque y Petro frente a la corrupción
Fotos: Twitter @IvanDuque / @PetroGustavo

En esta segunda entrega del panel de expertos entrevistados desde New York por la emisora Encanto Colombia, analizaremos desde la óptica de los panelistas, ¿cuál de los candidatos podría enfrentar de mejor manera la corrupción?

Ver primera parte: Petro o Duque, ¿cuál le conviene más a Colombia?

Este proceso nos ha permitido conocer en vivo y en directo cómo se mueven las fichas del ajedrez político en Colombia; esto es la forma tradicional de cómo se hace la política en Colombia, lo cual se hizo evidente cuando observamos la unión de tres expresidentes, que antaño no podían soportarse y que en su momento atacaron frontalmente a Uribe Vélez, sin que en sus rostros se notara ni el más mínimo rubor. Lo mismo sucedió en los casos de la exsenadora vivía Morales y Germán Vargas Lleras. Esto nos permite ver que las derechas y partidos tradicionales no van a dejar de ninguna manera de repartirse la torta entre ellos del modo en el que lo vienen haciendo desde hace más de 200 años de historia republicana; no de otra manera se explicarían estas alianzas que otrora parecían imposibles.

***

Pues bien, el escritor Pablo Emilio Obando considera que es preocupante que cada año se pierdan en Colombia 50 billones de pesos por cuenta de la corrupción; los culpables son los políticos tradicionales, de hecho, no existe en Colombia entidad que no tenga un testaferro de un político, en eso es lo que se han convertido las cuotas políticas en Colombia.

En consecuencia, para él la solución está en quitarle la potestad que tiene la clase política tradicional, de convertir en sus propios fondos, las entidades públicas. En cualquier entidad de Colombia está metida la mano corrupta de un político; entonces hace falta ver quién está apoyando al candidato de la ultraderecha colombiana: la respuesta es la clase política tradicional, es decir, los mismos con las mismas.

Por eso, se hace necesario romper ese ciclo y el único que puede hacerlo es el candidato que tenga la autoridad moral y la trayectoria necesaria y no siga entregando las entidades y las organizaciones a la clase política colombiana.

Con ese dinero que se va a la corrupción, Colombia podría salir del estado de inequidad y de injusticia social que padece para dedicarse a construir escuelas, carreteras, infraestructura, dotaciones escolares, una buena salud, educación superior gratuita, trabajo y proyectos productivos; eso es lo que se está robando la clase política tradicional. En lugar de pensar en portar un fusil bajo el brazo los colombianos débenos pensar en leer un libro.

La pregunta es entonces ¿quién está rodeando al candidato de Uribe? Desde ya están pensando en cómo repartirse los dineros públicos del país y hasta la guerra se ha convertido en un buen negocio. Parece que llegó el momento de decirle a la clase política tradicional corrupta colombiana, que ya conocemos y no queremos más.

***

Por su parte, el profesor Carlos Alberto Velázquez concluye que Colombia está en un momento de catarsis contra la corrupción. En Colombia los procesos son lentos no son de rupturas, desde el proceso 8000 hacia adelante hemos tenido una serie de procesos como la parapolítica, el carrusel de la contratación, el cartel de la hemofilia, etc. Esto quiere decir que el próximo gobierno no puede dejar a un lado la lucha contra la corrupción; existe ya una presión social, el país ya no aguanta más. Lo que sí es cierto, es que el candidato que menos opción tiene de realizar el proceso de limpieza de la corrupción, o sea quien no tiene la oportunidad de hacerlo, es el candidato Duque; Petro tendría más oportunidad de combatir la corrupción porque la gente que lo rodea no pertenece a la clase política tradicional. El poder político en Colombia está mal acostumbrado y se ejerce a través de la corrupción.

***

En lo personal frente a esta pregunta considero que debemos partir de mirar quiénes conforman el grupo político de uno y otro candidato, quiénes apoyan esos candidatos. Para ello basta con mirar los políticos que apoyan al candidato Duque: Uribe, Pastrana, Gaviria, Viviane Morales, Vargas Lleras, La gata, Kiko Gómez, Alejandro Ordóñez, Aída Merlano, Lafaurie, Rafael Nieto, los ñoños, Luis Alfredo Ramos, los Name, José Obdulio Gaviria, Alejandro Lyons, Miguel Ángel Rangel (excongresista condenado por parapolítica), Rubén Darío Quintero (exalcalde de Rionegro), Román Aristizábal (el cinco veces alcalde de Filadelfia, condenado por vínculos con paramilitares y exsenador de Cambio Radical condenado por nexos con paramilitares en Urabá), Carlos Hernán Serna (exdiputado liberal de la cuerda de Mario Castaño), la casa López Casado (dirigida por el exsenador y parapolítico Juan Manuel López Cabrales y su esposa), Óscar Reyes (condenado en enero de 2012 por concierto para delinquir agravado por promocionar grupos armados al margen de la ley), Alfonso Riaño (condenado por vínculos con paramilitares Juan Carlos, el Negro, Martínez, condenado por parapolítica), Carlos Enrique Soto (exsenador del Partido de la U al que el Consejo de Estado le decretó muerte política en marzo de 2017 por tráfico de influencias y destinación indebida de recursos públicos), además de los latifundistas improductivos, los propietarios de monocultivos que afectan el subsuelo, los movimientos neonazis y los líderes cristianos radicales que utilizan a sus feligreses como si fueran endosables.

Además, tenemos a los dos directores del Das (Jorge Noguera y María del Pilar Hurtado) condenados por haber utilizado los recursos del Estado que están para ser utilizados en la defensa de la integridad y la soberanía de la nación y no para los intereses privados del presidente de turno. Estos recursos no están dispuestos para chuzar ilegalmente a sus enemigos, a las altas cortes, a sus contradictores políticos ni a los periodistas o a cualquier persona que opine en su contra, como sucedió en el gobierno Uribe.

Sumado a lo anterior encontramos que su secretario privado (Bernardo Moreno) también fue condenado por esta iniciativa, y el exministro Andrés Felipe Arias (prófugo de la justicia en Estados Unidos) también, por haber repartido los subsidios de los campesinos dispuestos en el programa Agroingreso Seguro para entregárselos a grandes latifundistas que resultaron después patrocinando sus campaña políticas.

Así mismo, no podemos olvidar otros casos como el de Mario Uribe (quien junto con el 30% de Congreso llevó a Álvaro Uribe a la presidencia), que fue condenado por parapolítica; al igual que el de los dos jefes de seguridad del expresidente (Flavio Buitrago y Mauricio Santoyo), Luis Alfonso Hoyos (líder espiritual de la campaña) y Edmundo Castillo (director jurídico).

Con este panorama, sumado a la experiencia del gobierno anterior donde más de medio gabinete se encuentra condenado o procesado, la respuesta saltaría a la vista. Además, no hay que perder de vista que el verdadero candidato de la ultraderecha radical es Álvaro Uribe Vélez, quien pretende eternizarse en el poder, precisamente él mismo fue destituido como alcalde de Medellín en el gobierno de Belisario Betancur, por sus presuntos nexos con el narcotráfico.

 

Y aunque faltan mucho más casos por acotar, obviamente no va a ser el gobierno que ha demostrado y ha practicado todos estos años actos de corrupción el que va a dejar atrás la corrupción; todo lo contrario, con absoluta seguridad la ampliará.

Por otro lado, en cuanto a quienes apoyan al candidato de Progresistas tenemos a un amplio sector del Polo Democrático, la ASI, la UP, el Mais y Decentes (que tienen 467.427 votos), parte de la Alianza Verde (Inti Asprilla, Jorge Iván Ospina, quienes se apartaron de Fajardo desde el inicio), así como quienes lo acompañaron durante su periodo como alcalde, en general gente que no ha estado en la cosa pública con algunas excepciones.

Así las cosas, sin hacer un mayor esfuerzo, es fácil concluir que el candidato menos apto para combatir el fenómeno de la corrupción sería Duque, dado que los grupos políticos que lo rodean se han enquistado de manera sistemática y vergonzante en el fenómeno de la corrupción pública en Colombia.

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Publicidad
0
654

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus